CCOO y UGT lamentan la crítica permanente a los sindicatos tanto «sino están en las barricadas» como si salen a la calle

Hernández y Temprano destacan que han conseguido frenar las congelaciones y bajadas salariales, aunque no han logrado la subida de los salarios que pretendían

ICAL

Los secretarios generales de CCOO y UGT, Ángel Hernández y Faustino Temprano, defendieron la labor en defensa de los intereses de los trabajadores y de los ciudadanos de las centrales sindicales frente a aquellos que se limitan a una crítica permanente contra sus organizaciones y sino están en las barricadas señalan que no saben qué hacen y cuando están en la calle no entienden a dónde van. Temprano aseveró que sus organizaciones son imprescindibles en el siglo XXI y Hernández sentenció que si en España se abolieran los sindicatos mañana, ya no se discutiría más, se clamaría porque volvieran.

Tanto Hernández como Temprano insistieron en la labor por los derechos sociales de sus organizaciones y exigieron sino una reforma constitucional que clarifique su papel, por lo menos una ley de participación institucional, que regule su función negociadora en todos los foros y su financiación conforme a su representación, ya que cada día están sometidos a elecciones en todas las empresas.

Temprano destacó que en las empresas los trabajadores tienen una imagen positiva de la labor sindical, pero asumió que en la sociedad no es la misma e hizo autocrítica porque no han sabido explicar su función. Recordó, en este sentido, para aquellos que critican las subvenciones que reciben y el número de liberados, que cuando negocian un convenio colectivo, lo hacen para el conjunto de los trabajadores, afiliados o no; y cuando alcanzan un acuerdo en las mesas del Diálogo Social, modifican las condiciones de vida del conjunto de los ciudadanos. Debemos hacer ver a la sociedad nuestra labor, porque somos imprescindibles en el siglo XXI, en la época en la que vivimos, dijo.

Ángel Hernández explicó que el movimiento sindical nunca ha sido bien valorado por los ricos y poderosos y los que lo critican no son elementos neutrales y sus lindezas siempre son las mismas. Si nos dan mucha leña es porque nos temen, porque somos los únicos que hemos ofrecido resistencia y alternativas, y la representación nos la dan los trabajadores.

Hernández incidió en que son elementos molestos, a pesar de que también cometen errores, aunque más han cometido los que nos han llevado a la ruina económica, dijo. Reconoció, no obstante, que ha habido gente que ha metido la mano en la lata, y por eso han tenido que adoptar medidas para evitar que se repitan estos casos.

Los dos dirigentes acudieron a 'Los Desayunos de Ical', con motivo del 1º de Mayo, en un año que tiene la particularidad no buscada de que se celebrará sin un gobierno, a pesar de lo cual incidió en que sus reivindicaciones son exactamente las mismas con escenario electoral y sin él: Recordó al respecto, que este año centrarán sus peticiones en la lucha contra la pobreza y la desigualdad, generada por la crisis. Temprano agregó que es preciso acabar con la pobreza salarial y social, y exigió, como señala el lema para este Primero de Mayo, trabajo y derechos.

Hernández vaticinó que este Primero de Mayo será al uso, normal en cuanto a la participación, aunque indicó que seguramente en Valladolid, haya más presencia por la conflictividad generada por los anuncios de deslocalizaciones de Lauki y Dulciora.

La crisis va para largo

Ángel Hernández y Faustino Temprano coincidieron en que es preciso ser realistas y vaticinaron que la situación actual de bolsas de pobreza de gente con empleo va para largo pese a los macroindicadores económicos que apuntan a una recuperación. Los datos macroeconómicos no llegan a la gente, dijo el ugetista.

Hernández y Temprano arremetieron contra una reforma laboral que ha sido el origen de la situación, porque ha cambiado el modelo y ha desequilibrado las relaciones laborales, y exigieron su derogación, junto a una subida del Salario Mínimo Inteprofesional, como mínimo hasta los 800 euros, para mejorar el poder adquisitivo, las cotizaciones y el futuro de las pensiones.

