El campo cierra una «excepcional» campaña de cereales en el secano frente a las pérdidas del regadío leonés

Cultivo de cereales en el campo leonés. / S. Santos

Los agricultores leoneses cerrarán esta semana la recolección de cereales con un incremento de precios por la sequía y escasez de Europa | El pedrisco agrava la situación de la alubia y la remolacha

A. cubillas
A. CUBILLASLeón

Nunca llueve a gusto de todos. Y si no que se lo digan al campo leonés. Como cada año, vuelve a dibujar las dos caras de una moneda. Los agricultores leoneses finalizará esta próxima semana la recolección de los cereales y el balance es bien distinto según a quién preguntas.

En el secano cerrarán, la campaña ha sido de nota, incluso de «excepción». Por el contrario, en el regadío el balance es bastante negativo.

Tras las graves pérdidas sufridas en 2017 como consecuencia de la sequía, este año las lluvias que se han prolongado todo el invierno, la primavera e incluso el verano, han favorecido los cultivos de cereales en los terrenos de secano, con unas medias de hasta 5.500 kilos de cebada por rendimiento.

Mismo comportamiento el que han experimentado la avena y el trigo, aunque éste último con resultados más bajos.

Hectáreas cultivadas en secano

Trigo--- 35.069 hectáreas

Cebada ---15.510 hectáreas

Avena --- 15.437 hectáreas

Triticale (cruzamiento trigo y centeno) --- 1.548 hectáreas

Bien distinta es la situación de los cereales de regadío. Si el año anterior se frotaban las manos, el pedrisco y las fuertes lluvias han ahogado la campaña actual, con pérdidas de hasta 2.500 kilos por hectáreas, situándose en los 7.000 de media.

Una campaña en la que la sequía y, por ende, la escasez que sufre Europa ha permitido el alza de los precios superando la barrera de los 200 euros por tonelada. Situación ventajosa de la que no han sacado partido, lamentan desde Ugal-UPL, aquellos agricultores que están al margen de las cooperativas y que han vendido la cosecha a precios inferiores, marcados por los almacenistas.

Alza que también experimentará el maíz y que también podría alcanzar precios similares a los de los cereales por la situación europea. «Es positivo aunque muchos agricultores han vendido a 165 euros la tonelada», lamenta Matías Llorente, que se muestra optimista de cara a la próxima campaña ante las abundantes cantidades de agua almacenadas en las reservas hidráulicas.

Podredumbre

Los cereales darán paso a los cultivos de la alubia y la remolacha que, a falta aún de varios meses, arrojan una crítica situación. Ambos presentan un serio problema de podredumbre y están afectadas por bacterias como consecuencia del pedrisco.

Concretamente, en la provincia de León hay 4.346 hectáreas sembradas de alubias y en su mayoría se han visto afectados tras un año especialmente húmedo. «Es un año muy malo». Una situación que se traducirá en graves pérdidas para los agricultores leoneses.

A ello se suma, en el caso de la remolacha, el desplome de los precios del azúcar que han alcanzado mínimos históricos que avoca al cultivo a «una grave crisis». La provincia cuenta con 5.600 hectáreas sembradas, de las que 980 están contratadas con Acor, 800 son de cultivo propio y 4.000 con la Azucarera de La Bañeza. «Habrá que esperar al mes de septiembre pero las pérdidas serán importantes», alerta Llorente.

Por su parte, el cultivo del maíz acumula 20 días de retraso y, como todo, su desarrollo y futuro dependerá del tiempo para que pueda cerrar el ciclo.

Es la radiografía que arroja el campo leonés, siempre con dos caras, siempre a expensas de la caprichosa climatología.