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Los sacrificios animales aumentan un 61,69% en la última década en los mataderos de León

Vista del interior de un matadero. /ICALGráfico
Vista del interior de un matadero. / ICAL

Este aumento se atribuye de forma especial a una mayor demanda procedente de la industria alimentaria de la Comunidad, así como a los mejores datos del comercio exterior

s. gallo
S. GALLO León

La actividad en los mataderos de Castilla y León no cesa y el incremento de la demanda de carne se deja notar en el número de sacrificios, que en las 115 instalaciones de la Comunidad ha crecido en 14 millones en la última década hasta registrar el año pasado 79,1 millones de sacrificios, lo que supone un 21 por ciento más. Buena culpa de ello tienen los aumentos experimentados en el caso de los conejos (2,3 millones más), del porcino (2,2 millones más), y en especial de los solípedos, sobre todo los caballos, con un 206,6 por ciento (5.400 ejemplares más).

Según los datos correspondientes a la actividad inspectora en los mataderos de la Comunidad elaborados por la Junta de Castilla y León y recogidos por la Agencia Ical, el número de sacrificios el año pasado superó los 79,1 millones de animales. En su mayoría fueron aves de corral (60,7 millones), seguidos de lejos por los conejos (7,3 millones), el porcino (7,1 millones) y el ovino (3,2 millones de animales). El menor número de sacrificios fueron los animales bovino (426.393), seguido de los caprinos (129.165) y los solípedos (8.031).

En general todas las especies han experimentado un aumento en el número de sacrificios en la última década, salvo en el caso de animales bovinos, que cayó un 1,7 por ciento, y el de animales ovinos, que siguió esta tendencia en algo más de un 12 por ciento. Aunque en términos absolutos el aumento de los sacrificios de solípedos fue el menor de Castilla y León (pasó de algo más de 2.600 animales en 2009 a más de 8.000 el año pasado), fue el segmento animal que presentó un mayor crecimiento porcentual (206 por ciento).

El número de aves de corral sacrificadas aumentó en casi nueve millones y medio en estos diez años, hasta superar los 60 millones; el número de conejos creció en casi 2,4 millones, hasta superar los siete; y el porcino también tuvo una gran demanda y el número de sacrificios se elevó en más de 2,2 millones hasta superar los siete en total.

Por provincias, el año pasado fue Segovia la que contabilizó el mayor número de sacrificios en sus mataderos (24,3 millones), en su mayoría por el impulso de las aves de corral (22,6 millones), lo mismo que ocurre en León, donde de los 23,6 millones de sacrificios contabilizados, 22,2 millones corresponden a esta misma especie. Por su parte, el porcino es mayoritario en la provincia de Salamanca, donde supone casi el 93 por ciento de los 2,7 millones de sacrificios que se realizaron el año pasado.

El jefe del Servicio de Seguridad Alimentaria de la Junta, Juan Carlos Villalón, atribuyó este aumento en la última década a una mayor demanda procedente de la industria alimentaria de la Comunidad, así como a los mejores datos del comercio exterior, tanto en países miembros de la Unión Europea como también en terceros países. En lo que a aves se refiere, el número de cabezas sacrificadas ha caído pero no así la producción de carne, dado el aumento en el sacrificio de pavos, lo que compensa la reducción de pollos de engorde.

Llamativo resulta el crecimiento porcentual en el número de sacrificios de solípedos, que en el caso de Castilla y León se traduce fundamentalmente en caballos, ya que otras especies como asnos, mulas o burdéganos es «muy residual», pero que en términos absolutos es «muy reducido», de forma que pequeñas variaciones suponen «un cambio significativo» desde un punto de vista porcentual. Y es que el consumo de carne de equino sigue siendo, en general «muy bajo» a nivel nacional aunque se mantiene «estable».

Buenas previsiones

Gran parte de las previsiones que se manejan para este año en Castilla y León dependerán de las condiciones sanitarias en las que se encuentre la cabaña ganadera. En el caso de los rumiantes (vacuno, ovino y caprino), el mejor estatus sanitario de España respecto a las encefalopatías espongiformes bovinas está favoreciendo «la apertura de nuevos mercados» fuera de la Unión Europea, por lo que Villalón auguró el incremento «progresivo» de las exportaciones y, con ello, el volumen de producción.

La evolución tanto del porcino como de los conejos dependerá también de sus estado sanitario. En el primero, si Castilla y León mantiene «el estatus libre» de Peste Porcina Africana (PPA), es previsible que se registre un aumento de las exportaciones, en especial si se mantiene la expansión de la enfermedad a nivel internacional, pero en el caso contrario, la producción podría resentirse «drásticamente».

En el caso de los conejos, son muy pocas las empresas que se dedican a este tipo de carne, por lo que su evolución en este caso también dependerá de su capacidad de comercialización, tanto a nivel nacional como internacional, así como de la capacidad de promoción del consumo de este tipo de carne entre la población. Donde no se esperan «cambios significativos» es en el caso de las aves.