La Fundación Prada A Tope premia una vivienda en Cubillos y a la junta vecinal de Canedo

Imagen de todos los premiados y de los patrocinadores./
Imagen de todos los premiados y de los patrocinadores.

Viviendas de Saceda, en Cabrera y Molina, se llevan los otros premios en la modalidad de particulares mientras que en edificios públicos los galardones son para el Pozo Viejo de Lillo y el consultorio de Portela de Aguiar

ELBIERZONOTICIASArganza

La Fundación Prada a Tope entregó ayer los premios a la recuperación de la arquitectura tradicional Palacio de Canedo en su décima edición. Las dos iniciativas mejor valoradas por el Jurado fueron una recuperación de una vivienda en Cubillos del Sil y la mejora urbana del centro de Canedo promovida por la Junta Vecinal.

El resto de los premios se fueron a viviendas de Molinaseca y Saceda (municipio de Castrillo de Cabrera) y proyectos públicos como la recuperación del Pozo Viejo de Lillo, realizada por el Ayuntamiento de Fabero.

La presentación fue hecha por Flor Bonet, esposa de José Luis Prada, que recordó que, la suma de las diez ediciones, dan la cifra de casi 300 proyectos rehabilitados, entre los que se encuentran viviendas, palomares, hórreos, lavaderos, hornos o iglesias, entre otros

También señaló que «con cada premio que hemos dado, ha ganado todo un pueblo. Porque lo hace más grande teniendo entre ellos un edificio digno de ser reconocido». En este sentido quiso lanzar un guante a los alcaldes, «sois los que tenéis el poder, pero también la responsabilidad de impedir que siga el deterioro de los pueblos y mejorar, en lo posible, lo que hay», combatiendo «el feísmo con el ejemplo de las cosas bien hechas, y con unas normas que los vecinos vean que se cumplen, y no quedan en algo teórico.

El periodista especializado en gastronomía y turismo de Castilla y León, Javier Pérez Andrés, hizo de maestro de ceremonias, señalando que «hemos defendido el oso, el urogallo, el castaño… y nos hemos olvidado de la casa de nuestros padres», por lo que destacó el trabajo de la Fundación «porque parte de la sociedad civil» señalando «las cosas que se hacen bien».

Pérez Andrés dijo seguir «llorando» la muerte de Antonio el de Pereda de Ancares y su palloza, o los «Manolos» de Balouta, defensores de una arquitectura que se acaba, a la vez que invitaba a todos a «señalar también las conductas de los que afean los pueblos».

El presidente del Consejo Comarcal, Gerardo Álvarez Courel, recordó que el Consejo Comarcal lleva ya dos mandatos apoyando los premios e incluso este año incrementó en 500 euros su ayuda hasta los 3.500 «porque creemos en ello, y sabemos que nadie arregla las casas por el dinero de los premios pero sí es un acicate para llevarlos a cabo».

El alcalde de Páramo y representante de la Diputación en el evento, Ángel Calvo, invitó a los presentes a abandonar «el victimismo, el culpar a otros y pedir subvenciones cuando lo que hay que hacer es trabajar todos en el mismo sentido».

Finalmente el propio José Luis Prada reivindicó el trabajo de las juntas vecinales que unían a los vecinos en el esfuerzo común de mejorar su pueblo, a la vez que pidió que se censurase a los que no solo no ayudan sino que se ríen y critican el trabajo de los que se esfuerzan por mejorar calles, eras, plazas y caminos.

Premiados en la categoría de edificios particulares

El primer premio, patrocinado por el Ayuntamiento de Ponferrada y de 2.000 euros, fue para el edificio situado en Cubillos del Sil, en la calle Campillín número 15, propiedad de Josefa Ramos Álvarez.

El Jurado de este año ha destacado la restauración de este edificio, sobre todo por los detalles de la carpintería de madera, la cubierta, los canecillos en el alero perimetral y la mampostería de toda la fachada, que conserva el aspecto original de piedra muy bien colocada. Es una casa de buen porte y vistosidad, que destaca por la parte cilíndrica de la fachada, muy original y diferente.

El segundo premio, 1.500 euros, patrocinado por el Ayuntamiento de Carracedelo, recayó en una vivienda unifamiliar situada en la plaza del Rollo de Molinaseca, propiedad de Óscar Juan Luaces y María del Rocío Viente.

El jurado la ha llevado al pódium de este año por la recuperación de su fachada principal y lateral, con un aspecto muy agradable y acorde con el entorno tan bien cuidado de la plaza en la que se sitúa, en pleno Camino de Santiago en el centro de Molina. Sus balcones, rejas, alero en cubierta y pilares en formación de soportales forman un conjunto de detalles constructivos que son de los que más se valoran en las bases del concurso.

Y el tercer premio, de 1.000 euros, patrocinado por el Ayuntamiento de Arganza, fue a la vivienda unifamiliar situada en Saceda de Cabrera, municipio de Castrillo de Cabrera, propiedad de Raquel Méndez, situada en la calle del Medio número 8.

El Jurado valora la recuperación total de una edificación de planta baja y alta que se encontraba en muy mal estado. Destaca sobre todo el corredor de madera, su barandilla, faldón de cubierta en madera de pino con viguetas o correas de buena sección, y la cubierta de losa de pizarra de la zona.

Premiados en la modalidad de proyectos de instituciones públicas

El ganador con 2.000 euros fue la Junta Vecinal de Canedo, por la obra de adecuación de mobiliario urbano y señalización, cambio de vallado y barandillas, así como de mantenimiento de las zonas ajardinadas de la localidad de Canedo.

El Jurado valoró el enorme trabajo desarrollado por esta Junta Vecinal en el cuidado de su pueblo hasta en pequeños detalles, cuidando el decoro y la imagen, y demostrando que no es cuestión solo de dinero sino de ganas y esfuerzo mancomunado de los propios vecinos. Esperamos que este premio sea un aliciente para seguir trabajando hombro con hombro por embellecer su pueblo y contagiar al resto de los vecinos de la importancia de ello.

El segundo, de 1.500 euros, fue para las obras de recuperación del Pozo Viejo de Lillo del Bierzo, en el municipio de Fabero

Estamos ante la recuperación de la memoria minera de Lillo. El Ayuntamiento de Fabero ha puesto su empeño en recuperar un lugar emblemático para muchos vecinos como es el Pozo Viejo de Lillo. Estaba totalmente en ruinas y hoy puede verse de una forma a la que tenía cuando estaba en funcionamiento, y cuando cientos de mineros bajaban y subían a diario en la jaula hasta su puesto de trabajo. Unos paneles informativos recuerdan la historia del pozo y cómo funcionaba.

Y por último, el tercer premio de 500 euros recayó en la recuperación del edificio anejo al consultorio médico de la localidad de Portela de Aguiar, una obra promovida por la Junta Vecinal, que pertenece al Municipio de Sobrado.

Se trata de un edificio con fachada de piedra en mampostería, en estado ruinoso, que la Junta Vecinal se propuso recuperar poco a poco, consiguiendo una uniformidad en la mampostería, bajantes pluviales y cubierta. El Jurado destacó especialmente el esfuerzo de esta Junta Vecinal que en solitario y poco a poco ha ido «sacando petróleo» de cada subvención y pequeña ayuda para poder dar mejores servicios a las pedanías.

 

Fotos