Los castellanos y leoneses gastan más de 1.480 euros en alimentación, casi 35 euros menos que hace un año

Gráfico sobre el consumo de alimentación por comunidades./Gráfico
Gráfico sobre el consumo de alimentación por comunidades.

Cae el consumo de alimentos en un 4,4% hasta los 622,4 kilos por persona, aunque Castilla y León se posiciona a la cabeza en ingesta de carne, pescado o frutas

ICAL

Cada castellano y leonés redujo el año pasado el gasto en alimentación y también consumió menos alimentos y bebidas que un año antes. En concreto, cada habitante de Castilla y León invirtió 1.481,44 euros en alimentación y bebida, es decir, 34,68 euros menos de los que destinó a esta finalidad en el año 2017, y la ingesta que hizo de estos productos también se redujo en casi 29 kilos por persona, un 4,4 por ciento, hasta los 622,4 kilos.

En ambos casos, Castilla y León se situó por debajo de la media nacional, que en consumo per cápita alcanzó los 629,7 euros (3,6 menos que un año antes), mientras que el gasto por persona creció en algo más de 17 euros hasta los 1.497,13.

Las comunidades autónomas que el año pasado registraron un mayor consumo per cápita, por encima de la media nacional fueron Canarias (679,9), Baleares (711,08), Cataluña (678,73), Galicia (665,05), Cantabria (638,92), Comunidad Valenciana (646,85), Murcia (645,73), Castilla y León (622,44), así como Aragón (630,9), Principado de Asturias (651,73) y País Vasco (636,15).

Respecto al gasto per cápita, País Vasco (1.752,34 euros), Cataluña (1.717,53) y Galicia (1.625,09) fueron las comunidades con mayores cifras, con un gasto por persona superior a la media nacional, que se situó en 1.497,1 euros. En el lado contrario se situaron Extremadura (1.220,87), Andalucía (1.332,44) y Castilla-La Mancha (1.343,78), mientras que Castilla y León se colocó rondando la media nacional, con 1.482,44 euros.

Según el Informe del Consumo Alimentario en España 2018 elaborado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería, recogido por Ical, en todo el país el consumo total alcanzó el año pasado los 103.077 millones de euros, mientras que el volumen de alimentación se elevó hasta los 33.464 millones de kilos o litros de alimentos.

El grueso del gasto de la lista de la compra fue a parar, en un 20,6 por ciento, a la compra de carne, seguido del pescado, que supuso el 13 por ciento; la leche y derivados lácteos (12,1 por ciento) y las frutas (9,3 por ciento). Fueron estos productos a los que más importancia dieron los españoles a la hora de abastecerse, ya que la leche y los derivados lácteos ocuparon el 17,4 por ciento del consumo total, seguido por las frutas frescas (14,4 por ciento), las hortalizas y patatas (12,3 por ciento), el agua envasada (10 por ciento) y la carne (7,3 por ciento).

Según este informe, Castilla y León no sale mal parada en cuanto a la compra y consumo de productos considerados tradicionalmente como básicos en la cesta de la compra, y se situó en las primeras posiciones a la hora de adquirir esenciales como carne, pescado o frutas.

Precisamente, fueron los castellanos y leoneses quienes mayor ingesta de carne realizaron a cierre de 2018, con una cantidad de 52,90 kilos por persona, lo que superó en 6,71 kilos la cantidad media por habitante del total en España, es decir, que un residente en Castilla y León consumió de media un 15 por ciento más de carne que la media nacional. Dentro del consumo de carne fresca, los castellanos y leoneses se consolidaron como los más intensivos en consumo per cápita, con 40,34 kilos, seguidos de los gallegos, con 38,99 kilos.

Castilla y León también se posicionó entre las principales comunidades consumidoras de carne de vacuno (6,45 kilos por persona), pero también de carne de ovino y caprino (2,1 kilos por persona) y se erigió entre los territorios con un perfil más intensivo en el consumo de carne de conejo, junto con Aragón, Cataluña, Navarra y La Rioja.

Pescados y mariscos

Galicia, País Vasco, Castilla y León y Asturias se perfilaron en 2018 como comunidades con un perfil intensivo en la compra de productos de pesca, con un consumo por persona de pescado fresco que en el caso de la Comunidad se elevó hasta los 12,6 kilos al año. La merluza fresca, con un consumo de 2,4 kilos por persona al año, se posicionó como el pescado favorito de los castellanos y leoneses, junto con el salmón (1,22 kilos) y el bacalao (0,88 kilos).

