Los informes de la Junta y empresa concluyen que se «no detectó ningún parásito» en la comida servida en el colegio de Toral

Niños en un comedor escolar./César Manso
Niños en un comedor escolar. / César Manso

Educación asegura que tras la denuncia de los padres «se activaron todos los protocolos pertinentes en tiempo y forma» y Comedores Colectivos de Celis habla de una «falsa alarma»

CARMEN RAMOS Ponferrada

Ni larvas ni gusanos. Los informes encargados por la Junta de Castilla y León concluyen que «no se detectó ningún parásito» en el menú servido el pasado día 17 de diciembre en el comedor escolar del colegio de la localidad berciana de Toral de los Vados. Los padres denunciaron la situación ante la delegación de Educación después de que 14 alumnos detectaran la presencia de «gusanos» en la comida. Una denuncia que Podemos trasladó a la Consejería de Educación en Valladolid.

Desde la Junta explicaron este viernes a elbierzonoticias que una vez conocida la situación «se activaron todos los protocolos pertinentes en tiempo y forma» y que ni el informe de la Dirección Provincial de Educación, ni el del propio colegio encargado a un veterinario externo, ni el de la empresa concesionaria del servicio Comedores Colectivos de Celis avalan la presencia de parásitos en las patatas a la riojana que se sirvieron en el menú escolar. «Todos los informes avalan que no había la presencia de ningún gusano ni bicho», explicaron desde la delegación territorial.

En concreto, el análisis realizado por el veterinario concreta que «sólo se ha encontrado la presencia de una textura vegetal de varios milímetros de longitud» en las patatas a la riojana que podría ser «un trozo de especia o verdura» y que «no se presencia ningún tipo de cuerpo ajeno al plato tipo parásito, insecto o presencia de especimen con vida».

Por su parte, el informe de la empresa concluye que se ha tratado de una «falsa alarma» dado que todo el personal del centro comió antes que los alumnos y que «nadie vo nada raro». Señala también que el resto de los alumnos también degustaron el mismo menú y que «tampoco hubo ningún problema». Un menú que la compañía también distribuyó a otros centros del Bierzo en los que tampoco se detectó la presencia de ningún elemento extraño.

Desde la Junta defienden los estrictos controles sanitarios que tienen que pasar todos y cada uno de los menús que se elaboran en la línea fría que abastece a los comedores escolares.