La nevada del fin de semana revitalizará la temporada en la red de estaciones de esquí de Castilla y León

Estación de esquí de La Pinilla (Segovia), que tiene abiertos al público 2,5 kilómetros de pistas./S. G. Rojo
Estación de esquí de La Pinilla (Segovia), que tiene abiertos al público 2,5 kilómetros de pistas. / S. G. Rojo

La Pinilla y San Isidro, permanecen abiertas, mientras que Laciana-Leitariegos, La Lunada y La Covatilla están con labores de acondicionamiento

El Norte
EL NORTEValladolid

Los aficionados al esquí están expectantes en Castilla y León. Las estaciones de La Pinilla (Segovia) y San Isidro (León) están abiertas, mientras que La Covatilla (Salamanca), Laciana-Leitariegos (León) y La Lunada (Burgos) esperan hacerlo tras la nevada del fin de semana. El punto de nieve Santa Inés, cerca de la Laguna Negra soriana, tenía ayer los remontes en marcha.

Laciana-Leitariegos (León)

«Toca esperar a que caiga una buena nevada y a que el clima después sea agradable, porque no solo es contar con nieve, sino que el tiempo anime a acercarse a las estaciones», comentaba a finales de semana el diputado responsable del área, Miguel Ángel del Ejido, sobre la estación leonesa. La previsión es que abra sus pistas mañana martes 22, si las condiciones climatológicas lo permiten. Están realizando trabajos de acondicionamiento de pistas y fabricación de nieve artificial. La Diputación estimó a finales de año una pérdida cercana al 20% al no abrir ninguna de las dos estaciones en todo diciembre.

San Isidro (León)

La Diputación de León abrió el pasado miércoles la temporada de esquí en la Estación Invernal de San Isidro, ya que durante los últimos días se han dado las condiciones meteorológicas necesarias para poder fabricar nieve artificial. Este fin de semana ha recibido 658 visitantes, según datos facilitados ayer.

La Covatilla (Salamanca)

La estación de esquí Sierra de Béjar-La Covatilla ha estado pendiente de la nevada del fin de semana. «Dependiendo de la nieve que caiga seguiríamos produciendo con cañones y si pudiéramos, abriríamos la semana que viene pero de momento, son previsiones», confirman desde la estación.

La Covatilla cuenta con una superficie esquiable de 32 kilómetros y tras haberse solventado un percance con el pilón de un remonte que fue derribado, en el momento en el que se abra al público contará con todos los remontes a pleno rendimiento. La estación salmantina tiene una trayectoria de 19 años y desde hace cinco años la gestión es municipal, dependiendo directamente del Ayuntamiento de Béjar.

La Pinilla (Segovia)

En el caso de la estación segoviana de La Pinilla, desde el pasado jueves permanecen abiertos 2,5 kilómetros de pistas pero esa nieve era «fruto de los cañones,», porque como explicaba su director, Ángel González, antes de la apertura «o había caído un copo».

Esos 2,5 kilómetros son el resultado de dos días de producción y de la apuesta que se hizo por nuevos cañones allá por el año 2011. La intención es seguir produciendo nieve pero para eso se tienen que dar unas condiciones de temperatura, -2,5 grados, y de humedad; además «no tiene que hacer viento porque dispersa la nieve». El año pasado la estación abrió el 6 de diciembre, una fecha que marca, oficialmente, el inicio de la temporada de esquí gracias, también a la nieve artificial.

Sobre las perspectivas de la temporada, Ángel González es de los que piensa que «a tres días las previsiones son ciertas; a una semana más o menos fiables y a partir de una semana, nada». Con esto quiere decir que toda la temporada está por ver.

La Lunada (Burgos)

La nieve se ha hecho esperar en Burgos. En la estación de esquí de Lunada cayó una pequeña cantidad el miércoles y el jueves. Sobre cinco centímetros, que sirvieron para que los más impacientes subiesen a hacer sus muñecos, pero la nieve fue desapareciendo. Hasta el fin de semana. La empresa concesionaria de la estación, Snow Mountain, lleva cuatro años al frente de las instalaciones. Juan Carlos Torres reconoce que no han sido fáciles, porque «la meteorología no ha acompañado y porque la estación tiene mala imagen tras tanto tiempo de abandono» y anuncia novedades para este año, con nuevos remontes de acceso a las doce pistas que tiene.

Otra actividad que también se repetirá próximamente –y que tuvo gran acogida– es la subida nocturna al Pico la Miel a disfrutar de la luna llena.