Temprano, en su caso, denunció la pérdida enrome de población activa en la Comunidad, sobre todo jóvenes, así como la precarización de las condiciones, con contratos por horas, con una reforma laboral, que no ha creado empleo, sino que ha cambiado el fijo a eventual, sobre todo para los menores de 35 años. Así, se refirió al impacto sobre el sistema de pensiones, con un número cada vez menor de contributivas, frente a las no contributivas, y apeló a que estas últimas vayan a los presupuestos generales, para mantener el sistema.

En este contexto, sustanció que con un crecimiento del tres por ciento no se crea el mismo empleo que en 2008; y abogó por la industria para salir de la crisis, aunque auguró que se producirá tarde. Hernández indicó también que con la subida del PIB no se da la intensidad de trabajo que en 2008 y lamentó que las reformas llevan al país a un modelo anglosajón el de los jornaleros en España de la plaza del pueblo, en nombre de la eficiencia y la rentabilidad económica y abogó por un gobierno que aplique políticas que reequilibren los intereses del capital y del trabajo, es decir, la lucha de clases de siempre.

Una autonomía con acuerdos

En este contexto, el secretario de CCOO recordó que en Castilla y León han llegado a acuerdos en el Diálogo Social, para dar cobertura a todas las personas que han agotado sus prestaciones, pero destacó que con todo hay millones de ciudadanos entrando y saliendo del mercado laboral con cotizaciones basura, ante la precarización del mercado.

Temprano apostilló en esta línea autonómica, que la reforma laboral trata de individualizar las relaciones laborales, y frente a esta situación, en la Comunidad, ha sido un éxito el acuerdo suscrito con Cecale en marzo, dijo, par ensalzar que no han esperado a un gobierno amigo a que solucione el impacto de la reforma laboral y han sido proactivos en la búsqueda de una salida.

Los dos dirigentes coincidieron en que la patronal autonómica se ha dado cuenta de que se necesitan unos a otros y que negociando se llega a acuerdos, lo que repercute en la paz social, y reconocieron avances sustanciales en la negociación colectiva. Hernández precisó que también se terminará cerrando un acuerdo para crear o extender convenios para los trabajadores que no están bajo su paraguas (cobertura de vacíos), lo que constituirá un avance muy importante, e insistió en que en Cecale se han dado cuenta de que sino hay relaciones con los sindicatos se quedan en una asociación de amiguetes.

Ángel Hernández y Faustino Temprano también reflejaron que en materia salarial, han conseguido romper la senda de la congelación y la bajada, aunque no han logrado su objetivo de elevar las cuantías por encima de la media, para recuperar el diferencial perdido con España, aunque están en la senda. Una cosa son los objetivos y otra la realidad, dijo el dirigente de CCOO, quien reconoció que el temor de los trabajadores en la situación actual condiciona la movilización.

Un equilibrio

En este sentido, los líderes obreros explicaron que su papel es estar acompañando a la gente en una situación en la que muchos trabajadores están atemorizados, con el objetivo de garantizar sus derechos y no crear problemas a estas personas, porque convocar una huelga es fácil, pero lo difícil es encontrar una salida equilibrada de la misma, aunque defendieron que no ha habido desmovilización.

Hernández reiteró que la gente está atemorizada y esto limita la capacidad de movilización, lo que también condiciones la negociación en materias como los salarios, porque no se ve que la recuperación haya llegado. Así, repitió que su papel es ir con la gente, muy despacito y recordó que la mayoría de los salarios es de 800 euros e ir a la huelga por una subida salarial del 0,6 al 1 por ciento, porque las cosas están como están, cuesta dinero, para considerar un héroe, que merece una estatua y una medalla a Lenin al empleado de una pyme que se embarca en una protesta general.

Temprano aseguró, en su caso, ue no se ha producido una desmovilización, sino que ésta ha respondido a una defensa del empleo, más que a la mejora de las condiciones laborales, frente a deslocalizaciones o para mejorar los contratos. Al respecto, reconoció que los trabajadores tienen miedo a perder sus empleos en precario y los sindicatos deben tener alternativas de negociación para ellos, y no crear un problema a estas personas. Vamos a la huelga y luego qué, se preguntó, para destacar que hay que ponerse en la piel del trabajador que se puede quedar en la calle.