Castilla y León activa la alerta amarilla por temperaturas de hasta 38 grados

Un hombre se refresca en la playa de las Moreras de Valladolid./G. Villamil
Un hombre se refresca en la playa de las Moreras de Valladolid. / G. Villamil

La Junta adopta medidas extraordinarias por riesgo de incendios forestales hasta este miércoles

RUBÉN SÁEZ
RUBÉN SÁEZValladolid

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado este sábado la alerta amarilla por altas temperaturas en Castilla y León. El termómetro llegará hasta los 38 grados en el centro y sur de la comunidad.

Las zonas donde se prevé mayor riesgo son el Sistema Central, en la zona de Béjar (Salamanca), en el sur de Ávila y la parte occidental de la provincia de Segovia.

Por su parte, en el centro de la comunidad, en especial en Valladolid, también se esperan temperaturas elevadas, con hasta 36 grados.

Esta situación meteorológica, junto a la ya declarada sequía y el viento, que desde este lunes se espera que sople de componente sur con velocidades entre 10 y 25 kilómetros por hora, aumenta el riesgo de incendios forestales en la comunidad.

A estos condicionantes, se une una alta inestabilidad atmosférica y unos bajos valores de humedad relativa en aire y suelo, que también aumentará el riesgo generalizado de tormentas y una posible propagación de incendios.

Incendio en el Valle de Iruelas (Ávila), el pasado domingo.
Incendio en el Valle de Iruelas (Ávila), el pasado domingo. / ATBRIF-ICAL

Medidas extraordinarias

Por ello, la Dirección General del Medio Natural de la Junta de Castilla y León ha declarado la situación de alerta por riesgo meteorológico de incendios forestales entre los días 22 y 24 de julio, lo que implica la toma de medidas extraordinarias previstas en la orden que regula la lucha contra el fuego.

La resolución, recogida por Europa Press y firmada por el director general del Medio Natural, explica que durante la época de peligro alto de incendios se pueden producir circunstancias meteorológicas extraordinarias que incrementan notablemente el riesgo de inicio de los fuegos o provocan un comportamiento «especialmente virulento» del fuego, que requieren predefinir una serie de medidas preventivas complementarias de aplicación obligatoria para minimizar los riesgos.

Ante esta situación queda prohibido el uso de barbacoas, así como de ahumadores en la actividad apícola; la suspensión de las autorizaciones de uso del fuego y de fuegos artificiales; y se prohibe el uso de maquinaria en el monte en una franja de 400 metros de terreno rústico cuyo funcionamiento genere fuego: como sopletes, soldadores y radiales.

La utilización de maquinaria tipo cosechadora o empacadoras se suspenderá cuando la temperatura sea superior a 30 grados y la velocidad del viento supere los 30 kilómetros por hora.

Además, ante las elevadas temperaturas y el viento constante previsto se recomienda suspender las labores no urgentes; y, si se trabaja fuera de las condiciones antes descritas, mantener la máxima precaución y contar con los medios de extinción y el personal suficientes para controlar posibles incendios que se puedan originar.