CSIF recomienda que la contaminación se incluya en la evaluación de riesgos laborales

CSIF recomienda que la contaminación se incluya en la evaluación de riesgos laborales

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios explica a las empresas que se deben tomar medidas para minimizar esos riesgos

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ICALLeón

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) de Valladolid recomienda a las empresas y administraciones que incluyan la contaminación como un factor riesgo, a la hora de establecer las medidas de prevención de riesgos laborales para sus trabajadores. Esto no significa que ante situaciones de alerta por contaminación en Valladolid no se pueda trabajar, aclara CSIF, sino que se deben tomar las medidas adecuadas para minimizar esos riesgos, ya que «los efectos de los contaminantes son acumulativos, y que en muchos casos sus efectos manifestados en diversas patologías aparecen al cabo de muchos años».

El perfil de los trabajadores afectados por estos riesgos son los que trabajan al aire libre, en la calle, como los policías locales, y que realizan un trabajo físico intenso (lo que implica una actividad respiratoria mayor). Entre ellos, y sin que la relación sea excluyente, pueden estar los empleados de la construcción, algunos servicios de limpieza, obras públicas y repartidores (incluidos los que utilizan bicicletas, tan de moda entre algunas plataformas online). «En no pocas situaciones necesitarían mascarillas antipartículas», demandan en un copmunicado recogido por Ical.

CSIF Valladolid aplaude al Ayuntamiento por tomarse en serio la salud de los ciudadanos, alertando de los niveles de contaminación y tomando medidas para intentar rebajarlos, dando cumplimiento al Real Decreto 102/2011, de 28 de enero, relativo a la mejora de la calidad del aire.

Además, recuerdas que la contaminación del aire causa 800.000 muertes al año en Europa, según indica la Sociedad Europea de Cardiología, es decir, más muertes que las provocadas por el tabaco. El asunto tiene tal importancia y gravedad que la Comisión Europea amenaza con fuertes sanciones a España, si no se toma en serio la calidad del aire que respiran sus ciudadanos.

Sin embargo, el área de Prevención del sindicato ha detectado que ni la administración, ni la empresa privada, han trasladado este problema a la evaluación de riesgos laborales, que cada trabajador debe tener por ley en función del puesto que ocupa y, por tanto, no se ha adoptado medida alguna para protegerlo. Dependiendo del contaminante, el empresario, sea empresa pública o privada, deberá tomar una serie de medidas que pudieran ser organizativas, en el caso de que el contaminante sea ozono troposférico o dióxido de nitrógeno, o requerir de un equipo de protección individual (EPI) en el caso de contaminación por partículas.

Las 5 estaciones de medición que hay en Valladolid capital evalúan tres contaminantes, ozono, dióxidos de nitrógeno y material particulado en sus diferentes tamaños (PM10 partículas menores de 10 μg y PM2,5 partículas menores de 2,5 μg). Los problemas que generan estos contaminantes son problemas cardiovasculares y respiratorios que pueden ser de diversa consideración, si el trabajador arrastra alguna patología previa, o es especialmente sensible.