La economía de Castilla y León pierde dinamismo y se sitúa a la cola del país con una previsión del crecimiento del 1,6% en 2019

El bajo crecimiento se debe en parte al efecto del cambio climático en la agricultura. /F.S.Gráfico
El bajo crecimiento se debe en parte al efecto del cambio climático en la agricultura. / F.S.

El dato está condicionado por debilidades como «el envejecimiento, los dilemas relacionados con el sector del automóvil y el peso de la agricultura en el contexto del cambio climático»

Leonoticias
LEONOTICIASLeón

La economía de Castilla y León será la menos dinámica del conjunto de las autonomías este año, cuando avanzará un 1,6 por ciento, ocho décimas por debajo de la media de España. Hispalink así lo asegura en sus últimas previsiones económicas semestrales, publicadas este mes de julio, donde explica que la Comunidad «profundiza en una fase de desaceleración» aunque «sin convertirse previsiblemente en una recesión».

Un mal comportamiento de Castilla y León para este año en un contexto marcado por la desaceleración de la economía mundial y europea, que está afectando «de manera decidida, aunque moderada», a la española, y «con debilidades específicas relacionadas con el envejecimiento, los dilemas relacionados con el sector del automóvil y el peso de la agricultura en el contexto del cambio climático y del ciclo de sequía», destaca Hispalink.

En este ambiente de crecimiento contenido, las perspectivas para el empleo a corto plazo «no son especialmente halagüeñas» para Hispalink. Así, expone que el comportamiento tendencial del mercado de trabajo podría desacelerar hasta finales de 2019, donde la media de los cuatro últimos trimestres presentaría un crecimiento inferior al medio punto porcentual. Asimismo, aclara que este ritmo podría acelerar ligeramente, de manera que con las actuales previsiones, el empleo tendencial podría crecer en el conjunto de 2020 alrededor del uno por ciento.

Castilla y León se situará muy lejos de las autonomías más dinámicas este año, encabezadas por Madrid, con un 3,3 por ciento; seguida de Andalucía, Aragón y Navarra, con un aumento de sus producciones del 2,5 por ciento, en los tres casos. En la parte baja de la tabla, acompañan a Castilla y León, Asturias (1,7 por ciento) y Extremadura y la Rioja (1,8 por ciento, en ambos casos).

Mal año agrario por la sequía

El instituto explica en su informe, recogido por Ical, que una parte de la pérdida de ritmo de crecimiento en 2019, está relacionada con el mal año agrario, especialmente el agrícola, que se contraerá un seis por ciento, restando en consecuencia casi cuatro décimas al crecimiento regional.

Por el contrario, la construcción crecerá un 3,9 por ciento; los servicios un 1,9 por ciento; y la industria, un 1,8 por ciento. En este sentido, el documento de análisis económico explica que la economía no agraria en su conjunto crecerá en Castilla y León un dos por ciento en 2019, aportando 1,9 puntos porcentuales al crecimiento económico regional.

Contención los próximos ejercicios

Las predicciones de Modelización Regional Integrada sitúan asimismo el crecimiento de la economía de Castilla y León para 2020 en el dos por ciento, una décima por debajo de la media; y en 2021, en el 1,9 por ciento, frente al dos por ciento de España.

Al respecto, Hispalink aclara que la contención en la demanda nacional, así como en el ámbito europeo, en un ambiente de riesgos geopolíticos y comerciales que no estimulan la confianza inversora, «diseñan un perfil para la economía regional muy contenido en los próximos años».

Aunque sus predicciones apuntan a una recuperación próxima al medio punto de los ritmos de crecimiento (2,1 por ciento en 2020 desde el 1,6 por ciento en 2019), Hispalink asegura que «en buena parte se deben al efecto rebote esperado para los rendimientos agrarios, ya que el valor añadido no agrario se mantendrá previsiblemente en las cifras de 2019 (dos por ciento)».

Estas cifras próximas al dos por ciento «se mantendrán también para el crecimiento en 2021, si bien estamos lejos de poder evaluar el impacto de los riesgos más probables en el escenario económico nacional y europeo», reconocen.

Esta aportación es, en su mayor parte, debida al comportamiento de los servicios, que sumarán más de 1,25 puntos al crecimiento total, más por su peso que por su dinámica, que estará «muy contenida».

Por su parte, la construcción, que restó porcentajes notables durante los peores años de la crisis, vuelve a aportar de forma positiva al conjunto económico, de manera que con un peso del 7,4 por ciento en el conjunto económico castellano y leonés, aporta casi tres décimas a la tasa total.

Finalmente, la industria, que supone uno de cada cinco euros generados por la actividad económica, aporta casi cuatro décimas al crecimiento global, con incrementos no obstante muy lejanos a los estimados en los años sólidos de la recuperación.