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La lluvia pone en jaque el campo: el secano mira al cielo y el regadío teme la asignación de la CHD

La lluvia pone en jaque el campo: el secano mira al cielo y el regadío teme la asignación de la CHD

La escasez de lluvias en el inicio de campaña agrícola ha frenado el crecimiento y debilitado las cosechas de secano | Los regantes han comenzado la campaña de riego meses antes de lo esperado y temen que la cota de 6.500 metros cúbicos no permita realizar los riegos necesarios hasta septiembre

I. SANTOS
I. SANTOSLeón

Agricultores y cofrades miran al cielo en estos días esperando resultados diferentes. El campo leonés vuelve a temer por las cosechas de esta campaña en la que ningún cultivo se salva de la meteorología tan extraña en el mes de abril.

La falta de lluvias en las zonas de secano está poniendo en jaque los cultivos. «Si no llueve de aquí a 15 días habrá bastantes pérdidas en cascajeras», asegura el secretario provincial del sindicato agrario Ugal-UPA, Matías Llorente. El problema en estas zonas es que la mayoría de los agricultores siguiendo el calendario de la siembra ya ha procedido a tirar el abono y el nitrato, por lo que la lluvia es necesaria en estas zonas para que la planta no se siga debilitando y se pierda la cosecha.

Las parcelas sembradas de alfalfa en zonas de secano están teniendo graves problemas con las heladas nocturnas a las que también se suma la falta de agua. La planta no se desarrolla en este caso con normalidad y Llorente lamenta que «a este paso el primer corte (estimado para primeros de mayo) va a tener problemas serios de salir adelante».

El regadío también pide agua

Los agricultores de la zona de regadío también miran al cielo, ya que la falta de lluvias en esta época del año han obligado a adelantar la campaña de riego. El problema en este caso es que los agricultores leoneses sólo disponen de 6.500 metros cúbicos por hectárea para cada campaña, un límite aprobado por la falta de agua de hace dos años que si no llueve pondrá en serio riesgo el actual ejercicio.

«Hemos empezado a regar los cereales en el regadío», asegura Matías Llorente explicando que en la provincia, las remolachas también están sembradas y nacidas y el maíz está sembrado al 60%. Unos datos que parecen optimistas, pero que ocultan la necesidad de subir la cuota de agua por hectárea.

«Hay un tema que nos preocupa en regadío y son los 6500 m3 por hectárea», alerta el representante provincial de Ugal-UPA, quien afirma que «vamos a tener problemas para llegar a septiembre cuando termine la campaña».

Llorente lamenta que la falta de lluvias en abril pueda poner en peligro toda la campaña, pero explica que desde el regadío intentarán pedir, si no llueve en las próximas semanas, que se aumente la cota de agua para los regantes. «Lo importante es que este año hay agua en los embalses y es gracias a que el año pasado se reservó un 50%», asegura Matías Llorente que espera que se aumenten las asignaciones en caso de que en septiembre no haya agua para finalizar la campaña.