Una nueva denuncia «fundada» contra Sánchez Cao por abusos a un menor obliga a la Diócesis de Astorga a retirarle del servicio

El Seminario de La Bañeza, lugar donde se cometieron los abusos./
El Seminario de La Bañeza, lugar donde se cometieron los abusos.

La Diócesis de Astorga comunica una nueva investigación sobre el sacerdote Sánchez Cao y anuncia el comienzo de la pena de Ramos Gordón, denegando el recurso que el religioso impuso ante el obispo, que consiste en la prohibición del ejercicio y el 'destierro' a un convento fuera de la diócesis

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Los casos de abusos sexuales contra menores relacionados con el Obispado de Astorga siguen apareciendo. En esta ocasión, los focos vuelven sobre Ángel Sánchez Cao, denunciado públicamente el 18 de febrero de 2017 por Emiliano Álvarez, uno de los seminaristas que pedía justicia: «esta no es mi mierda, es su mierda».

Este martes la sede de Astorga ha remitido un comunicado en el que se ha confirmado que tienen «noticias fundadas sobre otro presunto abuso del sacerdote a un menor en la misma fecha y lugar». Actualmente el sacerdote estaba siendo investigado por las denuncias de presuntos delitos de abusos a menores cometidos en el año 1980 en el Seminario de la Bañeza. Hasta el momento no se tenía respuesta de los indicios de la investigación, pero la aparición de un nuevo caso pone a la Diócesis de Astorga en el punto de mira.

Por su parte, el obispo ha asegurado a través de un comunicado que «se ha ordenado una investigación preliminar para esclarecer los hechos». Desde la Diócesis aseguran que tras «examinar las nuevas circunstancias» se le han impuesto al sacerdote cierta medidas cautelares.

Medidas provisionales

El sacerdote Ángel Sánchez Cao, denunciado por Emiliano Álvarez, seguía actualmente al frente de la parroquia de Veigamuíños, en el Barco de Valdeorras, donde estaba en contacto con los menores de la localidad ya que continuaba oficiando el sacramento de la comunión.

Tras conocerse los hechos la Diócesis de Astorga ha decidido imponer «medidas cautelares» a Sánchez Cao para «garantizar la libertad y el buen desarrollo de dicha investigación».

Entre otras medidas se ha tomado la decisión de apartarle de las parroquias y del ejercicio público del ministerio «así como la prohibición de mantener contacto con menores y con la presunta víctima». El obispo ha insistido también a través del comunicado que se trata de «medidas provisionales» y que en ningún caso «prejuzgan la culpabilidad o inocencia del demandado».