La calidad del aire de Castilla y León se resiente al superar los indicadores recomendados de ozono troposférico el pasado año

La ciudad de Valladolid. /
La ciudad de Valladolid.

A nivel nacional, mejoran los indicadores del Informe de Evaluación de la Calidad del Aire

ICAL

La calidad del aire que se respira en Castilla y León se resintió en 2018 al superar el indicador recomendado en la presencia del ozono troposférico para la protección de la salud. Según recoge el Informe de Evaluación de la Calidad del Aire en España, que publicó hoy el Ministerio para la Transición Ecológica en su página web, existen 35 puntos de muestreo en la Comunidad para medir la presencia del ozono en lo que se refiere a la salud y cinco puntos más para medir su afección a la vegetación.

En 2017, las superaciones del valor objetivo de ozono para la protección de la salud se han producido en la zona denominada 'Aglomeración Valladolid', con el código de estación ES1354A (Renault 1), y en la zona denominada 'Montaña Sur de CyL' (ES1967A, Segovia 2).

Entre 2011 y 2017, las zonas que han superado más veces el indicador máximo recomendado para la protección de la salud de ozono han sido 'Duero Norte de CYL' (ES0823), 'Duero Sur de CYL' (ES0824) y 'Valle del Tiétar y Alberche' (ES0827). Por el contrario, en la zona 'Soria y Demanda' (ES0828) se ha experimentado una mejora progresiva entre 2015 y 2017, año en el que esta ha sido la única zona de Castilla y León donde no se ha producido superación de este valor objetivo.

A nivel nacional, en términos generales, el Informe muestra una ligera mejoría de todos los contaminantes legislados respecto al año 2017, aunque es menos significativa en dióxido de nitrógeno (NO2), partículas (PM10) y ozono (O3), muy nocivos para la salud y vinculados, en entornos metropolitanos, al tráfico rodado.

Estos resultados se notificarán a la Comisión Europea antes del 30 de septiembre de este año, detallando la situación de las zonas con respecto a los valores legislados. Su objetivo es dar una visión global de la calidad del aire, además de describir cómo se realiza su evaluación y gestión.

Como novedad, en el informe se incluye un resumen climático del año evaluado con los datos elaborados por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), y en los apartados específicos de cada red de control se incorporan los datos de la evaluación del ozono para la protección de la vegetación.

La evaluación de 2018 se realizó para los siguientes contaminantes: dióxido de azufre (SO2), dióxido de nitrógeno (NO2), óxidos de nitrógeno (NOx), partículas (PM10 y PM2,5), plomo (Pb), benceno (C6H6), monóxido de carbono (CO), ozono (O3), arsénico (As), cadmio (Cd), níquel (Ni) y benzo(a)pireno (B(a)P).

Además, se han llevado a cabo mediciones indicativas de las concentraciones de otros hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) distintos al B(a)P. Este tipo de compuestos orgánicos, que pueden llegar a ser perjudiciales para la salud, están asociados a procesos de combustión y a compuestos como el petróleo, el carbón o el alquitrán.

Evolución respecto a 2017

La situación de la calidad el aire en lo que se refiere al dióxido de nitrógeno (NO2) mejora ligeramente respecto a 2017, al disminuir el número de aglomeraciones urbanas que superan los valores legislados. La normativa distingue entre dos tipos de superaciones: valor límite horario (concentración de más de 200 ug/m3 durante una hora) y valor límite anual (media anual de 40 ug/m3).

En concreto, en 2018, el valor límite horario solo se superó en la ciudad de Madrid, al igual que en 2017. El pasado año se alcanzaron 33 superaciones de este límite legal solo en la estación de plaza Elíptica, la que peores registros arroja de acumulación de NO2.

En lo que respecta al valor límite anual (VLA), se rebasó en cuatro zonas, tres menos que el año anterior. En 2018, las superaciones se han registrado en la ciudad de Madrid, Corredor del Henares, área Metropolitana de Barcelona y Granada y su área metropolitana. Las concentraciones medias anuales alcanzadas en la peor estación situada dentro de cada zona fueron, respectivamente, 55, 41, 54 y 46 µg/m3, respectivamente.

Por otro lado, el informe también pone de manifiesto un descenso del número de zonas que superan el valor límite diario de partículas en suspensión (PM10): frente a las cinco zonas que rebasaron este tope legal en 2017, 2018 se cierra con la superación en un único punto, la localidad jienense de Villanueva del Arzobispo.

Los datos de evaluación del valor límite anual también muestran una ligera mejoría, dado que en 2018 no se identifica ninguna zona con superaciones frente a los datos de 2017, donde sí se rebasó el límite legal en una zona, en Áviles.

En cuanto al ozono troposférico (O3), otro de los factores que más influyen en la calidad del aire, el informe muestra que en 2018 se siguieron registrando niveles elevados en zonas suburbanas o rurales, debido en gran medida a la alta insolación y a la emisión de sus precursores (principalmente NOx y compuestos orgánicos volátiles). La situación es muy similar a la de años anteriores, si bien se aprecia un mínimo descenso en el número de zonas que superan el valor objetivo para la protección de la salud respecto a 2017 (pasan de 36 a 35).