La Junta fomentará cambiar las calderas de gasoil y carbón por las de biomasa y gas natural

Calefacción de biomasa de la Universidad de Valladolid. /G. VILLAMIL
Calefacción de biomasa de la Universidad de Valladolid. / G. VILLAMIL

La medida, que estará subvencionada en las principales ciudades de Castilla y León, se aplicará en comunidades de vecinos, comercios o instituciones

ISABEL MARTÍNÁvila

La Junta de Castilla y León subvencionará la renovación de calderas convencionales en hogares, comercios e instituciones para sustituirlas por otras «de alta eficiencia energética», por lo que se bonificaría la sustitución de las salas de calderas de comunidades alimentadas por gasoil y carbón por otras más modernas de gas natural y biomasa. Para ello, se creará una línea específica de subvenciones, que activará el Ente Regional de la Energía (EREN) y que todavía no se ha concretado, pero que ya se ha incluido en la Estrategia para la Mejora de Calidad en el Aire en Castilla y León (ECA-CYL) que esta semana está sometida ya a información pública. Además de aumentar el número de calderas de gas natural, también se fomentará la instalación de calentadores de energías renovables para generar tanto agua caliente sanitaria como calefacción. La idea es que, además de las calderas de biomasa, se potencien las de energía solar y geotérmica. De este modo bajarán los consumos energéticos «por la sustitución de equipos más eficientes».

Junto a esta propuesta, la Administración regional recoge también en la ECA-CYL otras 27 medidas con las que propone un cambio a largo plazo en la gestión de calefacción y agua caliente sanitaria en las ciudades que pasa por la creación de lo que se ha denominado 'District Heating', al estilo europeo, que se basa en el uso de la biomasa como combustible.

Esta idea supondrá «sistemas más eficientes y seguros», a la vez que «más baratos», pero su implementación podría llevar hasta «cuarenta años», reconoce el director general de Calidad y Sostenibilidad Ambiental de la Junta, José Manuel Jiménez Blázquez que anuncia que este sistema se instalaría en las «principales ciudades de la región», aunque sin citar cuáles.

Además, la idea es utilizar biomasa forestal «de nuestros montes, algo que es bueno» para la limpieza de los mismos y que supone utilizar un «producto autóctono» en lugar de una energía importada, explica Jiménez Blázquez.

El documento ECA-CyL menciona a Soria como ejemplo de 'District Heating' con biomasa. Esta ciudad cuenta con 28 kilómetros de tuberías y 18 megavatios, y es la «red de calor urbana con biomasa más extensa de España», así como un «ejemplo a seguir» para otras ciudades, según el propio documento.

Blázquez, ha adelantado que la implementación a nivel regional en grandes ciudades es un proyecto «a largo plazo» de «gestión lenta». Habría que establecer previamente un número mínimo de usuarios, además de tener en cuenta las correspondientes obras que afectarían a calles y paseos.

La central soriana, por ejemplo, produce unos 45 millones de kilovatios hora al año, de los que se benefician 8.000 clientes entre comunidades de propietarios, colegios, residencias de mayores, hospitales, edificios públicos e instalaciones deportivas. Pero existen otros ejemplos, a menor escala, en Valladolid y Aranda de Duero. La Universidad de Valladolid ha creado una red de biomasa que conecta 33 edificios y que está previsto que se amplíe al Hospital Clínico. Es un ejemplo «modélico», según Jiménez Blázquez, donde «se sustituyen combustibles más contaminantes» por otros más respetuosos con el entorno y en el que, además, «en lugar de tener 33 salas de calderas todo está concentrado en una» junto a una red de distribución subterránea de agua caliente.

Otro proyecto a punto de lanzarse es el realizado en la Consejería de la Presidencia de la Junta, que cuenta con una central de calefacción de biomasa con una potencia instalada de 1.350 kilovatios, un consumo de pellets de madera de 190 toneladas anuales y que está previsto que abastezca a ocho edificios de Presidencia a través de una red de tuberías de 350 metros.

A éste se añade el sistema que conectará, en Huerta del Rey, a diez edificios como la Consejería de Fomento y la de Hacienda, las piscinas municipales «y algunas comunidades privadas» y cuya caldera se encuentra en el aparcamiento de la Feria de Muestras de Valladolid.