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La Junta urge la aprobación de los reglamentos de transición hasta que entre en vigor la nueva PAC en 2023

Un tractor trabajando en el campo./
Un tractor trabajando en el campo.

Suárez-Quiñones reclama «sensibilidad» a Europa ante la «aparente mala imagen» del azúcar y se muestra preocupado ante el reciente acuerdo UE-Mercosur

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El consejero de Fomento y Medio Ambiente en funciones, Juan Carlos Suárez-Quiñones, urgió este lunes la aprobación de los reglamentos de transición cuanto antes que regirán la política agraria comunitaria hasta que entre en vigor la nueva PAC en 2023. Así lo aseguró durante la celebración de un Consejo Consultivo que calificó de «complejo y completo» en el Ministerio de Agricultura, en el que se han tratado temas que el ministro, Luis Planas, trasladará el 15 de julio en la Comisión Europea.

Suárez-Quiñones, responsable de las competencias de Agricultura en la Comunidad, se mostró de acuerdo con el factor medioambiental de la PAC, «como quiere Europa», pero incidió en que ello «no debe suponer disminución de su utilidad para la agricultura». Sobre los reglamentos de transición consideró que la nueva Presidencia de la UE los acometerá próximamente y reclamó al Gobierno central «que exija cuanto antes esos reglamentos para dar luz a esa incertidumbre y cuáles serán los apoyos». Al respecto, Planas aseguró ser consciente de ello, pues el consejero señaló que «garantizarán la financiación en este tramo intermedio».

Igualmente, recordó que la nueva PAC es «distinta a la anterior», ya que permite a los estados miembros algunos objetivos. En este sentido, Castilla y León luchará por tres principios: «Que no haya merma de financiación, que exista flexibilidad y se facilite la PAC a agricultores y ganaderos y que la política de Desarrollo Rural la diseñen las comunidades que tengan una intervención determinante a la hora de saber dónde van a ir estos fondos. Con eso es con lo que trabajamos constantemente», dijo.

El Consultivo también abordó la situación del sector del azúcar, con «cierta incidencia de los precios» en la producción y en el factor industrial. «Hay que reivindicar ante Europa la competencia e importancia del sector. Según nuestros estudios, el mercado tiene cierta recuperación y hay que apostar en Europa por el azúcar, porque es desarrollo rural tanto en producción como en industria. El ministro se ha comprometido a defenderlo», constató.

Así, reclamó «sensibilidad» a la Comisión ante la «aparente mala imagen» del azúcar «en las nuevas modas alimentarias, cuando «es un producto básico y necesario». «Encaja perfectamente en la garantía de salud y no debe verse reflejada en dificultades de precios, como esta campaña pasada», sostuvo Suárez-Quiñones.

El Consejo de Ministros analizará las conclusiones del grupo de alto nivel del azúcar que se ha reunido en tres ocasiones durante este año. España ha insistido en que se reconozca la importancia socioeconómica del cultivo, ya que si desaparece de una zona, aunque el agricultor afectado pueda encontrar otras alternativas, el tejido rural queda gravemente dañado con la desaparición de la industria.

Acuerdo UE-Mercosur

También mostró su preocupación por el reciente acuerdo UE-Mercosur, sobre el que pidió en el Consejo «hacer un seguimiento de la marcha del mismo y ver qué impactos puede tener en la economía de Castilla y León y España». «Si algún producto tiene una repercusión negativa por la entrada en el mercado de otro de Mercosur y su confluencia con nuestros productos, se deberá declarar sensible y que la UE reaccione para que no sea perjudicial para Castilla y León», reclamó.

Por lo que se refiere a la peste porcina africana, en los últimos meses ha tenido un avance limitado en el territorio europeo, gracias a las medidas articuladas entre la Comisión Europea y los Estados miembros. No obstante, el ministro resaltó que esta enfermedad preocupa al Gobierno, ya que el «riesgo sigue estando presente y es necesario seguir manteniendo la máxima alerta». En este sentido, Suárez-Quiñones también mostró su «preocupación» pero destacó la «buena biosanidad de España». También apostó por la regulación de la caza del jabalí, un «elemento esencial» a causa de una expansión «muy desordenada».