Eclecticismo mágico

'Music has no limits' pone un vibrante broche musical a la celebración de los 15 años de Vocento en el Teatro Real. En un viaje del 'bel canto' al 'heavy metal', la innovadora formación avala el poder del mestizaje musical

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

Vibrante, emotivo y rítmico broche el que 'Music has no limits' puso a la celebración de los primeros 15 años de Vocento en el Teatro Real de Madrid. En presencia de los Reyes, la innovadora y mestiza formación encandiló y movió de sus butacas a un auditorio pleno de personalidades de muy diversos ámbitos que disfrutó de su ecléctico, apasionado y mágico viaje a través de casi todas las músicas. Del 'bel canto' al 'heavy metal', de Pucinni a AC/DC, pasando por Adele, Alicia Keys o Michael Jackson, estos músicos sin límites desplegaron su colorido caleidoscopio sobre el escenario del bicentenario Teatro Real. Brillaron todas las sonoridades y ritmos para avalar el poderío del mestizaje musical.

‘Music has no limits’ (MHNL) hizo honor a su nombre, demostrando que la música es un lenguaje universal, que un aria tan delicada como 'O mio babbino caro' puede enlazarse con 'Black or white' de Michael Jackson y con temas de Queen, Guns N’Roses, David Guetta, o The Police. El suyo es un espectáculo potente, seductor y pleno de sorpresas que recalaba por segunda vez en el Teatro Real con su infalible receta: pasión, vitalidad, y ritmo contagioso.

Sobre el escenario del coliseo lírico se desplegaron hasta una veintena de músicos y cantantes, con dotes, entusiasmo y sin complejos, capaces de mezclar jazz, house, góspel, rock, funk, salsa o rap con páginas del repertorio clásico. De Bach y sus variaciones interpretadas con un chelo eléctrico, a la ‘Bohemian rapsody’ de Queen, o el 'New York' de Alicia Keys pasada por la mesa de mezclas propia de los DJ's. Todo enlazado en un torbellino que encadena estilos y épocas, que recurre a canciones universales y a la memoria colectiva para proyectar la música al futuro.

Un intenso cóctel musical que movió de sus asientos a la audiencia servido con una impecable puesta en escena: efectos de luces, imágenes, mezclas y encadenados de voces y ritmos que hacen de MHNL un espectáculo único. A su calidad vocal e instrumental suman una variada estética que va de 'Blade Runner' a la 'Fura dels Baus', de las túnicas grecorromanas de las sopranos más clásicas a las crestas punkis y las chupas de cuero.

Música, escena y danza van así de la mano en esta original propuesta en la que los jóvenes músicos dan vida a fantásticos personajes que acentúan ese eclecticismo mágico que encandila a audiencias de todas las culturas y latitudes. Se meten en la piel de personajes como 'The Diva' -la soprano- 'El Rapsoda' -el chelista eléctrico'- o 'The Punky Glamour Girl', la cantante de poderosa voz que toma la autopista hacia el infierno en la traca final del espectáculo.

Un viaje musical pleno de sorpresas que se inició con 'O mio babbino caro', el aria de la ópera 'Gianni Schicchi' de Giacomo Puccini que engrandeció Maria Callas, en la voz de una joven soprano que se metarmofosea en una cantante de jazz y acaba su periplo músico-escénico sumando su voz a una explosiva versión de 'Highway to hell' de AC/CD.

Guitarras eléctricas; sección de viento con saxo, trombón de varas y trompeta; de cuerda, con piano, violines, violas y chelos electrónicos y tradicionales; percusión con caja electrónica y roquera batería; mesa de mezclas, sintetizadores y un arco de voces pleno de registros, timbres y matices conforman la plural oferta de esta formación global que apela a los cinco sentidos del espectador y quiere conectar con la 'play list' de su vida. Y es que en su repertorio están clásicos universales de Bach a U2, pasando por David Guetta, Barbra Streisand, Avicii, The White Stripes o Bruno Mars.

Es un nuevo concepto creado por el pianista granadino Miguel Depáramo que ha cosechado éxitos en Europa y América. Más de 200 músicos dan vida un espectáculo de múltiples formatos que se propone hacer en la música lo que el 'Circo del Sol' en las carpas. Una propuesta que cambia en función de los escenarios y las ciudades en las que recala el grupo, que puede pasar de una orquesta completa a un formación casi camerística.

«No somos una banda y sí una compañía de espectáculos musicales que crea shows», asegura el 'cocinero' de esta receta musical que trasladó al grupo el apasionado eclecticismo que le impulsó a atacar en el piano familiar sus canciones favoritas enlazándolas sin distinguir géneros o épocas. «Todo es válido siempre que tenga ritmo y dispare las emociones de la gente», resume Depáramo.

Debutaron «a riesgo puro» en el Auditorio de Barcelona en 2013 y en sus primeros cuatro años de andadura han llenado ya espacios míticos como el Lincoln Center de Nueva York. Han actuado en México y Miami, donde compartieron escenario con Pit Bull ante 200.000 personas en el Bayfront Park, en el palacio Pisani Moretta de Venecia y el madrileño estadio Santiago Bernabéu.

En el elenco hay músicos profesionales, integrantes de orquestas sinfónicas, y acompañantes habituales de Alejandro Sanz o Joaquín Sabina. También voces curtidas en los mejores musicales, y aficionados que buscan una oportunidad de progreso en el exigente mundo de la música. 'MHNL' es también un laboratorio siempre a la caza de artistas a través de su 'Centro Internacional de Talento' y unos 'castings' cada vez más concurridos. De gira por España este año, para 2018 prometen un show con más de 80 artistas sobre escenario, incluida una orquesta sinfónica completa.

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