Denuncian al hospital de Palencia por la «nefasta» praxis en la muerte de una niña de 7 años

Acceso al Servicio de Urgencias del Hospital Río Carrión. /Antonio Quintero
Acceso al Servicio de Urgencias del Hospital Río Carrión. / Antonio Quintero

La menor llegó andando a Urgencias a las 8:00 horas, fue trasladada a Burgos a las 22:00 «con shock hipovolémico» y murió a los 49 minutos

R. S. RICOPalencia

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 2 de Palencia sigue con las diligencias abiertas tras la denuncia presentada el pasado 6 de febrero por un matrimonio palentino cuya hija de 7 años falleció el 17 de febrero de 2018 por «la nefasta actuación» del Hospital Río Carrión de Palencia, que llevó a que la menor muriera «en 16 horas», las que transcurrieron desde las 8:21 horas, cuando acudieron al Servicio de Urgencias del complejo hospitalario palentino por estar la niña vomitando, y las 00:36 horas, cuando en el Hospital Universitario de Burgos, al que trasladaron a la pequeña, se certificó su fallecimiento.

Según figura en la denuncia, el matrimonio palentino, junto con su hija de 7 años, acudieron a las 8:21 horas al Servicio de Urgencias del Hospital Río Carrión de Palencia, por estar la niña vomitando. Pese a la gravedad del estado de la menor, estuvieron en la sala de espera «durante bastante tiempo porque no les daban tratamiento», estando la niña demacrada, sin pulso y casi desmayada sentada en la sala de espera durante una hora. Una vez que la atendieron en el Servicio de Urgencias, empiezan a realizarle pruebas sobre las 9:50 horas, estando la niña débil, pues seguía vomitando, sin temperatura. «Tras tres intentos, no le encontraban la temperatura», explican los padres en la denuncia.

«Le administraron suero oral y le mandaron vestir para darle el alta, vomitando el suero administrado, estando prácticamente desmayada, sin fuerzas y débil por los vómitos», añaden los progenitores en esa denuncia, al tiempo que indican que la niña fue dada de alta a las 12:19 horas.

«El tratamiento que recibió en el Servicio de Urgencias fue solamente por una médico MIR, sin ningún otro especialista, ni siquiera un pediatra. Tampoco constan las firmas de los padres, elaborando informe de alta firmado únicamente por la médico MIR. En ese informe, se diagnosticaba vómitos, y sin más trámites dieron el alta a la niña, cuando la actuación lógica o praxis adecuada era el ingreso y la observación por persistencia de vómitos y temperatura anormal», se explica en la denuncia de los progenitores.

De vuelta al domicilio, la menor seguí sin encontrarse bien, estando tumbada y volviendo a vomitar a media tarde, por lo que nuevamente acudieron al Servicio de Urgencias del Hospital Río Carrión, donde la menor fue ingresada a las 17:13 horas, recogiendo que la temperatura era de 34,5 grados. En esta ocasión, los médicos del Servicio de Urgencias «se pusieron nerviosos y se activó una carrera de actividad» sobre la menor, informando a los padres después de una hora de que la niña debía ser trasladada al Hospital Universitario de Burgos, «ante la gravedad de los hechos».

Los padres también denuncian que estuvieron al margen del campo de actuación de los médicos, observando multitud de cables y tubos sobre su hija, «y así se pasó toda la tarde», viendo finalmente a su hija inconsciente en una camilla «sin respuesta alguna, inconsciente, pálida, llena de tubos y con vías sanguíneas en la yugular». Sobre las 22:00 horas, se trasladó a la niña al Hospital Universitario de Burgos en una UVI en la que no dejaron montar a los padres. En el informe clínico de Urgencias sobre la menor que se envió a Burgos figuraba un diagnóstico principal de «shock hipovolémico».

Recibida la menor en el Hospital Universitario de Burgos, ingresó a las 23:07 horas «con motivo de ingreso shock refractario, si bien informan que es de origen desconocido», detalla la denuncia. «A los 49 minutos del ingreso sufrió parada cardiaca, practicándole a la niña durante 40 minutos maniobras de reanimación infructuosas, certificando el fallecimiento de la menor», se añade en la denuncia.

Alta indebida

Según exponen los padres de la menor fallecida, «la primera intervención de las 8:00 horas, sin especialista habilitado que la tratase, terminó con un alta indebida al estar la niña sin temperatura, sin constantes y sin estado de recuperación. De hecho, el retorno por la tarde produjo nerviosismo en el Servicio de Urgencias, actuando de forma imprecisa, porque anunciaron a las 18:00 horas que la trasladaban al Hospital Universitario de Burgos y no lo hicieron hasta más tarde de las 22:00 horas, llevando ya a la niña ya sin reanimación alguna, sin signo de vida, por lo que a los 49 minutos de llegar a Burgos, su corazón se paraba. Los médicos de Burgos manifestaron expresamente que no pudieron hacer absolutamente nada porque la niña llegó en un estado ya imposible de reanimar o de actuar sobre ella, distinto si la hubiesen trasladado desde el primer momento».

«No se ha actuado correctamente en el Hospital Río Carrión, siendo la causa del fallecimiento de la niña el darle de alta el mismo día de la muerte, sin constantes vitales, sin ser examinada por un especialista habilitado. Es incomprensible, porque de haberla dejado ingresada, hidratada, con suero y con control de constantes vitales, el resultado final no habría ocurrido.Asimismo, el nuevo ingreso por la tarde, con facultativos distintos a los de por la mañana y asustados por el estado de la menor, se debió llevar a cabo el traslado anunciado a Burgos cuanto antes, no desgastando la poca fuerza de la menor para trasladar finalmente un cuerpo ya sin reanimación alguna», concluye.