Más de dos mil personas solicitan en Aranda la Autovía del Duero

Marcha Lenta entre Soria y Aranda de Duero./Concha Ortega / Ical
Marcha Lenta entre Soria y Aranda de Duero. / Concha Ortega / Ical

La concentración tuvo lugar en la Plaza Mayor de la localidad burgalesa tras el desarrollo de una marcha lenta de automóviles que partió de Soria y del municipio vallisoletano de Peñafiel

Agapito Ojosnegros Lázaro
AGAPITO OJOSNEGROS LÁZAROAranda de Duero

Más de dos mil personas, según los organizadores, confluyeron este domingo en la Plaza Mayor de Aranda de Duero para reivindicar la inmediata construcción la Autovía del Duero, la A-11, después de tres décadas de compromisos políticos que no acaban de fraguar en asfalto.

Las plataformas Soria Ya, A-11 Pasos (de Peñafiel), y Aranda de Duero por las Infraestructuras convocaron este acto reivindicativo que consiguió poner en la carretera nacional 122 a un total de 400 vehículos: 150 que llegaron desde Peñafiel, y 250 que lo hicieron desde Soria capital desde donde partió la otra parte de la marcha lenta. A ambas partes de la expedición se fueron sumando vehículos y asistentes de los distintos pueblos de sendas rutas convergentes en el enclave burgalés. De esta forma han estado representadas las provincias soriana, burgalesa y vallisoletana, las tres afectadas por los retrasos en la construcción de la A-11.

Esta convocatoria contaba con el respaldo de asociaciones empresariales, como La Federación de Organizaciones Empresariales Sorianas (FOES), o institucionales, como distintos ayuntamientos. Es el caso del de Peñafiel, cuyo regidor, Elías Arranz, se sumó a la marcha, apuntalando así el compromiso de su nuevo equipo de gobierno de apoyar esta reivindicación con una mayor implicación, así lo expuso el regidor.

Los planes de la marcha se vieron trastocados ligeramente, pues la caravana que llegó desde Soria tuvo que ser desviada al final de su ruta, entrando finalmente a Aranda por el mismo lugar que lo hizo la de Peñafiel, desde Castrillo de la Vega. Esto obedeció a indicaciones de la Guardia Civil de Tráfico, posiblemente debido a que este domingo coincidían en Aranda la marcha lenta, la etapa final de la vuelta ciclista a la Ribera del Duero junior y también una concentración de vehículos clásicos. Este último evento más que un escollo fue una aportación más, pues algunas de estas joyas sobre cuatro ruedas se unieron a la marcha lenta, algún coche desde el arranque mismo, como sucedió en Peñafiel donde un modelo antiguo de funeraria –un Seat 1500- formó parte de la comitiva reivindicativa.

Este cambio no posibilitó la entrada de las dos ramificaciones de la marcha, ya a pie, de forma conjunta y agrupada a través del puente por el que se accede a la puerta de la muralla, y tras franquear esta a la Plaza Mayor. Este hecho motivó las suspicacias de alguno de los organizadores, pero aun así, la entrada disgregada de los manifestantes, y el retraso en el comienzo del acto en el que se leyó un manifiesto, no restó fuerza a la reivindicación que tomó forma y fortaleza en el corazón arandino donde esperaba un buen número de vecinos, los cuales recibieron calurosamente con aplausos a los integrantes de ambas partes de la marcha lenta. A-11 Pasos entró primera, y tras media hora de espera entró Soria Ya, hermanándose ambas con Aranda de Duero por las Infraestructuras.

