El conflicto de la auxiliares de Endesa en el Bierzo se traslada a la térmica de As Pontes

Campamento de los trabajadores de las auxiliares en Compostilla II./César Sánchez
Campamento de los trabajadores de las auxiliares en Compostilla II. / César Sánchez

Las subcontratas de la térmica gallega están viendo reducida su carga de trabajo entre el 50 y el 60 por ciento, algo que, según los sindicatos, acabará afectando a los trabajadores

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El conflicto y la situación de incertidumbre que llevan viviendo los trabajadores de las empresas auxiliares que operan en la central térmica de Compostilla II, en Cubillos del Sil, desde hace más de un año se traslada ahora a la térmica de As Pontes debido a la incertidumbre que ha generado la falta de actividad en la misma desde hace por lo menos tres meses.

Las subcontratas de la central gallega, la única del noroeste que se iba a mantener operativa puesto que Endesa había decidido invertir más de 200 millones para adaptar las instalaciones a la normativa de emisiones europea, ya están siendo informadas de un descenso de las necesidades de trabajo de entre el 50 y el 60 por ciento, lo que tendrá «efectos evidentes» en los trabajadores de las auxiliares.

Así lo han explicado en un comunicado los sindicatos UGT, CCOO y CIG tras reunirse con la dirección de Endesa en As Pontes, donde también les informaron sobre la situación en la que se encuentran, con «significativas pérdidas económicas ante la actual falta de producción», el precio del CO2 o el coste del céntimo verde para las centrales de carbón.

Una falta de producción para la que están buscando soluciones alternativas, como por ejemplo la búsqueda de carbón más barato en el mercado internacional, probar el empleo de lodos de depuradoras y de biomasa, ya que estos combustibles no pagan por el CO2, o intentar conseguir el derecho a Pagos por Capacidad, que depende de la decisión de las administraciones públicas y que tardaría varios años «para lo cual tendría que bajar, casi en la mitad, el actual nivel de emisiones».

Aún con todo ello, Endesa reconoció a los sindicatos que estas posibles soluciones, de tener éxito, solo podrían significar el funcionamiento de la mitad de las horas anuales. Como medida inmediata para reducir el gasto, la térmica ha decidido anular los trabajos previstos en la parada programada del Grupo 2. Además, «quieren reducir gastos en el mantenimiento normal, pues consideran que si la central no funciona, precisa de menos revisiones», añaden UGT, CCOO y CIG.

Con todo ello, los sindicatos han demandado a Endesa tiempo, «después de más de 40 años de beneficios, tres meses de pérdidas no pueden poner cuestión a todo un pueblo», y que en ese tiempo no se tomen medidas «traumáticas» que afecten al empleo para así poder comprobar las variaciones del mercado de CO2 y demandar también de las administraciones públicas «una respuesta y cobertura sobre los efectos que, por decisiones políticas, va a tener en las centrales de carbón el proceso de la denominada descarbonización, que siempre viene acompañado de una denominada transición justa que a los trabajadores de las auxiliares, si no lo evitamos, puede llegarnos tarde», concluyen.