Garicano duda de la regeneración en Castilla y León con un Gobierno del PP salvo que haya «unos compromisos muy potentes»

Luis Garicano, en Salamanca./Leticia Pérez
Luis Garicano, en Salamanca. / Leticia Pérez

El jefe de la Delegación de Cs en el Parlamento Europeo defiende la existencia en el partido de dos posturas «legítimas»

ICAL

El jefe de la Delegación de Cs en el Parlamento Europeo, Luis Garicano, duda de que pueda llegarse a una regeneración política en Castilla y León con un Gobierno del PP después de 32 años de los 'populares' al frente de la Comunidad. Para conseguirlo estima que tendría que alcanzarse «un Gobierno muy claramente de cambio» que tuviera «un peso muy fuerte» de Cs además de «unos compromisos de regeneración muy potentes».

En una entrevista que publica en su edición de este miércoles el diario El Mundo, Garicano reconoce que solo en esas condiciones «sería posible», aunque no oculta que «es difícil» ante la regeneración que defiende la formación naranja. A pesar de las discrepancias con la cúpula del partido, Garicano dice sentirse «muy cómodo» en el seno de Cs, al que califica como el partido «más ilusionante y mejor de España».

Por ello, no oculta que seguirá trabajando para ayudar a que la formación naranja «sea útil» y para que Albert Rivera se convierta en presidente del Gobierno. Ante la pregunta de si se ha planteado presentar su dimisión, Garicano prefiere no responder, y defiende que Cs sigue siendo el partido que lucha «por la regeneración, la modernización y la igualdad» de los españoles, aunque no oculta que el problema está en la discusión sobre «cómo se consiguen esas cosas».

Para Garicano, en el partido hay dos posturas «legítimas» en este aspecto, la de aquellos que entienden que no se puede hablar con Sánchez dada «la ruptura del constitucionalismo» y aquellos que, como él, creen que «hay que tenderle la mano» y que sea él «quien la rechace». En este sentido, traslada su convencimiento de que Albert Rivera tendría que plantear a Sánchez «exigencias muy duras y claras que supusieran la ruptura con lo que ha hecho Sánchez en el último año».

Desde un punto de vista nacional, entiende que el PSOE no se está comportando «con lealtad al constitucionalismo» y aboga por que Cs haga «todo lo posible por que eso cambie», aunque atribuye la responsabilidad a Pedro Sánchez.