Las iniciativas de emprendimiento social requieren financiación, proyectos viables y asesoramiento para sus planes de crecimiento

Responsables del Momentum Project España BBVA aseguran que hay fondos reservados para empresas sociales pero deben ser sostenibles en el tiempo

ICALleón

El encuentro informativo sobre Las oportunidades del emprendimiento social en Castilla y León, que tuvo lugar hoy en Valladolid de la mano de Servimedia y Momentum Project España BBVA, sirvió para poner sobre la mesa alguna de las claves del emprendimiento social que no solo pasan por la financiación sino también por contar con proyectos viables en el tiempo y por un asesoramiento de expertos para sus planes de crecimiento.

La responsable de Programas de Emprendimiento Social y Educación a Nivel Global de BBVA, María Erquiaga, aseguró que hay oportunidades y fondos reservados para empresas sociales, sobre todo centradas en la inclusión social, aunque los emprendedores piensen lo contrario. Y eso, a su juicio, está motivado por la falta de preparación por parte de las compañías y los emprendedores sociales.

Nos cuesta encontrar emprendedores sociales adecuados para recibir la financiación y proyecto sostenibles en el tiempo, precisó. No en vano, recordó que Momentum busca empresas con dos años de actividad y líderes para innovar para llevar la empresa a otras fases de desarrollo. Erquiaga lamentó que el sector cuenta con mucha subsistencia vía subvención.

Esta directiva del BBVA aseguró, en declaraciones recogidas por la Agencia Ical, que las empresas sociales tienen necesidades que van más allá de la financiación. También hizo autocrítica al comentar que cuando nació Momentum en 2011 la entidad se centró en financiar las inversiones en capital cuando, con el paso del tiempo, ha quedado demostrado que requieren de otro tipo de ayudas. Tenemos que diseñar otro producto de financiación y tratar a ese emprendedor como un cliente más, consideró.

En ese sentido, avanzó que BBVA revisará el programa Momentum el próximo mes con un modelo de apoyo integral al emprendimiento social, que consiga atraer a más empresas y obtener un mayor impacto. También habló de la necesidad de contar con un programa global e integral para apoyar la formación, mejorar el acompañamiento y, de paso, favorecer el intraemprendimiento entre el personal del BBVA para que desarrolle otro tipo de habilidades. Lo que no cambiará serán las condiciones ventajosas de financiación, con préstamos a ocho años sin garantía personal, con una carencia de cuatro años a un tipo medio del 4 por ciento.

La confundadora y la directora ejecutiva de Soulem, Macarena López, aseguró que el emprendimiento social te atrapa al afrontar retos porque ves realidades duras con capacidad de cambiar desde dentro. En su caso, se integró en una asociación que había montado su madre en Hortaleza, un barrio pobre de Madrid, que con el tiempo profesionalizó para crear una empresa social que fabrica lámparas artesanales para las empresas del sector hotelero.

Un proyecto que ha salido adelante y ahora cuenta con clientes de referencia en el sector como Melia, Secortel o Ilunion. Eso sí, confesó que al principio tuvo que obviar que detrás de la empresa había mujeres con vulnerabilidad social. En cambio, afirmó que, ahora, es un valor añadido y las empresas creen en la sensibilidad y la responsabilidad social corporativa para incorporar como proveedores a empresas sociales.

López destacó que la colaboración de Momentum supuso un antes y un después, no tanto por la financiación sino porque fue un proyecto que le permitió entrar en contacto con equipos directivos de BBVA que se metieron en las entrañas de mi proyecto. En su opinión, la crítica constructiva es clave para salir adelante.

Frenar la despoblación

El presidente de la Asociación Jóvenes Empresario de Castilla y León y responsable de Huevos Camperos La Cañada, el soriano Jesús Ciria, apostó por el emprendimiento social para frenar la despoblación que sufre su provincia, con menos de 9 habitantes por kilómetro cuadrado.

A su juicio, es importante que el joven emprendedor tenga respaldo para no verse solo en el camino. Queremos que tenga un sitio donde dirigirse y encuentre alguien que le pueda ayudar para sacar adelante un proyecto que cree riqueza, autoempleo y puestos de trabajos si la empresa tiene éxito, apuntó.

El director de Eduskopia, Lisandro Caravaca, presentó su proyecto que contribuye a reducir la brecha digital entre generaciones y colectivos. Pese a reconocer los avances, reconoció que la educación digital debe ir más allá de las herramientas y poner el foco en los fines, que debe venir acompañado de un cambio de mentalidad.

El encuentro, que se celebró en la Agencia de Innovación y Desarrollo Económico de Valladolid, fue moderado por el director general de Servimedia, José Manuel González Huesa, también sirvió para ofrecer una nueva perspectiva del emprendimiento. Yo siempre tuve claro que quería ser empresario, a diferencia de mis compañeros de la facultad, aunque eso ha cambiado ahora por la situación económica ha motivado que cada vez más gente apueste por el autoempleo, apuntó Ciria. Además, valoró las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías que permiten montar una empresa desde la casa de tus padres y con un ordenador. Solo hace falta buscar los clientes, precisó.

Este joven demandó mayor agilización a las administraciones a la hora de poner una empresa física. Es fundamental agilizar las licencias de apertura y de actividad porque no se puede tardar en abrir una empresa tres meses con un local terminado y listo para funcionar, advirtió.

En ese sentido, el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, que clausuró la jornada, recordó que el Ayuntamiento trata de acortar los plazos pero sin olvidar que es necesario cumplir la legislación. Aprovechó su intervención para mencionar el plan específico de retorno del talento, dotado con medio millón de euros. "Nos preocupa el retorno del talento pero también que no se vaya el que está, por lo que facilitamos becas a universitarios para encontrar su primer empleo", aseveró.