Sanidad insiste en que los consultorios locales mantendrán la atención con cita previa

Verónica Casado, consejera de Sanidad, en el pleno de las Cortes./Leticia Pérez
Verónica Casado, consejera de Sanidad, en el pleno de las Cortes. / Leticia Pérez

La Junta asegura que los de agrupación ofrecerán atención a los pacientes los cinco días laborables de la semana

ICAL

La Consejería de Sanidad subrayó este martes que los consultorios locales, tanto de zonas urbanas como rurale,s mantendrán la atención a los ciudadanos mediante la cita telefónica previa, mientras que los consultorios rurales de agrupación (C.R.A.) ofrecerán asistencia médica presencial (como mínimo con un médico y una enfermera) los cinco días laborables de la semana. Desde el Gobierno regional subrayan que «en ningún caso se contempla reducir los recursos (consultorios) en el entorno rural y urbano, sino gestionarlos de manera más eficaz y sostenible».

En un comunicado, explican que «los consultorios locales se mantendrán abiertos con mayor capacidad resolutiva» y que también se mantendrán las consultas a domicilio «en los casos que lo requieran». Asimismo, explican que la población dispondrá de consulta médica y de enfermería todos los días de la semana y a poca distancia de su domicilio, a través de los centros de salud, los C.R.A. o los consultorios de proximidad, que «se mantendrán abiertos y atendidos tanto por médicos como por profesionales de enfermería, si bien se pretende que la asistencia se organice a través del sistema de cita previa».

Para el Ejecutivo autonómico, la puesta en marcha de este proyecto piloto proporcionará «mayor accesibilidad, puesto que se ofertan más consultas médicas y de Enfermería a diario, optimización de los recursos públicos y mayor autonomía de los profesionales, que repercutirá en una organización más eficiente». «El menor índice de rotación y tiempo de desplazamiento de los profesionales redundará en oportunidades para la formación y otras actividades», auguran.

Además apuntan que este proyecto piloto de reordenación se ha confeccionado siguiendo las fases de planificación, puesta en marcha, evaluación y mejora; y se encuentra en la primera de ellas: la aplicación de la experiencia piloto en una zona básica permitirá conocer las ventajas reales del proyecto y modificarlas en los aspectos necesarios antes de extenderla al resto de zonas básicas, que se estudiarán una a una, zona por zona.

Diálogo y consenso

«El diálogo y el consenso entre todos los agentes implicados serán las bases para poner en marcha este plan piloto con el que se pretende mejorar la calidad del servicio y garantizar un sistema sanitario adecuado a las características de la población de Castilla y León, condicionada por la dispersión, la despoblación y el envejecimiento», argumentan.

La Consejería añade que el objetivo de este proyecto piloto es «convertir, zona a zona y a largo plazo, las actuales deficiencias del sistema en una oportunidad de mejora real y tangible de la asistencia sanitaria, tanto para los ciudadanos como para los profesionales del sector». Por todo ello, hace un «llamamiento a la unidad» entre las formaciones políticas y profesionales para lograr un Pacto por la Sanidad que aporte estabilidad al sistema sanitario.

El origen de la reordenación

La Junta de Castilla y León asegura que el proyecto de reordenación de la Atención Primaria (AP) tiene su origen en las movilizaciones sociales y profesionales que derivaron en dos iniciativas: una promovida por el Consejo Castellano y Leonés de Salud, para analizar los problemas de la sanidad en las zonas rurales; y otra, la moción presentada en las Cortes que instaba a la Junta de Castilla y León a definir el modelo de AP que se quiere en el futuro.

La respuesta a estas dos peticiones se concretó en tres grupos de trabajo, con representación ciudadana, sindical y política que, basándose en la documentación aportada por las sociedades científicas, redactó un documento con las propuestas que alcanzaron mayor consenso: organizar la atención en los consultorios locales, dotándoles de mejores medios diagnósticos y terapéuticos; ofertar consulta de lunes a viernes a toda la población de la zona básica de salud manteniendo los consultorios locales; adecuar la atención y frecuencia de consultas en los consultorios locales a las necesidades de salud de la población; valorar la implantación de modelos de atención basados también en los cuidados además de en el diagnóstico y tratamiento, especialmente en los pacientes con enfermedades crónicas, como aconsejan las sociedades científicas; y mantener la competencia profesional mediante el trabajo en equipo, la creación de espacios para la formación y la investigación y la redefinición del papel de los profesionales, adecuándolos a las competencias actuales.

Los grupos de trabajo convocados en paralelo por el Ministerio de Sanidad llegaron a conclusiones muy similares a las de los grupos regionales, que siguieron incorporando a sus propuestas las quejas de ciudadanos, colectivos y ayuntamientos que se hicieron directamente a la Consejería o a través del Procurador del Común.

Con la documentación disponible, «fruto del diálogo entre todos los implicados», la Consejería ha decidido poner a prueba un «plan de respuesta» para la ordenación de la asistencia sanitaria en zonas rurales que, a su juicio, «mejorará la situación de los profesionales y de la población».