Clemente dimite como presidenta de las Cortes, como procuradora y se da de baja del PP acusando a Mañueco de no tener liderazgo

Silvia Clemente abandona la política.

La actual presidena de las Cortes de Castilla y León abandona la vida política y se va abriendo una enorme brecha en sel partido

ARTURO POSADAValadolid | León

La presidenta de las Cortes, Silvia Clemente, ha dimitido este jueves de su cargo, así como de su condición de procuradora y de militante del Partido Popular con duros reproches al presidente regional del PP, Alfonso Fernández Mañueco. Clemente ha comparecido de urgencia en las Cortes para leer un comunicado sin preguntas. «Creí que Alfonso Fernández Mañueco podía dirigir al Partido Popular de Castilla y León y tener un buen proyecto, pero me equivoqué. En el proceso de renovación de Castilla y León, me pidió ayuda y se la di. Ahora sé que lo único que pretendía era que yo no me presentara a ese proceso de renovación», ha declarado.

Las reacciones

Clemente ha apuntado que se ha encontrado con el «bloqueo» de su propio partido, aunque se le había encomendado la elaboración del programa electoral para las elecciones autonómicas del 26-M. «Me apartaron de todas las reuniones y de todas las convocatorias. Me enteraba por los medios de comunicación». Silvia Clemente señala que el proyecto del PP regional «carece de ambición, no tiene contenido y no hay iniciativas» para llevar a la comunidad «a un futuro mejor». «Por eso me bajo de este proyecto. No quiero ni puedo seguir en él. Soy una persona coherente, quiero cumplir los compromisos adquiridos y eso no es posible cuando a quien está al frente de este proyecto no le importa cumplirlos», ha subrayado Clemente, en referencia a Alfonso Fernández Mañueco.

«Campañas contra mi persona»

La ya expresidenta de las Cortes ha considerado «inasumibles» algunas posiciones del grupo popular, como la proposición de ley del colectivo LGTBI+, sin contar con el consenso del resto de grupos. También se ha mostrado en desacuerdo con la falta de convocatoria de la comisión de investigación de las eólicas.

«Yo me he dedicado a trabajar y la dirección de mi partido se ha dedicado a alentar campañas contra mí [...]. Todo ha empeorado de manera muy evidente y yo no soy capaz de seguir en este puesto ni un día más. No creo que la formación política en la que he estado preste un buen servicio público y lo peor es que no creo que lo vaya a prestar más adelante. No se puede trabajar sin convicción, sin ilusión, sin creer en el proyecto ni en quién lo dirige en este momento, Alfonso Fernández Mañueco, una persona que no tiene palabra y que carece completamente de liderazgo», ha finalizado Clemente, visiblemente emocionada en algunos momentos de su intervención.

De la mano de Herrera

Silvia Clemente Municio desembarcó en la primera línea de la política autonómica de la mano de Juan Vicente Herrera, en marzo de 2001. Ella y Alfonso Fernández Mañueco fueron las caras nuevas que el recién investido presidente de la Junta incorporó al Gobierno heredado de Juan José Lucas. Ha gestionado las consejerías de Medio Ambiente, Cultura y Turismo y Agricultura y Ganadería. Desde este último departamento llegó a la Presidencia de las Cortes de Castilla y León.

Como presidenta de la Cortes, le ha tocado gestionar un hemiciclo con cinco grupos parlamentarios y seis formaciones políticas y ha chocado en más de una ocasión con dirigentes de su partido en esa tarea, tanto en el arbitraje de los debates como en las decisiones que han tomado desde la Mesa de las Cortes.

Licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid, es funcionaria del Cuerpo Superior de la Junta, había sido sombrada directora general de Calidad Ambiental, en 1999 antes de ser consejera.

Ni convicción, ni ilusión

Clemente incidió en que no es posible trabajar «sin convicción, sin ilusión, sin creer en el proyecto ni en quien lo dirige en este momento» porque recalcó que Alfonso Fernández Mañueco es «una persona que no tiene palabra, no tiene capacidad y carece completamente de liderazgo», concluyó su misiva.

Clemente hizo hincapié en algunos de los motivos que le han llevado a tomar esta decisión después de una legislatura con el mayor número de formaciones políticas en la que intentó ser «ecuánime» y desempeñar su puesto como presidenta del Parlamento autonómico «tomando decisiones siempre con arreglo al reglamento de la Cámara y apoyada por los servicios jurídicos». Sin embargo, estimó que esta forma de trabajar «no ha sido aceptada por la formación política a la que he pertenecido» que es donde reconoció haber encontrado «más rechazo».

