Chocolate con Erasmus

Los nuevos estudiantes extranjeros de la Universidad de León celebran la semana de bienvenida y disfrutan de un desayuno típico español para coger fuerzas de cara a su estancia en la capital leonesa

Un grupo de estudiantes Erasmus toman su chocolate con churros. / Sandra Santos
RUBÉN FARIÑASLeón

La tradición más típica del desayuno español ha dado la bienvenida a los 150 nuevos Erasmus que han aterrizado esta semana en la ciudad de León.

La Universidad ha dado así la bienvenida a la nueva remesa de jóvenes que llegan para disfrutar, aprender y empaparse de la cultura leonesa.

El Hotel París ha ofrecido un sabroso chocolate con churros a los nuevos alumnos que vivirán un intenso día por las calles de León. Tras esta cita, acudirán al Ayuntamiento, donde serán recibidos por el alcalde Antonio Silván, y después realizarán un tour por la ciudad.

Una de ellas es Miriam, una chica suiza cuyo español ya tiene un alto nivel. «Llegué el domingo por la noche. Ayer tuvimos la primera bienvenida y ya nos tienen la semana preparada», destacaba sentada junto a otros compañeros que acababa de conocer.

Estos estudiantes se sumarán a los 180 del anterior semestre para afrontar una experiencia vital única.

Helena, una francesa que llegó a León en septiembre, ejercerá de guía internacional para los nuevos Erasmus. «Al principio no quería ir a León porque no lo conocía y era una ciudad pequeña. Pero al final estoy contenta y me gusta mucho».

Pronto cambió su idea y ahora es ella misma la que anima a estudiantes extranjeros a venir a estudiar a León. «Es una ciudad muy dinámica y hay mucha fiesta. Es una pequeña ciudad y podemos conocernos todos».

Los italianos siguen imponiéndose en número a franceses y mejicanos, que también aportan un importante grupo de universitarios.

En total son 317 los estudiantes que han llegado este curso a la ciudad. 69 son italianos, 40 franceses, 38 chinos, 35 mejicanos y 30 alemanes.

¿Por qué León?

Algunos parecen bien adaptados en los escasos días que llevan en la ciudad de León. Pero, a otros, les va a costar algo más. Es el ejemplo de una joven italiana de Lecce, que se decantó por la capital porque «es una ciudad pequeña y universitaria» o un holandés, que aterrizó hace cinco días, y eligió León porque «puedo estudiar asignaturas en español y en inglés».

La Universidad de León y la asociación europea AEGE tienen todo listo para que la llegada de estos estudiantes logren adaptarse al ritmo de la ciudad.

Por delante tendrán cinco meses para disfrutar, comprobar y extender el sello de León y su carácter más allá de nuestras fronteras.

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