CC OO advierte de que aún faltan cuatro años para recuperar el empleo que había antes de la crisis

El secretario de Empleo de CC OO, Saturnino Fernández, y la técnico del departamento, Beatriz Sanz./R. VALTERO
El secretario de Empleo de CC OO, Saturnino Fernández, y la técnico del departamento, Beatriz Sanz. / R. VALTERO

Saturnino Fernández recuerda que «en 2018 ya no se generaron puestos de trabajo como en 2015 y 2016» y pide un nuevo Estatuto de los Trabajadores para elevar la calidad de la contratación

El Norte
EL NORTEValladolid

Positivo pero insuficiente. Así ha resumido la marcha del mercado laboral en Castilla y León el sindicato CC OO al hacer un balance de las principales variables de 2018. Las razones son que se crea empleo a menor ritmo que en el conjunto de España, se pierde empleo por cuenta propia de forma considerable e, incluso, se destruye empleo público. La recuperación de puestos de trabajo, además, presenta matices como que se basa en contratos temporales en su mayoría, cada vez de menor duración, con mayor encadenamiento y con un uso cada vez más intenso de la jornada a tiempo parcial. Para colmo, buena parte de la reducción del desempleo se debe a que sigue cayendo la población activa.

«Esperamos que, a este ritmo de creación de empleo, en 2022 hayamos recuperado el nivel de empleo que había en 2007, antes de la crisis», ha manifestado Saturnino Fernández, el secretario de Empleo, Política Institucional y Diálogo Social de CC OO Castilla y León. El sindicato, ha asegurado, se afanará en que ese trabajo que se está creando sea de mejor calidad y para ello ve necesario que el próximo Gobierno modifique las normas para así rebajar la temporalidad y la parcialidad de los contratos y «para que haya salarios justos en nuestro país».

Fernández ha exigido un nuevo Estatuto de los Trabajadores que restaure la negociación colectiva, recupere la ultractividad de los convenios, vuelva a dar preponderancia al convenio sectorial sobre el de empresa, regule la subcontratación y recoja las nuevas formas de trabajo derivadas de las plataformas de internet, especialmente los falsos autónomos. También ha solicitado que se persiga el fraude en la contratación, especialmente el encadenamiento de contratos temporales.

Bastante peor que la media

Por otro lado, ha recordado que la Iniciativa Legislativa Popular impulsada por CC OO y UGT para lograr una renta garantizada en el país, a semejanza de la que existe en Castilla y León, está paralizada en el Congreso de los Diputados desde hace años y ha pedido al Ejecutivo que salga de las urnas que desbloquee su debate parlamentario. «Hace falta dar un buen impulso a la atención a la dependencia, no solo para tener bien atendida a la población que lo necesita, sino también para crear empleo en este sector» ha señalado.

Según el informe, que fue presentado por la técnico de CC OO Beatriz Sanz, el año 2018 se creó algo más empleo que en el ejercicio anterior, pero sin llegar a los niveles de 2015 y 2016, con 11.100 nuevas personas con empleo, muy inferior a los 19.000 y 25.900 empleos de los ejercicios anteriores. Además, la tasa de generación de empleo de la región fue muy inferior a la nacional (casi tres veces). «Estamos aún lejos de recuperar los niveles de empleo del año 2007 (de los 165.700 puestos de trabajo que se destruyeron en la comunidad entre los años 2007 y 2013, en el último quinquenio solo se han recuperado 66.400 y, por tanto, no alcanza ni la mitad del total (40%), mientras que en España fueron 3.440.900 empleos destruidos y se han recuperado 2.188.700, lo que supone un 64% del total», señala el trabajo en sus conclusiones.

Más muertos que nacimientos

«La salida de la crisis ha provocado desigualdad y precariedad en el mercado laboral y vamos a seguir trabajando para cambiar este tendencia», ha manifestado Fernández. Este tipo de contratación comporta salarios muy bajos compromete también las cotizaciones a la Seguridad Social y el sistema público de pensiones, ha matizado.

Por su parte, Beatriz Sanz ha alertado de que sólo en 2018 la población en edad de trabajar ha descendido en 15.000 personas. Si bien el descenso en la población activa de Castilla y León ha sido una constante en los últimos años, ahora los motivos están variando. «Hasta 2017 era la emigración la que provocaba este descenso, pero en 2018 la salida y entrada de personas está equilibrada y lo que está ocurriendo es que hay un saldo vegetativo negativo, es decir mueren más personas de las que nacen«.