Los salarios crecen un 3,2% en Castilla y León entre 2009 y 2017 pero la inflación avanza un 10,7%

Imagen de salarios./Gráfico
Imagen de salarios.

CCOO denuncia una pérdida de poder adquisitivo mucho mayor en la Comunidad, donde los asalariados que menos cobran ganan peso y se reducen los de mayor nivel

ICAL

El sindicato CCOO denunció la constante pérdida de poder adquisitivo durante los últimos años de los trabajadores de Castilla y León y el crecimiento de la brecha salarial con el resto de España. Un informe del Gabinete Técnico del sindicato, que dirige el secretario de Estudios y de Asesoramiento Jurídico y Sindical, Carlos Castedo, revela que los salarios nominales crecieron en España entre 2009 y 2017 un 4,1 por ciento, mientras que en la Comunidad sólo lo hicieron un 3,2 por ciento.

La situación se agrava si se tiene en cuenta que el IPC de Castilla y León avanzó un 10,7 por ciento, por encima del 10,3 por ciento de España. «La pérdida de poder adquisitivo todavía fue mayor en nuestra Comunidad», destacaron desde CCOO.

El documento elaborado por la organización sindical incide en que el salario medio en Castilla y León, 1.836,7 euros brutos mensuales, es inferior al nacional, 1.878,1 euros, situación que en 2017 se redujo ligeramente porque las retribuciones medias se elevaron un 0,6 por ciento en el conjunto de las autonomías, mientras que lo hicieron en un 0,9 por ciento en la Comunidad.

El informe se basa en los deciles salariales de la EPA de 2017, que marcan diez niveles de percepciones entre los asalariados. En este sentido, el estudio técnico revela como aspecto negativo un aumento de la proporción de asalariados incluidos en el 'decil1', los empleados con menores retribuciones, por debajo de los 717,2 euros al mes.

Más pobres y menos ricos

En concreto, estaban en esta situación precaria en 2017, un total de 79.500 asalariados, el 10,4 por ciento del total, cuando el año anterior suponían el 9,8 por ciento. Sin embargo, en los deciles 9 y 10, desde 2.616,2 a 3.367 euros y desde esa cantidad en adelante, respectivamente, ocurrió lo contrario al pasar en el primer caso del 9,9 por ciento en 2016 al 9,3 por ciento en 2017 y del 8,6 por ciento al 8,2 por ciento en el decil superior. «Podemos decir a la vista de estos datos que la pérdida relativa de salario medio frente a la media nacional se ha producido tanto en los salarios inferiores como en el extremo superior de retribuciones», sentencia.

En cuanto a su peso respecto al global de los trabajadores en España, si en 2016, los castellanos y leoneses representaban el 4,9 por ciento de quienes en el conjunto nacional percibieron salarios correspondientes al primer decil, en 2017 elevaron su peso hasta el 5,1 por ciento. En los deciles 9 y 10, pasaron del 4,9 por ciento en 2016 al 4,5 por ciento en 2017 y del 4,3 al cuatro por ciento en el decil superior.

Sinónimo de precariedad

El informe expone también que el número de personas trabajando a tiempo completo aumentó un tres por ciento en Castilla y León mientras que en España lo hizo un 2,6 por ciento. Por otra parte, el empleo a tiempo parcial se elevó un 2,8 por ciento en España y se redujo un 5,2 por ciento en Castilla y León, «aunque hay que tener en cuenta que el año anterior había aumentado un 10,5 por ciento». Los trabajadores a tiempo parcial representaban el año pasado el 16,1 por ciento del total, frente al 16,7 por ciento de la media en España.

En este sentido, en el estudio carga contra la contratación a tiempo parcial porque es «sinónimo de precariedad» y expone que estos asalariados «pobres» representan el 92,7 por ciento de trabajadores con retribuciones brutas mensuales más bajas de la Comunidad, por debajo de 717,2 euros brutos al mes (decil 1).

El análisis revela que Castilla y León continua siendo una de las autonomías en que «peor se paga» a quienes «sufren» la contratación a tiempo parcial y ocupa el duodécimo lugar en el ranking autonómico. En concreto, el salario medio mensual bruto de las personas contratadas a tiempo parcial fue de 691,3 euros en 2017, mientras que en el conjunto nacional ascendió a 731,4 euros.

Un tipo de contratación que «la inmensa mayoría de los casos no es deseada por dichos trabajadores», reseñaron desde la organización.

Y es que el salario medio de las personas con contrato a tiempo parcial se redujo un 3,7 por ciento el año pasado mientras que a nivel nacional lo hizo un 0,4 por ciento. En cuanto a quienes tenían empleo a tiempo completo, su salario medio aumentó un 0,3 por ciento en Castilla y León y en España lo hizo un 0,7 por ciento.

Precarización y falta de regulación colectiva

Con estos datos en la mano, el sindicato entiende que la evolución de los salarios es en buena parte achacable a la precarización del empleo y a que la regulación de las retribuciones con la reforma laboral «depende, en mayor medida de la deseable, de un marco ajeno al modelo de negociación colectiva sectorial» propugnado por el sindicato.

En este contexto, desde CCOO exigieron avanzar en la ampliación de la cobertura de los convenios colectivos sectoriales, especialmente de los de carácter autonómico, para que alcancen a quienes en este momento no se encuentran amparados por la negociación colectiva; así como «incrementos salariales superiores a los que se acuerden a nivel nacional, por la necesidad de cambiar la tendencia de empobrecimiento salarial al que estamos sometidos».

Por último y en tanto persista la actual situación de desempleo y de precariedad laboral, CCOO entiende que es preciso reforzar los instrumentos de protección social como medida correctora de desigualdades sociales, especialmente los destinados a las personas más desfavorecidas como las prestaciones por desempleo y dotar a España de una renta mínima garantizada para quienes no dispongan de recursos suficientes, en línea con la ILP promovida por CCOO y UGT.

 

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