Los castellanos y leoneses dejaron constancia de que también les gusta el marisco, al ser una de las principales comunidades con perfil consumidor de este producto, junto con Galicia, Cataluña o Asturias, en el caso de Castilla y León con una media por persona de 6,8 kilos, además de que lideró la ingesta per cápita de gambas y langostinos, con 2,1 kilos, así como de mejillones, con 1,6 kilos por persona y año.

Frutas y hortalizas

Castilla y León también se situó entre los territorios autonómicos en los que el consumo de fruta superó la media nacional per cápita, que fue de 90,5 kilos. La principal consumidora de fruta fue País Vasco (109,5 kilos), junto con Galicia (108,5 kilos), Asturias (99,9 kilos) y Castilla y León (99 kilos). Al hacer alusión a frutas concretas, la naranja fue la fruta favorita de los castellanos y leoneses, que se situaron entre los principales consumidores per cápita en España, con 22,5 kilos, junto con País Vasco (23,6 kilos) y Galicia (22,6 kilos). También se erigió entre los principales consumidores de manzanas, con 10,6 kilos por persona y como la consumidora más destacada de peras a nivel nacional, con un consumo de 6,6 kilos por persona, mientras que la compra de plátanos fue de 11,4 kilos per cápita, o de 2,6 kilos en el caso de fresas y fresones.

Huevos y lácteos

La Comunidad se alzó entre los principales consumidores de huevos per cápita, con nueve kilos, un dato por encima de la media nacional, que fue de 8,4 kilos, algo que también superaron otras comunidades como Cantabria (10,8 kilos), País Vasco (9,9), Aragón (9,2), Principado de Asturias (8,9) o Comunidad Valenciana y Cataluña (8,8 kilos cada una).

Las comunidades autónomas con un perfil más intensivo en el consumo de leche líquida, derivados y preparados lácteos fueron Galicia, Principado de Asturias, Castilla y León, Extremadura, Castilla-La Mancha y Canarias. Los asturianos fueron los españoles con el mayor consumo per cápita de estos productos, con un consumo medio de 139,28 litros al año. Le siguieron por orden de consumo per cápita los castellano y leoneses, con una ingesta que superó la media nacional en un 18 por ciento, con 128,5 litros por persona.

Al hablar exclusivamente de leche líquida, Castilla y León, Galicia, Asturias, Extremadura y Castilla-La Mancha fueron las más intensivas en la adquisición de este producto. El mayor gasto por persona se registró en Castilla y León, con 97,9 litros, un 40 por ciento superior a la media nacional, que fue de 70 litros. La leche entera y la semidesnatada fueron las preferidas de los castellanos y leoneses, que ingirieron 25,8 litros de la primera por persona y año como principal consumo nacional, y en semidesnatada el consumo fue de 41,9 litros por persona y año, solo por detrás de los extremeños, que adquirieron 42,9 litros.

Legumbres

Cantabria, País Vasco, Cataluña y Aragón fueron las comunidades más intensivas en la compra de legumbres durante el año pasado, mientras que Castilla y León se situó, junto con La Rioja, Galicia y Canarias, entre las que menos compra hizo de estos productos. Esto tuvo reflejo en el consumo per cápita, que en Castilla y León fue de 2,8 kilos, por debajo de la media nacional (3,2 kilos).

El consumo de alubias no tuvo mucha presencia, con 0,8 kilos por persona y año, la mitad que los cántabros, que fueron los mayores consumidores. Tampoco tuvieron demasiada cabida en la dieta de los castellanos y leoneses los garbanzos (1,1 kilos por persona y año) o las lentejas (0,9 kilos).

Bebidas

Los hogares españoles consumieron en general menos bebidas durante el año 2018, si lo comparamos con el año inmediatamente anterior en una proporción del 0,8 por ciento, y el consumo per cápita fue de 139,76 litros por persona, una cifra que se redujo un 1,2 por ciento con respecto a los 12 meses previos. Los habitantes de Baleares fueron quienes tuvieron el mayor consumo por persona de bebidas de todo el territorio nacional, con 210,4 litros, el doble que Castilla y León, donde el consumo de bebidas por persona y año fue de 105,3 litros, un dato que en el caso del vino se limitó a siete litros. Tampoco destacaron los castellanos y leoneses en el consumo de cerveza, con una ingesta de 12,5 litros por persona y año, lejos de los 25,1 litros per cápita de los murcianos.