Acor, «dispuesta» a llegar a acuerdos y molturar la remolacha en la planta más cercana que sería «bueno para todos»

Planta de remolacha./
Planta de remolacha.

Medrano insiste en que «geográficamente necesitamos todas las plantas para crecer como cultivo» aunque puntualiza que es Azucarera quien tiene el «reto» por delante

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Acor se mostró hoy «dispuesta a todo» en relación a la posibilidad de llegar a un acuerdo con Azucarera que permita la molturación de la remolacha en la planta más próxima al lugar del cultivo, independientemente de que corresponda o no a la empresa con la que se ha hecho la contratación. Aunque el presidente de Acor, Faustino Medrano, reconoció que hay «nada» al respecto, sí reconoció que la compañía azucarera está «abierta a todo» porque sería «positivo para todos».

Medrano, que hoy recibió a los medios de comunicación en la planta de Olmedo (Valladolid) con motivo del inicio de la campaña remolachera, reconoció que «no se ha barajado nada» y lo que existe es «mucho ruido», pero la intención en esta campaña pasa por «molturar todo aquí si el tiempo nos acompaña y nos deja». «No hay convenio ni pactos de precios de nada. Está la remolacha aquí, tú me alquilas, yo te pago tanto y punto, hay cosas muy sencillas, pero no hay nada», insistió.

Medrano recordó que esa posibilidad no es novedosa, ya que en Europa la remolacha se entrega «en la fábrica más cercana», independientemente de la empresa con la que se contrate, mientras que en este caso «andamos toda Castilla y León». Por ese motivo, insistió en que «geográficamente necesitamos todas las fábricas para crecer como cultivo» aunque puntualizó que es Azucarera quien tiene «el reto» por delante.

Sin embargo, Medrano pidió «sensatez» y mantener todas las fábricas porque «la remolacha no puede estar en carretera de un lado a otro», dijo. «El impacto ambiental hay que cuidarlo y el cultivo se salva teniendo fábricas en todas partes», además de que se genera trabajo con la continua llegada de camiones a las azucareras.

Además, desde Acor se recalcó que un posible acuerdo para evitar el desplazamiento del cultivo entre zonas distantes de la Comunidad sería positivo para todas las partes. Mientras que la fábrica de Azucarera, que tiene menos hectáreas, podría tener «más tiempo de molturación, más trabajo, más eficacia y eficiencia de sus fábricas», la remolacha de Acor se vería sometida a «menos costes de transporte». Y aunque el planteamiento está encima de la mesa, por el momento «no hay nada cerrado» salvo que pudieran surgir «problemas de campaña», ante lo que podría suponer «una posible solución».

Dado que este año la contratación por parte de Acor ha crecido en 3.800 hectáreas, la compañía no hace de momento planteamientos de futuro sobre su capacidad industrial. «A día de hoy la azucarera de Olmedo va a ir al máximo», reconoció su presidente, quien aclaró que el año que viene habrá que ver cómo reacciona el agricultor y los acuerdos que se toman por parte de Azucarera. «Si se estabiliza la remolacha de precio, podemos crecer y por eso insisto en que La Bañeza tiene que seguir abierta», aclaró. «Podemos crecer, pero necesitamos las fábricas», recalcó.

Medrano se mostró optimista en cuanto a un posible crecimiento del cultivo, aunque consideró que para ello hay que ser «sensatos entre todos» y no poner «más pegas». Para que el cultivo se mantenga «es bueno que estemos los dos», dijo Medrano en alusión tanto a Acor como a Azucarera. Aunque ahora Acor está «al completo», su desarrollo sería posible «con el tiempo» para «ir a más». Después de una campaña «nefasta» que dejó «pérdidas brutales» y una producción «muy baja», se está iniciando una campaña que será todo lo contrario con «mucha producción y buen precio, y el azúcar subiendo», lo que permite a los miembros de Acor estar «muy optimistas», sentenció.