Jesús Antonio no tira la toalla y sigue buscando al conductor fugado que le atropelló en Villaobispo

Cartel en el que Jesús Antonio pide ayuda para localizar al conductor fugado. / Campillo

El joven de 25 años coloca varios carteles en la rotonda de la LE-20 en Villaobispo para intentar localizar a una mujer que presenció el accidente

Leonoticias
LEONOTICIAS León

Jesús Antonio Ochoa no pierde la esperanza. El joven leones de 25 años que fue atropellado el pasado 11 de agosto sigue intentando localizar al conductor que le embistió y posteriormente se dio a la fuga en la rotonda de la LE-20 a la altura de Villaobispo de las Regueras.

Sus esperanzas están puestas en una mujer, una viandante que pasaba por el lugar en el momento de accidente y lo presenció todo. Y precisamente, en ella se centra ahora su lucha después de que «Guardia Civil y Policía hayan acordado archivar el caso y abandonar la búsqueda del autor del atropello».

Por ello, hace unos días Jesús Antonio regresó al lugar para colocar unos carteles en los que se puede leer «el sábado 11 de agosto circulando en bicicleta me atropello un coche que se dio a la fuga. Las autoridades van a archivar el caso, para evitarlo necesito el testimonio de las personas que vieron los hechos, sobre todo una señora que lo vio todo y no consigo encontrarlo».

Ahora, su esperanza está en que esa mujer lea los carteles y se ponga en contacto con él para intentar arrojar luz sobre lo ocurrido. «Confío en que pase por ahí y lo lea. Ojalá», asegura Jesús Antonio, que un mes del accidente remarca el dolor de la injusticia ante la impunidad con la que actuó el conductor fugado.

Cartel en el que Jesús Antonio pide ayuda para localizar al conductor fugado
Cartel en el que Jesús Antonio pide ayuda para localizar al conductor fugado / Campillo

Rabia e impotencia

El pasado 14 de agosto, José Antonio regresaba al lugar junto a leonoticias para relatar su historia y contar lo ocurrido. El accidente tuvo lugar pasadas las dos de la tarde cuando entró en la rotonda.

Señalizó sus intenciones y, cuando se encontraba tomando la curva, un coche que entraba procedente de La Granja le embistió con fuerza tirándole de la bici unos metros más allá. Él se quedó tirado en el suelo. El conductor se fugó.

«Creo que me golpeó un Ópel azul, pero con el impacto no pude reaccionar rápido. Se formó un gran lío y el resto de conductores me auxiliaron y me llevaron a la acera», recuerda Jesús Antonio Ochoa en la rotonda. Aquellos minutos se quedaron grabados a fuego. «Una señora gritó y fue la primera que llamó al 112, pero estuve esperando cerca de veinte minutos a los agentes y a la ambulancia».

Aquel día relataba que las heridas dolían pero más aún, la rabia. «El conductor que me atropelló no hizo ni el amago de detenerse, con el peligro de dejarme en medio de la rotonda donde me quedé tirado con la bici. Es una vergüenza y me da una rabia horrible».

Pese a todo, un mes después sigue no tira la toalla y sigue luchando para que se haga justicia.

Contenido Patrocinado

Fotos