José Rolando Álvarez deja la presidencia de Iberaval tras diez años que «han valido la pena»

José Rolando Álvarez. /R. G.
José Rolando Álvarez. / R. G.

El empresario se muestra satisfecho por el trabajo realizado y asegura que quiere dedicar más tiempo a su familia

El Norte
EL NORTEValladolid

El presidente de Iberaval, José Rolando Álvarez, ha anunciado que deja su cargo tras diez años al frente de esta sociedad de garantía recíproca al considerar que ha sido un tiempo «más que razonable» para desarrollar el que ha sido su proyecto estratégico pero también para dedicar más tiempo a su familia.

Álvarez, que lleva diez años como presidente pero 16 en Iberaval, ha comunicado su decisión al consejo de administración de esta sociedad de garantía recíproca una vez que considera que ha pasado un tiempo suficiente para «desarrollar un proyecto estratégico, ejecutar planes de crecimiento y desplegar las bases» de una sociedad de garantía recíproca de la que considera que todos los castellanoleoneses deben sentirse «muy orgullosos».

Álvarez ha asegurado que el total de los 16 años dedicados a Iberaval suponen una «extraordinaria etapa» que ha afirmado que «nunca, nunca» olvidará y que cierra con la «sensación» de que todo el trabajo de este tiempo «ha valido la pena».

La decisión de no continuar al frente de la entidad cree que al consejo de administración no le pilla de «sorpresa» porque ya en su día dijo que culminaría su mandato a los diez años y ha recordado que siempre ha defendido que «tan importante es llegar a un proyecto como apartarse cuando culmina».

José Rolando Álvarez ha apuntado que se trata de una decisión «muy meditada, absolutamente previsible» y que responde «única y exclusivamente» a dos motivos, el primero de ellos y «fundamentalmente» a la culminación de un proyecto, reto que le condujo a la presidencia de la entidad y que cree que «humildemente» es un «ejemplo» de cuál debe ser el camino para las sociedades de garantía para que cumplan su cometido en la sociedad, «que no es otro que ayudar a las pymes y a los autónomos a desarrollar sus propios proyectos».

En segundo lugar ha señalado «motivos estrictamente profesionales», dado que después de 16 años y otros en otras instituciones públicas llega el momento de «dar un paso a un lado» y dedicar más tiempo a su familia y su hija pequeña.

Apoyo al empresariado

«A lo largo de toda mi vida he dedicado mucho tiempo y esfuerzos a defender y promover la función de los empresarios, la importancia en una sociedad moderna y espero con mi trabajo y dedicación haber contribuido, aunque sólo sea un poquito, a mejorar la figura de los empresarios en la sociedad», ha añadido.

José Rolando Álvarez ha incidido en que en su primera intervención ya dijo que a partir de ese momento sería un proyecto «preferente» en su vida personal y profesional y por ello durante estos diez años ha dedicado, junto a un «extraordinario equipo», mucho «tiempo y esfuerzos» a conseguir que Iberaval «diera el salto que en estos diez años ha dado».

Todo esto, ha afirmado, lo ha hecho con el «agrado» y el «convencimiento» de que la sociedad de garantía «tiene un imborrable y exitoso pasado pero indudable y extraordinario futuro» y se ha mostrado «muy orgulloso» de los resultados de esta década cuyo fruto atribuye al compromiso de un «formidable equipo que ha triplicado sus esfuerzos».

Álvarez ha calificado de «extraordinarios» los resultados logrados, que han situado a Iberaval como primera entidad de garantía recíproca por número de avales, algo que alcanzó el año pasado tras formalizar más de 4.200 operaciones por valor de 298 millones de euros.

Además, ha apuntado que durante esta década la entidad ha doblado su peso en el sector en España al pasar de tener un peso del 9,6% o del sistema nacional de garantías al 18,%.

Ayuda en la crisis

Al margen del balance numérico, ha destacado que es tan importante el balance cuantitativo como el cualitativo y en estos diez años se queda con el hecho de que en lo peor de la crisis, cuando el crédito estaba cerrado para miles y miles de pymes y autónomos, mantuvieron su ventanilla abierta para todos los proyectos viables, sin cortapisas, incluso para las empresas de la construcción que tenían en aquella época absolutamente cerrado el crédito en el sistema financiero.

«Siempre he mantenido que nuestro país y nuestra región detrás de cada proyecto empresarial hay una familia empresaria que siempre devuelve sus créditos y la verdad es que el tiempo nos ha dado la razón», ha señalado Álvarez, quien ha destacado la morosidad «extremadamente baja» estos años.

«Hoy decido poner punto y final a una etapa maravillosa pero lo verdaderamente importante es que Iberaval seguirá aquí para todas esas miles y miles de pymes y autónomos que necesitan ayuda para sacar adelante sus proyectos», ha afirmado.

José Rolando Álvarez ha afirmado que si algo ha podido quedar por hacer es que si ha habido una sola pyme que ha necesitado de su apoyo no se la han dado, algo por lo que ha pedido «disculpas».

Finalmente, ha asegurado que no tiene dudas de que lo mejor para Iberaval «está por llegar» y que el nuevo presidente consolidará a la sociedad como la primera de España, para lo que ha señalado que tendrá que acometer un nuevo plan estratégico que guiará en los próximos tres años los destinos de Iberaval.

En cuanto a su sucesión, Álvarez ha explicado que Iberaval cuenta con un gobierno corporativo «muy exigente» y ahora se abre un proceso que está contemplado en los estatutos de la entidad y que consistirá en que la comisión de nombramientos se reúna para proponer uno o varios sustitutos y el consejo de administración decidirá quién es la persona que le relevará.

A este respecto, ha agregado que de los 13 miembros del consejo sin tenerle en cuenta a él son personas «perfectamente capaces» de ser presidentes y considera que serán autónomos y tomarán la decisión que tengan que tomar.