De Santiago-Juárez: «Ni harto de vino, ni aunque venga Pablo Casado y me lo pida, sería presidente de la Diputación»

De Santiago-Juárez: «Ni harto de vino, ni aunque venga Pablo Casado y me lo pida, sería presidente de la Diputación»

El portavoz de la Junta compatibilizará su puesto como psiquiatra con la oposición en el Ayuntamiento de Valladolid

Ana Santiago
ANA SANTIAGOValladolid

«Mi intención es que sí. La de estar en la oposición los cuatro años de mandato; pero no sé ni lo que voy a hacer en Navidad como para saber si estaré los cuatro años». El portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, y consejero de la Presidencia en funciones hasta el próximo día 14, respondía así a los medios de comunicación tras un Consejo de Gobierno muy de trámite dado los tiempos del final de la legislatura. Aclaró, con respecto al papel como el segundo de Pilar del Olmo en el Ayuntamiento de Valladolid que «desde la oposición se puede hacer un trabajo muy constructivo. No solo se hace control sino que también se pueden sacar adelante proyectos para la ciudad. Hay un compromiso con los ciudadanos, los que te han dado su apoyo y los que no, pero sobre todo con los votantes y es el de no tirar la toalla a mitad de camino y no tengo la intención para nada da abandonar».

Confirmó asimismo el político del PP que al igual que Pilar del Olmo, que volverá a a su puesto como funcionaria y lo compatibilizará con sus labores en la oposición municipal, él lo hará con su trabajo como psiquiatra en el Hospital Río Hortega de Valladolid, plaza de la que es titular desde hace 30 años «cuando saqué la oposición».

Respecto a que su nombre forma parta de los que se barajan como presidente de la Diputación de Valladolid, De Santiago-Juárez fue contundente: «Ni harto de vino, ni aunque venga el mismísimo Pablo Casado y me lo pida», aseguró no sin mostrar sorpresa por formar parte de alguna quiniela al respecto.

Con respecto a la política autonómica, el portavoz fue muy condescendiente y rebajó todos los tonos críticos para reconocer que el PSOE «ha ganado claramente las elecciones» y, con respecto a los posibles pactos, evitó desmarcarse en ningún sentido y se protegió con aquello de que «es el tiempo de los partidos, no de la Junta. Hay que dejarlos trabajar, ser prudente porque lleva su tiempo» y huyó de opinar sobre si Francisco Igea, el líder de Ciudadanos, debería negociar antes o después con el PP o el PSOE. En cuanto a si habría gobierno autonómico antes del verano, con cierto rodeo verbal se apuntó al sí.

Y preguntado por sus viejas declaraciones de que «más Feijóo y Herrera y menos Faes y Aznar», lejos de cambiar o sopesar sus palabras las reiteró y se reafirmó. «Las sigo manteniendo en el ámbito nacional». Y «sí» insistió en que «en España, las elecciones se ganan desde el centro derecha y los electores han castigado claramente a los extremos, a Podemos y a Vox».

En sus respuestas reconoció sin sombras el éxito tanto municipal como autonómico del PSOE; aunque valoró que en realidad lo que habían hecho los socialistas en la comunidad era conseguir todos los votos de la izquierda dado que suma igual, al quitarle los votos a Podemos que a IU, que en la anterior legislatura, 36 escaños.