Los Juzgados de Ponferrada destruyen pruebas de casos anteriores al año 2000 para liberar espacio en el archivo

Las piezas pertenecen a expedientes terminados hace años y no consta a qué procedimiento pertenecen |

D. ÁLVAREZ

Los Juzgados de Ponferrada pusieron en marcha este la primera fase del proceso de destrucción de pruebas almacenadas en el archivo, con el objetivo de liberar espacio en estas dependencias judiciales. Se trata de piezas «sin inventariar» que «pertenecen a expedientes terminados hace años», según explicó la juez decano de Ponferrada, Silvia Martínez Cantón. Entre los objetos que se destruirán esta misma semana hay motores, bicicletas, equipos electrónicos y una gran cantidad de material audiovisual requisado.

Desde la entrada en vigor de la Nueva Oficina Judicial, el espurgo de material en la sede judicial es responsabilidad del director del servicio común general de los Juzgados, José Miguel Carbajosa, quien desde octubre del año pasado inició las labores para la destrucción del material anterior al año 2.000, ante las reiteradas peticiones de la Junta de Personal, que criticaba los «problemas de espacio que afectan especialmente a la zona del archivo», explicó Martínez Cantón.

«Este edificio se ha quedado pequeño, especialmente la zona de archivos, y hace tiempo que reclamamos un nuevo edificio anexo al actual», añadió la juez decano de Ponferrada.

El acuerdo que permite la destrucción de estas pruebas señala que se trata de «multitud de piezas de convicción sin identificar ni catalogar, muchas de ellas de escaso valor y deterioradas, desconociéndose su procedencia así como si están afectas a algún expediente judicial». A parte de estas pruebas descatalogadas, la destrucción también afectará a «otras muchas piezas que pertenecen a procedimientos conclusos sin que se haya procedido a su destrucción una vez sentenciado».

En este sentido, el acuerdo reitera los motivos para proceder a la destrucción, entre los que destaca «la escasez de espacio». También se citan otras razones como «la falta de reseña en gran número de ellas» o «su estado de abandono y deterioro generalizado». Para evitar que este problema se repita en el futuro, el acuerdo señala que «se procederá a realizar un libro registro informatizado de las piezas de convicción que se archiven» a partir de ahora.