Dos perros encerrados durante dos meses en un remolque de un vehículo en San Andrés

Imagen del vehículo y el remolque donde se encuentran los animales.

Los vecinos de la localidad han alertado a la Policía Local en varias ocasiones, pero el propietario lo único que hace es cambiarlos de sitio y asegura que no viven allí, a pesar de que los vídeos grabados por varios vecinos a diferentes horas demuestran lo contrario

I. Santos
I. SANTOSLeón

Dos pastores alemanes encerrados en un remolque de transporte día y noche durante dos meses. Esta es la situación que viven los vecinos de uno de los barrios de San Andrés del Rabanedo que en varias ocasiones han alertado a la Policía Local para que lleve a cabo algún tipo de actuación.

«Se pasan toda la noche encerrados, orinan allí y aquello desprende un olor terrible», asegura a este diario una vecina de la localidad, que declara haberse puesto en contacto e varias ocasiones con la autoridad pertinente, pero la situación persiste ya desde hace meses.

El propietario insisten en que si les saca, que 'solo están comiendo allí', pero que no viven en el remolque. Pero estas palabras no son tomadas en serio por los vecinos, quienes han comprobado en varias ocasiones que los perros «viven día y noche en ese remolque».

Unos vídeos grabados a distintas horas comprueban que a las 21:00 horas, a la 1:30 de la mañana o en plena tarde desde el pasado mes de enero los dos perros. La Policía Local ha comprobado que el remolque está homologado y dispone de los respiraderos necesarios, pero los vecinos entienden que es «sólo un medio de transporte, no es un lugar para que vivan los animales».

Un cachorro en la furgoneta

Desde hace menos de una semana a estos dos perros se les ha unido un cachorro de pastor alemán situado en un transportín en este caso en el interior de la furgoneta, según las declaraciones de una vecina.

La Policía, que en varias ocasiones ha acudido a la llamada, llama la atención al propietario, pero el resultado es que «tan sólo cambia la furgoneta con el remolque de calle para que no sigamos llamando».