Junta y universidades aúnan sus recursos investigadores para posicionar al sector agroalimentario «en primera línea» internacional

Junta y universidades aúnan sus recursos investigadores para posicionar al sector agroalimentario «en primera línea» internacional

Aspiran a «evitar duplicidades» para impulsar el sector y conseguir «la mayor parte de fondos» de las nueva línea de 10.000 millones de euros de ayudas recogida en la PAC

ICAL

La Junta de Castilla y León y las universidades de la Comunidad firmaron este viernes un convenio de colaboración por el que trabajarán conjuntamente en materia investigadora para optimizar los recursos que cada una de las instituciones destina a este ámbito con el fin de «evitar duplicidades» y atender de la mejor manera al sector agroalimentario y posicionarlo «en primera línea» de los mercados internacionales.

La consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, consideró que el convenio supone «un salto cualitativo» para el campo, ya que se podrán «unificar esfuerzos» atendiendo así a las necesidades reales que tiene el sector. Una vez identificadas las demandas, la coordinación entre los grupos investigadores de cada uno de los centros universitarios permitirá la elección de los más idóneos para trabajar en cada una de las fases. Eso permitirá «ahorrar costes de producción, impacto medioambiental y conseguir que el sector esté en primera línea», explicó la consejera.

«Tenemos una capacidad de investigación muy importante en Castila y Léon», estimó Milagros Marcos, quien incidió en la relevancia de «evitar duplicidades» mediante la adopción de medidas «directas prácticas y reales» que pueden seguir asentando población. Sobre todo teniendo en cuenta que en los lugares donde los regadíos están modernizados se asienta «un 40 por ciento más de población» o se incorpora un 80 por ciento más de jóvenes a la actividad que donde no hay un control de posibilidad de agricultura de precisión.

Milagros Marcos recordó también la apuesta de la Junta por la labor investigadora, lo que ha llevado a la Consejería a duplicar su presupuesto para este ámbito -de siete a 14 millones-. «Tenemos que seguir trabajando en esta línea, pero sobre todo captando fondos internacionales, porque esta es la línea de futuro», argumentó la consejera. «Queremos que Castilla y León esté a la vanguardia de todo este proceso» y apuntó a una línea de ayudas de 10.000 millones de euros que recoge por vez primera la nueva PAC para la investigacion y la innovación en el sector agrario y agroalimentario.

«Estoy segura de que gracias a la coordinación con todas las universidades y al proyecto común con agricultores, ganaderos e industria agroalimentaria, vamos a ser capaces de captar la mayor parte de fondos de los que a partir de 2020 planteará la Unión Europea», pero en especial mostró su convencimiento de que se podrá «avanzar en el futuro» dentro de un sector «clave» para la economía de la Comunidad, su desarrollo rural y el empleo.

Dentro del afán por «seguir creciendo», la consejera de Agricultura y Ganadería recordó que durante los tres años de la presente legislatura se ha pasado de 60 proyectos de media en materia investigadora a los 160 actuales que se están desarrollando con la colaboración de 40 centros de investigación «para aprovecharnos de las capacidades que tienen otros y evitar duplicidades», dijo.

Dentro del sector primario, los proyectos en los que se está trabajando están dirigidos a la disminución de los costes productivos a partir de la modernización de regadíos; de la agricultura y ganadería de precisión con imágenes de satélite; del uso de aplicaciones con base tecnológica para suminitrar información como la App Inforiego o Cartodruid; de la mejora genética que permite acortar los plazos en la obtención de variedades digitales; o de la identificación y prevención de enfermedades tanto en animales como en vegetales previamente.

Por otro lado, la reducción del impacto ambiental por causas de responsabilidad ambiental o económica. En el sector industrial, los avances van dirigidos a la emjora en la transformación de unos alimentos más saludables, personalizados y de alto valor, además del progreso en la seguridad y calidad alimentaria.

El consejero de Educación, Fernando Rey, hizo referencia a la necesidad de «conectar a las universidades con el mundo real», algo que estimó que se consigue con este convenio porque «hay mucho avanzado, pero hay que hacerlo más». Esta colaboración insistió en que permitirá la captación de fondos europeos «mejores» así como la generación de conocimiento, de innovación y de transformación de las explotaciones económicas.

Rey defendió el «gran papel» que desempeñan las universidades de Castila y León desde donde se están haciendo «muchas aportaciones» y consiguiendo «avances importantes» ya que las instituciones académicas están cumpliendo «una función de responsabilidad social impresionante». Al margen de este aspecto, Rey incidió en la necesidad de un pacto de Estado y un nuevo marco de financiación, a pesar de lo que reiteró que las universidades están funcionando «magníficamente».

Respaldo universitario

En el acto estuvieron presentes representantes de las diferentes universidades públicas y privadas de Castilla y León. El rector de la Universidad Internacional Isabel I de Castilla, Alberto Gómez, agradeció el esfuerzo por «sumar» y no diferenciar «entre lo público y lo privado», lo que estimó que es «un buen ejemplo» y pidió continuar en esta línea. La rectora de la Universida Europea Miguel de Cervantes (UEMC), Imelda Rodríguez, estimó que se trata de un convenio «diferente y fundamental» para Castilla y León dado que tanto la innovación como la sostenibilidad son de gran importancia para el sector, donde se va a pasar «de la imaginación a la acción».

Por parte de la IE Universidad de Segovia se puso de relieve la necesidad de que los estudiantes consideren a Castilla y León «no solo lugar de acogida» sino tabién que se pueda marcar su impronta en la formación. La rectora de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA), Miriam Cortés, trasladó el «compromiso» de la institución académica con este convenio y elogió la «sinergia» necesaria «entre el saber y el sabor» para desarrollar esta iniciativa.

La rectora de la Universidad Católica 'Santa Teresa de Jesús' de Ávila , María del Rosario Sáez, recordó que Castilla y León es «tierra de labradores» y estimó que el convenio permitirá «potenciar» la transformación agrícola mediante el impulso a la innovación y consideró que la «conjunción» entre la industria, la universidad y los centros de investigación son «algo necesario» porque «no se puede hacer la guerra cada uno por nuestra parte».

El rector de la Universidad de Burgos (UBU), Manuel Pérez, puso de relieve los «excelentes» grupos de investigación con los que cuentan las universidades y que son un «motor» de desarrollo económico y social. «Los poderes políticos tienen que utilizar a las universidades para resolver los grandes problemas como la despoblación», algo que reconoció que es «una tarea compleja».

El rector de la Universidad de León (ULE), Juan Francisco García Marín, avanzó que se continuará con la colaboración en este tipo de proyectos «para mejorar un mundo que es fundamental en Castilla y León», mientras que el recién nombrado rector de la Universidad de Valladolid (UVa), Antonio Largo, se comprometió a colaborar con un sector «de gran futuro» que está dando «grandes frutos». Por último, el recotr de la Universidad de Salamanca (Usal), Ricardo Rivero consideró que la universidad tiene que trasladar un mensaje «de servicio» contribuyendo al desarrollo «de oportunidad y riqueza» en el territorio, concluyó.

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