La cercanía a Madrid dispara la demanda de pegatinas medioambientales en Segovia

Etiqueta Ambiental C Verde. /El Norte
Etiqueta Ambiental C Verde. / El Norte

El elevado número de peticiones realizadas en la provincia ha provocado el desabastecimiento «puntual» en Correos

RUBÉN V. JUSTO Y QUIQUE YUSTESegovia

El 'boom' de las pegatinas medioambientales ha llegado a Segovia. Y ha explotado. Los centros de Correos –donde se pueden comprar– agotaron a finales de abril sus remesas debido a la obligatoriedad de tener adherida la pegatina en el parabrisas de los vehículos para poder circular por Madrid. «Se dispararon», afirman fuentes de la empresa de repartos, que aseguran que se trata de un «hecho puntual» pero que evidencia la demanda de estos distintivos en Segovia. Pero ¿a qué se debe esta situación si no son necesarios para circular por las calles de Segovia? La razón está a una hora de trayecto en automóvil desde la capital y a unos minutos si se parte desde municipios de la Sierra de Guadarrama, en Madrid.

La cercanía geográfica con la capital española es una de las principales causas que explican este repentino agotamiento, ya que son cientos los segovianos que a diario se desplazan hasta Madrid para trabajar, estudiar o incluso realizar sus actividades de ocio. Así, desde septiembre hasta diciembre se liquidaron 4.000 etiquetas. Desde entonces, la cifra se elevó hasta las 13.635 ventas, 8.727 en lo que llevamos de 2019. Como ejemplo, durante la última semana 758 distintivos se han vendido en la provincia de Segovia , lo que ha vuelto a amenazar con desabastecer a las oficinas segovianas de Correos. En comparación, una provincia como Valladolid, con más del triple de población y más del doble de vehículos en su parque automovilístico, ha vendido 11.000 dispositivos desde septiembre, 2.000 menos que en Segovia. Datos, no obstante, en excluyen las transacciones realizadas a través de Internet.

Según los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), a finales de 2018 había en la provincia un total de 127.385 vehículos en la provincia de Segovia. De ellos, 47.303 turismos y 4.921 motocicletas contaban con algún distintivos medioambiental.

El ejemplo de la capital

Segovia comenzó a vender estas pegatinas –reguladas por la DGT– en septiembre. Poco después de que el Ayuntamiento de Madrid instaurara su Ordenanza de Movilidad Sostenible. Desde el 24 de abril, los coches y motos que circulen allí, por las calles del centro, deben llevarlas en un lugar visible. Hay cuatro tipos: la '0', 'ECO', 'C' y 'B'.

El documento publicado por el Ayuntamiento de Madrid hace referencia a las «Áreas de Acceso Restringido» (ARR). Son zonas céntricas vetadas a la circulación de los vehículos que no estén certificados como respetuosos con el medio ambiente. No es todo. A partir del 1 de enero de 2025 los motores que no cuenten con alguno de los cuatro indicadores tendrán prohibido circular por las vías de titularidad municipal. Una predisposición que muestra el interés del Estado por renovar la flota de vehículos en una clara apuesta por reducir la contaminación.

Barcelona también estableció su propio marco legal. Las ordenanzas municipales tienen como referencia dos informes elaborados por el Ministerio de Medio Ambiente: El Plan Aire 2013-2016 y su sucesivo Plan Aire II (2017-2019). Ambos persiguen el objetivo de «poner en marcha una serie de medidas que favorezcan la calidad del aire en España».

El Plan Aire II fija 16 disposiciones para el «tráfico rodado» al que considera «el principal causante de los problemas de calidad del aire en las grandes ciudades». Entre ellas figuran impulsar el mercado de vehículos propulsados por energías alternativas o favorecer el transporte colectivo en vehículos respetuosos con el Medio Ambiente.

Pero la verdadera novedad es el etiquetado y la clasificación de los vehículos «en función de los niveles de contaminación que emiten». De aplicarse en todos los rincones de España, esta medida supondría una discriminación para los vehículos de más antigüedad y más contaminantes.

Aún no se ha desarrollado un real decreto aplicable a todos los rincones del territorio español. Esta situación deja muchos interrogantes abiertos en ciudades que carecen de ordenanzas municipales que –como las de Madrid y Barcelona– regulen la circulación de su territorio. Segovia es una de ellas. Según remarca el concejal de Tráfico y Movilidad, Ramón Muñoz-Torrero, este no es motivo para la alarma.

El edil considera que la situación de Segovia poco tiene que ver con la de grandes ciudades afectadas por la contaminación. Por ello, en la futura modificación de la ordenanza no se plantean medidas de limitación del tráfico por este motivo, aunque sí se contemplan reducciones fiscales para los conductores de vehículos eléctricos, así como la gratuidad de su aparcamiento en zonas ORA. En Segovia, en 2018 hubo cuatro días (25 de junio y 3, 6 y 7 de agosto) en los que se superaron los límites de partículas en suspensión establecidos por la Organización Mundial de la Salud.