La marea blanca vuelve a Valladolid con la falta de médicos y presupuestos como prioridad

Manifestación de la marea blanca del día 20 de enero de 2018 en Valladolid. :: </p><p>A. MINGUEZA/
Manifestación de la marea blanca del día 20 de enero de 2018 en Valladolid. :: </p><p>A. MINGUEZA

Sanidad achaca la carencia a arrastrar un bajo número de plazas para especializar en Familia

Ana Santiago
ANA SANTIAGOValladolid

Múltiples protestas en capitales y comarcas han mantenido vivo el fuego, las más grandes, generalistas y recientes las del pasado mes de noviembre en Salamanca y Aranda de Duero; pero otras muchas con la reivindicación concreta de una localidad o, incluso, de un solo barrio. La marea blanca en defensa de la sanidad pública vuelve a Valladolid al cabo de un año, con el propósito de, al menos, repetir aquel multitudinario seguimiento de enero de 2018 y para acercar a las puertas de la Consejería de Sanidad sus muchas reivindicaciones bajo el lema de 'Nos sigue doliendo la Sanidad'.

Un año después, las plataformas centran sus demandas en cuatro puntos muy concretos, que consideran especialmente prioritarios. Así, su portavoz, Luis Ocampo, marca una condición básica, la de la dimisión del consejero de Sanidad, algo que el propio cartel de convocatoria recoge. «Es una condición 'sine qua non'; ahora lo exigimos, es imposible que este barco, este 'buque insignia de Castilla y León' como les gusta llamarlo a ellos llegue a buen puerto con este capitán. Sacyl necesita ser operativo y con él es imposible mejorar, si no sabe dirigir que deje a otros, hay que dar una oportunidad a la rectificación». Una exigencia que también formó parte del documento de esta coordinadora para la mejora de la AtenciónPrimaria. Con esta exigencia de partido, Ocampo repasa los cuatro pilares de sus reivindicaciones para este nuevo encuentro que partirá a las 12:00 horas del próximo sábado día 26 de la vallisoletana plaza Colón. El primer punto es «el de recuperar los presupuestos de antes de la crisis; pero en euros constantes no corrientes porque obviamente la capacidad adquisitiva de esta moneda ha disminuido. No es verdad, por lo tanto, que se haya recuperado, el déficit entre 2018 y 2010 es de 280.132.672 euros y el recorte acumulado en dicho periodo es de 3.434.360.891 euros». Básico también, repasa este representante, es «revertir a manos públicas el Hospital de Burgos, que es un pozo sin fondo y, junto a él, suprimir los conciertos con la privada, recuperar todo para la pública y mejorarla». En esta misma línea, una tercera reivindicación es la de «acabar con los servicios externalizados de todo tipo, como limpieza, cocina o lencería pero también laboratorios o pruebas porque la experiencia nos demuestra que son peores y más caros». Y, por último pero no con menor importancia, a este colectivo le preocupa especialmente la recuperación de personal, de médicos de Familia y pediatras en particular;pero también de otras especialidades y categorías profesionales como las enfermeras. «Siguen sin planes para retener a los Mir que forman», añade Ocampo. Las plataformas reclaman un plan de choque y con urgencia para recuperar lo que los recortes quitaron y otros a medio plazo para mejorar la asistencia sanitaria.

La coordinadora de plataformas no ve demasiadas luces ni cambios desde hace un año. Tan solo apunta a una mejora en la participación ciudadana. «Es verdad que se ha abierto un diálogo, hemos podido presentar propuestas;pero tampoco se algo que haya cuajado bien, los consejos de salud de área aún no se han concretado, no hay fecha ni nada parecido para ese teórico debate que se iba a abrir... vamos que se ha avanzado muy poco también en esta línea», concluye Luis Ocampo.

La Junta y las plantillas

La carencia de médicos, y en particular de Familia y de pediatras, es algo que el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, asegura que es «una de nuestras grandes preocupaciones. Hemos adoptado muchas medidas al respecto. Hay una carencia que se arrastra desde hace años. Pienso que más que por malas condiciones laborales, que en Castilla y León son similares o mejores que en otras comunidades, lo que hay es una falta de efectivos en toda España. En primer lugar, porque hubo un año (2002) en el que la especialidad cambió de tres a cuatro años de duración, lo que dejó un ejercicio sin que salieran nuevos especialistas de Familia –supuso unos mil menos– y después, durante años no se ajustaron las plazas a los licenciados y, en 2014, hubo más de cien vacantes para formarse en esta especialidad . Todo esto supone en la comunidad haber 'perdido' igual entre 50 y 100 médicos de Familia y, de ahí, deriva el déficit». El consejero asegura haber reclamado al Ministerio de Sanidad igualar o, al menos, acercar las plazas para especializarse a la de egresados; pero sin éxito.

En cuanto a la manifestación y al decálogo de hace un año, son reivindicaciones y no un compromiso firmado. «Cada colectivo tiene los suyos y hay que escuchar a todos».

No obstante, la Junta recuerda que los representantes de las plataformas realizaron algunas propuestas generales y dos concretas el pasado mes de mayo. Así, respecto a la asistencia a inmigrantes irregulares para garantizar la atención que ya se venía prestando, reclamaron una regulación formal, «se hizo mediante la resolución de 12 de junio de 2018 de Sacyl». También reclamaron la convocatoria del Consejo de Salud y la asistencia de una representación de las plataformas. «Se reunió el 4 de julio bajo dicha condición y propusieron, entre otras cosas, la creación de un grupo de trabajo sobre la Atención Primaria, cuestión que también ha sido atendida. El grupo se reunió el pasado 8 de noviembre y se acordó la petición de informes a diversas sociedades científicas y, también, a las plataformas. Se han recibido dos, sobre Primaria y Pediatría de las mismas; de la Sociedad de Pediatría, de SOCALEMFYC y del Colegio de Fisioterapeutas. Cuando se reciban los informes pendientes, se convocará al Consejo de Salud y al grupo de trabajo para analizar su contenido y avanzar en un documento que pretende alcanzar un consenso social, político y profesional sobre el futuro de la Primaria. Y debe abarcar a todos los actores, no solo a quienes representan a las plataformas; sino también a los sindicatos, colegios profesionales, universidades, municipios y provincias, consumidores, asociaciones de pacientes y de vecinos. No es razonable analizar solo las propuestas de las plataformas que tienen la representatividad que tienen», destaca Sacyl.