Ugal-UPA aboga por acabar con el monocultivo de maíz en León e impulsar la patata o la alubia para ser competitivos

Presentación de la Fiesta Campesina de Ugal-UPA. / S. Santos

Valencia de Don Juan acogerá este domingo 1 de septiembre la trigésimo sexta edición de la Fiesta Campesina, con la crisis de la remolacha y la paralización de la reconcentración parcelaria y modernización de regadíos como grandes preocupaciones

A. CUBILLAS
A. CUBILLASLeón

Es la jornada con mayor sabor a medio rural. Es la Fiesta Campesina de Ugal-UPA que tendrá lugar este domingo 1 de septiembre en Valencia de Don Juan en su trigésima sexta edición.

Una jornada de encuentro entre agricultores, ganaderos y vecinos del medio rural para intercambiar opiniones, que permitirá tomar el pulso del campo leonés, un sector que urge «más que nunca» impulsar la diversificación de su cultivos.

Es la visión de Matías Llorente, secretario provincial de Ugal-UPA, en un año en el que el maíz copa el 50% de la superficie de regadío de la provincia. Excesiva cosecha que se traducirán en excedentes, precios a la baja y alta competencia internacional que obliga a los agricultores a abandonar el monocultivo para ser competitivos.

«No podemos tener un monocultivo más aún de maíz cuando cualquier país es competitivos en este cereal. Es necesario diversificar y trabajar para que las alubias que se consuman en España sean de León y las patatas», señaló Llorente.

El responsable del sindicato agrario mostró su preocupación por las 74.000 hectáreas de cultivo de maíz, entendiendo insostenible que «de la noche a la mañana» la provincia gane 14.000 hectáreas, lo que provocará problemas de almacenamiento y generará graves pérdidas en caso de que se registre una caída del precio.

Por ello, insistió en la necesidad de diversificar, de rotar los cultivos y apostar, además de por la alubia y la patata, por el girasol y la alfalfa. «Tenemos que buscar productos rentables de acuerdo al gasto que tenemos».

La remolacha en jaque

Cultivos entre los que no incluyó la remolacha ya que, a su juicio, «se nos va teniendo en cuenta la situación que vive». Precisamente, Llorente trasladó su preocupación por la crisis que arrastra la remolacha, que por tercer año consecutivo vuelve a encadenar pérdidas.

Además, puso entre interrogantes el futuro de la Azucarera de La Bañeza después de que British Sugar haya contratado 9.000 hectáreas a dividir entre sus tres plantas de la comunidad frente a las 14.000 de Acor y «cuando para que ser rentable deben superar las 10.000 hectáreas». En cualquier caso, desde British Sugar han asegurado que no peligra ninguna de las tres azucareras.

Un sector que además retomar la reconcentración parcelaría de las 50.000 hectáreas que están en 'stand by' así como impulsar la modernización de los riegos, imprescindibles de cara a la nueva PAC que exige tener un Gobierno fuerte.

Porque, según puntualizó, aunque los embalses terminarán la campaña al 40% de su capacidad, los problemas en los riegos por inundaciones se agudizarán con los años.