Entre consignas, lemas, y, sobre todo, un repetido llamamiento a los políticos para que pasen de las promesas a los hechos, con la frase que es una máxima de esta reivindicación: «¡Autovía ya!», discurrió la concentración en Aranda de Duero donde esperaban los primeros en llegar: Juan Antonio Suárez y Caty Gálvez –de 85 y 79 años de edad-, los cuales han realizado el recorrido andando, realizando los 120 kilómetros que hay desde Soria a Aranda de Duero en varias etapas. Bajo el arco de la muralla recibieron a sus compañeros, y, como homenaje, ellos recibieron el aplauso y el aliento de los concentrados, a los que tuvieron la oportunidad de dirigir unas breves palabras, primero de agradecimiento y acto seguido reivindicativas secundando la exigencia que resonó en la plaza arandina sucesivamente, la exigencia al gobierno de la «¡Autovía ya!».

Con esta consigna coreada por todos y con unas excavadoras de juguete exhibidas por los organizadores demandando las obras de la A-11, solicitando la puesta en marcha de las de verdad a pie de obra, finalizó la concentración en la que también se leyó un manifiesto. Leído por representantes de las plataformas convocantes, en el texto se agradeció, en primer lugar, la presencia de todos «por implicaros en el presente de nuestros pueblos y ciudades, y con ello también en el futuro de nuestra tierra».

Expusieron que «con esta marcha lenta queremos levantar nuestra voz y trasladar a los políticos que nos gobiernan, a los de aquí y a los de allí, nuestro cansancio, nuestro hartazgo y nuestro hastío por el ritmo lento no, lentísimo de las obras de la Autovía del Duero. El motivo por el que hoy nos concentramos aquí es para hacer ver a nuestros gobernantes que los castellanos seremos buenos, pero no tontos, y que ya vale de promesas incumplidas, y que no vamos a consentir que nos sigan tomando el pelo con sus mentiras y su palabrería. Es vergonzoso que una carretera cuyas obras comenzaron en los años 80, hoy, de un total de 210 kilómetros que separan Soria de Valladolid, solo 70 estén terminados».

«Son vergonzosos los engaños continuos diciéndonos que para la 122 no hay dinero, cuando vemos que para otras infraestructuras menos necesarias y bastante más caras sí lo hay», continuaron leyendo, recordando los compromisos políticos incumplidos, y adquiridos, desde los distintos partidos que han gobernado.

Subrayaron la importancia de esta infraestructura que vertebra la Península de este a oeste, no solo para los castellanos y leoneses, sino para el conjunto del país, una autovía que consideran necesaria también por el aumento del tráfico de la nacional 122, así como por la peligrosidad que esto supone, pues entre otras cuestiones todo esa densidad de tráfico, que en la parte vallisoletana alcanza los 7.000 vehículos diarios, atraviesa multitud de municipios por su casco urbano.

«¡Promesas y más promesas! ¡Mentiras y más mentiras!», exclamaron en distintas ocasiones desde el templete donde se leyó el manifiesto, calificando de «ratonera» la actual N-122 a lo largo de la cual se asientan medio millón de habitantes, «más del 21% de los habitantes de Castilla y León», señalaron.

«Seguimos sufriendo las reducciones presupuestarias, la paralización de obras, los litigios con los propietarios; seguimos sufriendo los desacuerdos con el trazado y los consiguientes recursos que paran la tramitación; seguimos siendo víctimas de los continuos y numerosos accidentes», preguntándose: «¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo esta falta de vergüenza? ¿Hasta cuándo nos seguiréis tratando como a ciudadanos de segunda? ¿Hasta cuándo, políticos que nos gobernáis, seguiréis abusando de nuestra paciencia? ¿Hasta cuándo continuareis riéndoos de nuestra buena fe castellana? ¿Hasta cuándo seguirán vuestras excusas envueltas en problemas burocráticos y en trampas administrativas que nunca acaban?».

«Estamos cansados, hartos y muy enfadados de que nos toméis por imbéciles y en el día de hoy, todos juntos: sorianos, burgaleses y vallisoletanos exigimos hechos, no palabras», fueron concluyendo el manifiesto que se rubricó coreando, todos a una, el lema de la reivindicación: «Autovía ya».