Tracastro recupera su esencia a ritmo de danzantes y castañuelas

Tracastro recupera su esencia a ritmo de danzantes y castañuelas

El valle de Fornela celebra la Romería de Trascastro y sigue peleando por su declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional

EFE

Tan espectaculares como antiguas, las danzas de Fornela, un valle de montaña de origen glaciar formado por el curso alto del Cúa, siguen peleando por el Interés Turístico Regional.

Una declaración que la Comisión Permanente del Consejo Autonómico de Castilla y León ha echado dos veces para atrás (2005 y 2017) y que este jueves de la Asunción, en el marco de la Romería de Trascastro, el nuevo presidente de la Diputación Provincial, Eduardo Morán, se ha encargado nuevamente de reivindicar.

El Ayuntamiento de Peranzanes que lidera Vicente Díaz ha optado por elaborar un nuevo expediente que entregará en septiembre con el objetivo de acabar con años de batallas perdidas.

«De todas las injusticias que se hayan podido cometer contra El Bierzo, ésta es la que más cuesta entender», aseguraba el presidente de Consejo Comarcal del Bierzo, Gerardo Álvarez Courel, en la última edición de la Feria Internacional de Turismo (Fitur).

Por ello, la imagen elegida entonces para presidir el expositor de El Bierzo no era otra que una fotografía de la Romería de Trascastro firmada por Javier Vecino. Una estampa que hoy se ha vuelto a revivir con los danzantes organizados en dos filas paralelas.

Castañuelas en mano y al son del tamborilero, han puesto en escena uno de los bailes más longevos de la comarca del Bierzo a los pies del Santuario de Trascastro.

Una tradición ancestral, de gran belleza plástica y con más de 500 años de historia, que se revela uno de los mayores motivos de orgullo para sus habitantes.

Existe documentación que señala su origen celta, aunque otras fuentes sitúan su nacimiento en la Guerra de la Independencia.

Cuatro guías en los extremos, agitando sus banderas, han marcado la estela para seguir por los segundas y panzas; mientras que los más veteranos, dos chaconeros, se han encargado de velar por el orden en una peculiar representación que da importancia a los usos y costumbres heredados.

Peregrinos llegados del Bierzo y de poblaciones limítrofes de Asturias y Galicia se han acercado a ver a los danzantes de Chano y Peranzanes bailar en un valle de Fornela formado por escarpadas montañas, siete localidades y una naturaleza indómita.