Adiós, don Juan Antonio

Lágrimas y recuerdo en el Seminario de Astorga para comenzar la despedida al obispo Juan Antonio Menénez, fallecido el miércoles de forma repentina

El cuerpo sin vida de Juan Antonio Menéndez, en la capilla ardiente del obispo instalada en el Seminario de Astorga. / Sandra Santos | Peio García
Nacho Barrio
NACHO BARRIOAstorga

Un adiós sentido de la ciudad al que ha sido su obispo. Astorga comenzó con la despedida a su obispo Juan Antonio Menéndez en las primeras horas de la tarde de este jueves. El Seminario de la ciudad leonesa ha sido el lugar en el que se ha instalado la capilla ardiente.

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Miembros de la Iglesia, vecinos y amigos del obispo pasaron para dar su último adiós al responsable de la diócesis en una tarde de lágrimas y recuerdo.

En los comentarios muchos momentos vividos con el obispo don Juan Antonio, en los que se resaltaba su cercanía, compromiso y cariño con la ciudad maragata.

Entidades, asociaciones, instituciones e incluso clubes deportivos como la Ponferradina enviaron sus condolencias en forma de coronas, que poblaron el pasillo central del seminario de Astorga.

Asturiano de nacimiento aunque astorgano de corazón, Juan Antonio Menéndez había tenido un notable protagonismo en los últimos meses por su presencia como representante de la Iglesia en los casos de pederastia en la Iglesia, lo que le hizo ser en no pocas ocasiones objeto de numerosas críticas.

Carta del alcalde de Astorga

El repentino fallecimiento en la tarde de ayer de nuestro Obispo don Juan Antonio Menéndez ha llenado de consternación y dolor a todas las buenas personas de Astorga.

El joven Obispo de la sonrisa y de la bondad se nos ha ido, dejándonos con su vacío y el afecto que supo ganarse en todos aquellos que lo conocieron.

En la Ciudad de Astorga hay dos cargos de autoridad con muchos siglos de convivencia, uno el civil y gubernativo, que es el Alcalde, y el otro religioso dentro de la Fé católica (mayoritaria entre los españoles y más aún entre los astorganos) que es su Obispo. En tiempos pasados eran cargos que ejercían sus funciones a veces en dependencia y otras en franca rivalidad.

Nada de eso es así hoy. Me precio de haber tenido como Alcalde de Astorga, al igual que los Concejales del equipo de gobiernol, una franca, respetuosa y sincera colaboración y entendimiento con el Obispado encabezado por don Juan Antonio Menéndez, con él y con todos sus colaboradores desde el Seminario a la Catedral pasando por el Palacio Episcopal, amén de otras instituciones episcopales.

A veces, en el fragor y la soledad de los problemas que embargan a las personas que ejercenuna autoridad, que algunos pocos se empeñan en desprestigiar y calumniar, el sr Alcalde desdesu Casa Consistorial y el sr Obispo desde el Seminario se observan con la comprensión ysolidaridad que dan los años de servicio a sus vecinos y a la Ciudad misma.

No quiero hacer aquí ningún panegírico que a mí no corresponde, solo deseo expresar elprofundo dolor por la marcha de don Juan Antonio, dolor nacido del cariño que supo ganarseen todos en el breve tiempo que Dios le hizo estar entre nosotros. Su eterna y serena sonrisade hombre bueno y sensato, su amor y entrega a su trabajo y responsabilidades, su cariño a la

Ciudad de Astorga que le acogió y siempre me transmitía, su profunda pena por todas aquellaspersonas que sufrían alguna situación de pesar, necesidad o dolor, nos acompañarán mientrasvivamos todos los que le conocimos, como ejemplo y testimonio de un hombre de Iglesia, de un Ciudadano que vive por y para los demás, en sociedad.

Descanse en paz

Una activa presencia que le llevó a la elaboración de un protocolo antipederastia y de colaboración que en la actualidad se encontraba en pleno desarrollo.

Este jueves Astorga comenzó con su despedida, con el recuerdo presente de un hombre activo y comprometido. El funeral se celebrará el viernes, a las 18 horas, en la Catedral de Astorga.

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