El precio del cereal se paga «más bajo que hace 20 años»

Imagen de un campo de cereal/
Imagen de un campo de cereal

Los meses de verano han beneficiado el crecimiento de los cultivos de cereales pero ha perjudicado a los de la remolacha o las uvas

C.ARIAS

La climatología durante el verano presenta un panorama bastante azaroso en los meses de julio y agosto para los agricultores. Sin embargo este año, el tiempo ha acompañado a varios de los cultivos que se cosechan en la provincia de León, confirma Matías Llorente secretario general del sindicato agrario de UGAL-UPA.

La cosecha de cereales, destaca Matías, ha sido «muy productiva y de importante rendimiento». La ausencia de lluvias durante prolongados días permitirá «un rendimiento económico mayor» a pesar de los reducidos precios. El coste de toneladas por kilo de cereal ha descendido progresivamente. «Los precios están mucho más bajos que hace 20 años», confirman desde UGAL-UPA.

Pero, aunque la ausencia de lluvias beneficie a determinados cultivos, nunca llueve a gusto de todos. La escasez de precipitaciones ha debilitado «el tamaño de las uvas». Las castañas de El Bierzo o los pastos de montaña también han sufrido daños por las inclemencias del tiempo.

Por su parte, la remolacha ha sufrido «problemas de podredumbre» debido a las altas temperaturas durante los meses de julio y agosto. Una situación que, al contrario, ha favorecido a las plantaciones de girasoles o maíz.

Además, gran parte de los gastos que los agricultores tienen que desembolsar se destinan a los tratamientos, un caso que ha afectado especialmente a la remolacha.

Con más de un mes de retraso en la siembra de determinados cultivos, las condiciones climatológicas del verano «han favorecido el desarrollo y crecimiento» de la mayoría de plantaciones en León.

No obstante, el continuado descenso de precios es, sin duda, el inconveniente más relevante al que tienen que hacer frente los agricultores. El coste por toneladas de los cultivos «están por los suelos», asegura Matías Llorente.

El precio del maíz no ha parado de bajar. Si en verano de 2016 el precio se sitúa en los 157 euros por tonelada, en 2010 era de 189 euros, una diferencia de más de 30 euros.

En definitiva, costos que perjudican económicamente a los agricultores que ven año tras año como los precios no paran de descender.