Vega y Fabero se despiden del proyecto de 10 millones para plantar 300.000 almendros en ambos municipios

Almendros en flor./Ricardo Muñoz
Almendros en flor. / Ricardo Muñoz

La empresa promotora comunica a los ayuntamientos su renuncia a la iniciativa ante los problemas para adquirir las más de 200 hectáreas de terreno necesarias

CARMEN RAMOS Fabero

Vega de Espinareda y Fabero dicen adiós al proyecto que preveía plantar 300.000 almendros en ambos municipios con una inversión de 10 millones de euros. Los promotores de la iniciativa, con raíces en El Bierzo, han comunicado finalmente a los ayuntamientos que renuncian a seguir adelante con la iniciativa ante los problemas surgidos para hacerse con la titularidad de las más 200 hectáreas de terreno necesarias que suponen la adquisición de más de 500 fincas.

«Necesitábamos una superficie mínima, el 98,7% de los propietarios estaban todos de acuerdo pero había otra superficie que no eran propietarios que en total representaba algo más del 10% del terreno que necesitábamos y eran suelos catastrales a nombre de desconocidos y otros nombre de personas perfectamente identificadas pero que nadie sabe quienes son y que aparecen como titulares por lo que es imposible comprar tanto las parcelas de desconocidos como las que son desconocidos y tienen nombres y eso sólo lo podía solucionar la Administración y, por los motivos que sean, no ha podido», explicó el promotor de la iniciativa, Ángel Pérez.

Desde la empresa lamentan especialmente la decisión por su arraigo con la zona conscientes de la situación difícil que atraviesa y teniendo en cuenta que se trataba de un proyecto esperanzador que supondría un importante revulsivo para una cuenca minera que afronta una dura crisis por el revés económico que ha supuesto la caída del sector minero. No obstante, reconocen que esta tramitación «podría llevar varios años de tramitación, es decir, que hasta tres, cuatro o incluso cinco o más no podríamos hacernos con los terrenos». Una traba importante a lo que habría que sumar un proceso de concentración parcelaria para atajar la dispersión de las fincas así como las obras necesarias para adecuar las parcelas. «Técnicamente era inviable y costosísimo y requeriría una concentración muy complicada y muy prolongada», subrayó Pérez que destacó también la aprobación de un expediente para la construcción de un Centro de Tratamiento de Residuos en terrenos situados en las inmediaciones.

Un cúmulo de circunstancias desfavorables que echan por tierra el sueño largamente acariciado por los municipios de Vega de Espinareda y Fabero. Precisamente la alcaldesa de Fabero, Mª Paz Ramón, manifestó hoy su desazón con el adiós del proyecto. «Nos llevamos un gran disgusto porque el Ayuntamiento de Fabero, y me consta que también el de Vega, hemos ayudado en todo lo que hemos podido para sacarlo adelante», indicó. Asegura, no obstante, que ambos municipios dejan la puerta abierta a nuevas iniciativas. «Nosotros seguimos adelante para ayudar y la puerta abierta la tienen porque hemos puesto muchas ganas porque nos parecía que era una puerta a la esperanza pero volvemos a tener un nuevo varapalo pero seguimos adelante y, como siempre, mirando hacia el futuro», concluyó.

 

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