Premiados los proyectos de innovación educativa de tres alumnos de la Ule

Premiados los proyectos de innovación educativa de tres alumnos de la Ule

Son propuestas centradas en la autorregulación en educación primaria, el trabajo educativo con un fin social, y la realización de debates en aulas de Secundaria

LEONOTICIAS

Roberto Fernández Joral, Marta Montiel Nava y Oscar Casado Berrocal, alumnos egresados de las facultades de Educación y de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad de León (ULE) han sido premiados por sus proyectos de innovación educativa cuyas experiencias presentaron en el último Congreso Internacional de Evaluación Formativa y Compartida ‘Buenas Prácticas Docentes’ celebrado en León.

Como jóvenes docentes participantes a este congreso, los tres egresados expusieron sus dinámicas de trabajo en el aula dentro de una convocatoria en la que se presentaron una veintena de propuestas diversas. El objetivo de estos premios es reconocer el trabajo de jóvenes docentes que desarrollan trabajos de calidad orientados a la mejora de la educación y la enseñanza en cualquier nivel educativo.

‘El Alzheimer borra la memoria, pero no los sentimientos’ es el título del proyecto de Roberto Fernández Joral, maestro en ejercicio y egresado de la primera promoción de Grado en Educación Primaria de la ULE. El interés de alumnos de sexto de Primaria por conocer aspectos de esta enfermedad del sistema nervioso y el dato registrado por la OMS sobre la existencia de 30 millones de personas en el mundo afectadas por la enfermedad de Alzheimer, fueron detonantes para llevar a cabo este proyecto en colaboración con la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de la Ribera.

“Desde la metodología del aprendizaje servicio (ApS) y desde la cooperación, un grupo de alumnos de sexto curso crearon una camiseta para vender en una campaña publicitaria y recaudar fondos para que una asociación de Alzheimer pueda seguir trabajando en esta enfermedad”, explica Roberto Fernández para quien el proyecto ha servido para ver cómo desde la educación “podemos trabajar por y para un fin social como es la enfermedad de Alzheimer”. Además alumnos y docentes trabajaron contenidos curriculares y competenciales como la expresión escrita y oral, comprensión lectora, publicidad, herramientas TIC, enfermedades del sistema nervioso, operaciones con números decimales, entre otros. “Además de otros de una alta riqueza social al interactuar con personas que padecen esta enfermedad”, subraya Roberto Fernández quien califica la experiencia de “fantástica” a nivel competencial, “pero también a nivel extracurricular ya que se generó una cultura de ayuda hacia los usuarios de la propia asociación que aún hoy continúa, cuando algún niño ve por la calle a alguna persona de la asociación”. Roberto Fernández guarda un grato recuerdo de su paso por la ULE aunque le gustaría que hubiera un trabajo más coordinado “con los maestros en activo que estamos en las aulas, no solo reducir este tiempo práctico y de un alto grado de aprendizaje para la profesión, a una asignatura llamada Prácticum”.

La experiencia presentada por Marta Montiel, con la colaboración de Miriam Blanco de la Varga y Ángel Pérez Pueyo, miembros del Grupo Actitudes, hace referencia a la ‘Escala de valoración para la realización de debates en Secundaria’. El proyecto, que se ha desarrollado en distintos Institutos de Educación Secundaria, recoge una propuesta de trabajo de las destrezas orales de expresión e interacción a través del aprendizaje cooperativo, algunos procesos de autorregulación y su evaluación por medio de instrumentos que producen una evaluación formativa en la realización de debates en la etapa de educación secundaria obligatoria (ESO). “Con esta propuesta se puede contribuir a aspectos clave de la competencia en comunicación lingüística como son la expresión y la interacción oral”, explica Marta Montiel, licenciada en Filología Hispánica y en Lingüística y profesora interina en Castilla y León. El carácter competencial de la experiencia –añade Montiel- hace que sea “fácilmente transferible a otras asignaturas que pueden hacer uso de ella para el trabajo de la expresión oral”.

Los alumnos de 4º curso de Educación Primaria del Colegio Ponce de León fueron los destinatarios de la experiencia denominada ‘Autorregulación, rincones de trabajo y autonomía en la etapa de Educación Primaria’ que presentó Oscar Casado, seleccionado hace unos días entre 10 finalistas del premio ‘Mejor Docente de España 2017’. Su propuesta acerca algunos resultados de la tesis doctoral en la que está trabajando y que se fundamenta en las metodologías activas y en la necesidad de trabajarlas mediante un proceso de transición “ya que no se puede pretender cambiar a un sistema de enseñanza activo partiendo desde un enfoque tradicional”. Las metodologías activas (aprendizaje cooperativo, aprendizaje-servicio…) tienen en común que el alumno es el protagonista: toma decisiones, trabaja de manera autónoma, demuestra iniciativa.

“Para que puedan funcionar adecuadamente este tipo de planteamientos, es preciso que antes de aplicarlas ‘entrenemos’ estas cualidades en nuestros alumnos. Para ello, propongo utilizar enfoques intermedios basados en la Autorregulación de los aprendizajes que se fundamentan en que el alumno participa en la toma de decisión de ciertos aspectos: cuándo hacer las tareas, cuántos deberes llevar a casa (o directamente, no llevar deberes), o cómo organizar su tiempo”, detalla Oscar Casado. El resultado con los alumnos del Ponce de León fue muy positivo ya que se comprobó que “se vuelven mucho más responsables y autónomos cuando el profesor confía en ellos y les deja participar en el proceso de toma de decisiones, al igual que las familias que se muestran muy agradecidas acerca de la evolución experimentada por sus hijos en lo que a la autonomía se refiere, y en el seguimiento diario de sus tareas”, concluye este joven licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y profesor en el CRA Eria-Jamuz de Jiménez de Jamuz.

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