La ya ex presidenta de las Cortes hizo un llamamiento al PP porque consideró que el partido no es consciente de que «ya se ha terminado la época de las mayorías absolutas» y los ciudadanos exigen «diálogo y entendimiento, y que exista una verdadera división de poderes». Además, lamentó haber prestado la ayuda requerida por Fernández Mañueco durante el proceso de renovación del partido porque «lo único que pretendía era que yo no me presentara a ese proceso de renovación», denunció.

De la misma forma, explicó que se le encomendó el diseño del programa electoral, algo que asumió para «trabajar con la calle», aunque la realidad es que se vio apartada de «todas» las reuniones y convocatorias y fue víctima del «bloqueo» de la Dirección. Por eso aseveró que la actuación de los 'populares' ha estado «cargada de hipocresía» porque mientras se aparentaba que Clemente era la responsable del programa electoral, hasta en cuatro ocasiones planteó un programa que «recibió la callada por respuesta».

Por otro lado, Clemente dijo ser contraria a decisiones «inasumibles» adoptadas recientemente en el partido, como la paralización de la Proposición de Ley del Colectivo LGTBI+ o en el cambio de las instituciones propias, en este último caso «de espaldas al necesario diálogo y consenso» para instituciones en las que se persigue «el mejor servicio a la Comunidad» y que este sea «independiente y profesional». Tampoco estuvo de acuerdo con la falta de convocatoria de la comisión de investigación de las eólicas y del edificio de ADE, que tuvo que convocar en dos ocasiones, la última de ellas cuando el Tribunal Constitucional reprobó al Grupo Popular por no convocarla.

Para finalizar, Silvia Clemente agradeció su apoyo a todos los que han confiado en su persona y a quienes le han ayudado en su trabajo para dirigir el Parlamento autonómico, y tuvo un especial recuerdo y reconocimiento para alcaldes y concejales del PP y afiliados y simpatizantes que también le han dado su apoyo. «No quiero que se sientan abandonados o defraudados por mí» y les pidió «comprensión», como también a los castellanos y leoneses, porque insistió a la hora de defender que es una persona «con principios» que no es capaz de «estar por estar» y lamentó que el rumbo del PP de Castilla y León con la actual dirección no vaya «a ninguna parte»

Mañueco: «Nadie es imprescindible»

El presidente del Partido Popular de Castilla y León y candidato a la Presidencia de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, defendió hoy en Salamanca que su formación tiene «un proyecto sólido y muy grande» y que «nadie es imprescindible en él», tras la decisión de Silvia Clemente de dimitir como presidenta de las Cortes y abandonar el Partido Popular.

Mañueco mostró su «respeto» por una «decisión personal» en la que «es ella la que tiene que dar las explicaciones», pero sí defendió que su proyecto como presidente del PPCyL «tiene unas bases sólidas y asentadas sobre los principios del Partido Popular y sus afiliados» como, en su opinión, refleja la encuesta de Sigma Dos publicada hoy por Ical, «fotografía que da un respaldo mayoritario al Partido Popular en Castilla y León».

«Este es un proyecto muy grande, con muchas personas, no una o dos, sino centenares de miles en nuestra Comunidad Autónoma, donde todo el mundo tiene un espacio para trabajar desinteresadamente y con generosidad», sostuvo Mañueco, quien reiteró que también se trata de «un proyecto de libertad en el que cada persona puede dar un paso al lado y bajarse de este proyecto sólido y ganador, de gobierno al servicio de la gente y con lealtad a España».

Por ello, no quiso entrar a valorar la «decisión personal» de Clemente de abandonar el partido, que «ella tendrá que justificar» y en la que «el tiempo determinará qué ha podido decidir», y manifestó que «lo importante no somos los políticos, sino las personas a las que servimos». Por ello, reiteró que «nadie es tan importante que pueda superar el proyecto del Partido Popular de Castilla y León».

Por todo ello, Mañueco pidió «serenidad» puesto que «el proyecto del Partido Popular es muy grande y supera a una persona» y además «continúa con fuerza, con ánimo de victoria, de ilusión y ganas», puesto que «hemos demostrado que somos capaces de gestionar con eficacia, cercanía a las personas y que lo hacemos también desde la lealtad a España y defendiendo la igualdad de los castellanos y leoneses».

«Apostamos por el futuro y el porvenir», continuó el presidente del PPCyL, que reiteró que «este es el proyecto del Partido Popular de Castilla y León del que se ha querido bajar Silvia Clemente, y yo lo respeto profundamente», dentro de un «ejercicio de moderación y responsabilidad» donde Mañueco aspira «a ser el presidente de la Junta y de todos, de los que me voten y los que no».