Un juzgado de Valladolid se declara «no competente» para investigar la denuncia de un afiliado de Cs contra Igea

El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea. /Gabriel Villamil
El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea. / Gabriel Villamil

La titular del Juzgado ha elevado una exposición razonada al Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, para que sea la Sala de lo Civil y Penal del alto tribunal la que asuma la causa contra Igea, dada su condición de aforado

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El Juzgado de Instrucción 5 de Valladolid se ha declarado no competente para investigar la denuncia por un delito leve de amenazas interpuesta contra el vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, por un compañero de Ciudadanos.

La titular del Juzgado ha elevado una exposición razonada al Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, para que sea la Sala de lo Civil y Penal del alto tribunal la que asuma la causa contra Igea, dada su condición de aforado.

Cuando el TSJCyL reciba la exposición motivada decidirá si se queda con el procedimiento o lo devuelve al juzgado instructor.

El origen de la denuncia

Un compañero de partido aseguró que Igea que le amenazó con agredirle y reventar Ciudadanos durante las polémicas primarias en la comunidad si seguía haciendo acusaciones públicas contra su familia. «Si vuelve a salir algo de mi familia te destrozo y reviento el partido por dentro, porque tengo documentación que si sale a la luz va a hacer mucho daño», recoge la denuncia, según Efe. El escrito relata que Igea puso el dedo índice entre las cejas del denunciante y que también le dijo: «La próxima vez que hables de mi familia te reviento la cabeza».

La denuncia la presentó Borja Collantes, miembro de la Junta Directiva de Cs Valladolid, que era uno de los de responsable de las redes sociales de la formación y partidario, al igual que la dirección nacional, de la rival de Igea en las primarias, la expopular Silvia Clemente.

Fuentes del entorno de Igea explicaron que reconoce que se produjo una discusión, pero niega la literalidad de las palabras de la denuncia y el gesto que se le atribuye.