El arte del encaje de bolillos

Las encajeras movieron las manos con gran destreza durante toda la jornada en el III Encuentro de Bolilleras y Multilabores de Navatejera en el que se dieron cita cerca de 450 artesanas

SANDRA SANTOS
I. SANTOS

Acericos, alfileres, patas, mandriles y por supuesto bolillos. Más de 450 artesanas del arte del encaje de bolillos se han dado cita en el pabellón de Navatejera en una mañana en la que disfrutar compartiendo experiencias, trucos y trabajos.

El encuentro ha estado organizado por la Asociación 'Bolilleros Leones@s' y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento y la Junta Vecinal del municipio. La tercera edición de este encuentro ha demostrado que son muchos los amantes de los bolillos que como ha reconocido Mercedes, una de las organizdoras del evento, «vienen de Zamora, Salamanca, Valladolid, Palencia... bueno, de toda Castilla y León y de Galicia y Asturias».

Unas jornadas en las que han podido «poner cara y conocer» a personas con las que intercambian impresiones en las redes sociales. «También han venido vendedores de toda España y eso es una oportunidad», aseguran desde la organización que esto les permite adquirir hilos y patrones, ya que «en las mercerias de León no se encuentran con facilidad».

Una jornada en la que también se han sumado varios hombres que han demostrado su destreza con los hilos y desterrado el mito de que los bolillos es solo cosa de mujeres. Las encajeras movieron las manos con gran destreza durante toda la mañana y disfrutaron de diferentes sorteos y puestos de venta relacionados con sus trabajos artesanales.

La relajación, la concentración, y la agilidad visual y corporal son solo algunas de las ventajas que ofrece esta práctica, que ha llegó a ser incluso pieza de trueque en algunas épocas. Cada familia tenía sus propios diseños, que se bordaban de generación en generación en los ajuares de las mujeres. Unos trabajos que si antes tenían gran valor cada día que pasa cobran aún mayor importancia.

 

Fotos