Mañueco pide el «voto rentable» para el PP y evitar así que Pedro Sánchez «traiga a esta tierra el desastre»

Fernandez Mañueco presenta al candidato popular a la alcaldía de Ciudad Rodrigo Marcos Iglesias, acompañado por el presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias./José Vicente
Fernandez Mañueco presenta al candidato popular a la alcaldía de Ciudad Rodrigo Marcos Iglesias, acompañado por el presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias. / José Vicente

El presidente del PPCyL exige al presidente del Gobierno que «desautorice a los ministros que están en contra de la caza y de la tauromaquia»

C.T.M.Ciudad Rodrigo

El presidente del Partido Popular de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, pidió este lunes en Ciudad Rodrigo el «voto rentable» para su formación de cara a evitar que el presidente del Gobierno y candidato del PSOE a la Presidencia del Ejecutivo, Pedro Sánchez, «traiga a esta tierra el desastre de su propio gobierno de España, que quiere trasladar a Castilla y León».

Mañueco consideró así que «por encima de opiniones de voto útil», lo que hay que pedir «a las personas de Ciudad Rodrigo y Salamanca es el voto rentable, porque todos los votos son útiles pero no todos, siendo útiles, son rentables». «Rentable es aquello que produce y, desde luego, el Partido Popular es el que invierte en las personas de Ciudad Rodrigo, Salamanca y Castilla y León», explicó Mañueco durante la presentación del candidato del PP a la Alcaldía de la localidad mirobrigense, Marcos Iglesias.

En ese sentido, recordó que Castilla y León tiene «una de las mejores sanidades de España, la mejor educación, la mejor dependencia y la mejor atención a personas mayores» gracias a su formación, que además señaló es «el partido comprometido con el campo y que defiende los intereses de nuestro país, en especial de agricultores y ganaderos, en Europa».

Por ello, y aprovechando la visita que realiza mañana el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a Salamanca, Mañueco le pidió que «desautorice a los ministros que están en contra de la caza y de la tauromaquia si realmente apuesta por el mundo rural», además de su compromiso «de verdad, como lo hace el Partido Popular, porque internet llegue a todos los rincones de la geografía de Salamanca y Castilla y León y por la vivienda, especialmente para los jóvenes del mundo rural».

Dos modelos

No obstante, el presidente del PPCyL insistió en la idea de que en las próximas elecciones municipales, autonómicas, generales y europeas, hay «dos modelos para elegir: el de la estabilidad, la moderación, la experiencia, el crecimiento económico y la creación de empleo que representa el Partido Popular, y el de la radicalidad y la incertidumbre que representa el PSOE».

En ese sentido, y al nivel local de Ciudad Rodrigo, Mañueco aseguró que Marcos Iglesias «representa el proyecto de progreso en esta ciudad, que apuesta por las personas desde su juventud y fuerza pero también desde la preparación y la experiencia», frente a «lo que se ha convertido Ciudad Rodrigo en los últimos cuatro años: un laboratorio de pruebas de la izquierda de Ciudad Rodrigo y Salamanca con el apoyo de Ciudadanos».

«Eso es lo que pretenden hacer en Castilla y León: un gobierno de izquierdas con el apoyo de Ciudadanos», reiteró Mañueco, para quien esa es «la alternativa no deseada» frente a la «moderada y centrada que representa Marcos Iglesias en Ciudad Rodrigo, Javier Iglesias en la Diputación provincial de Salamanca, y yo en la Junta de Castilla y León».

El propio Marcos Iglesias reivindicó su «ilusión y experiencia en la oposición» para asegurar que puede «encabezar un proyecto político de cambio y beneficioso» para Ciudad Rodrigo tras «cuatro años de un tripartito de izquierdas en constantes desavenencias, con un debate crítico y nada constructivo, que hace que la ciudad no vaya a ningún sitio».

También intervino ahondando en esa idea el presidente del PP de Salamanca, Javier Iglesias, quien recordó que Marcos Iglesias «hace cuatro años ganó rotundamente las elecciones» pero que el pacto entre PSOE, IU y Ciudadanos hicieron «que el partido que ganó las elecciones no gobernara», lo que supone «una buena muestra de lo que ha sucedido después en España».