Los alumnos de Filosofía inician un encierro indefinido ante la dejadez del rector frente a una «ruina de facultad»

Inicio del encierro de los alumnos de Filosofía y Letras. / S. Santos

Medio centenar de alumnos se atrinchera en el interior de la facultad y advierten de que no abandonarán el encierro hasta que el rector firme un compromiso de obra para reparar las graves deficiencias del edificio

A. CUBILLASLeón

Están cansados de palabras vacías, de promesas sin cumplir. Y la paciencia se agotó. Los alumnos de Filosofía y Letras de la Universidad de León han iniciado este lunes pasadas las ocho de la tarde un encierro para exigir una mejora de la facultad, aquejada de un grave deterioro.

Una realidad que palpan en su día a día y que es visible a primera vista. Ventanas en mal estado, rajas en la cúpula, goteras en los techos y así un suma y siga de desperfectos que califican de intolerables y que es la falta de inversión desde hace más de tres década.

Sin embargo, desde el Rectorado, según denuncian, tan sólo reciben buenas palabras que no se materializan en un compromiso. El mismo que ahora, advierten, será imprescindible para levantar el encierro.

“El encierro es la última medida ante la parálisis del Rectorado, al que se le han hecho serie de peticiones de mejora de la facultad pero que simplemente nos ha dado largas. No pensamos salir hasta no tener un compromiso firmado y con unos plazos de mejora para la facultad”, señaló Javier García, portavoz de la Liga Estudiantil Universitaria.

En la misma línea se refiere Urz Fernández, del Frente de Estudiantes, que advierte que la cúpula ya no sólo es que sufra goteras sino que existe un riesgo de desprendimiento, a lo que se suma el deficiente aislamiento del edificio, que se traduce en temperaturas gélidas durante los meses de invierno.

Pero no sólo eso. La falta de inversión también afecta al desarrollo académico del alumno. Así por ejemplo, el laboratorio de fonética está dotado con casetes de hace 30 años que no funcionan e imposibilitan la tarea investigadora.

Inicio del encierro de los alumnos de Filosofía y Letras. / Campillo

No es de extrañar que los alumnos de Filosofía aseguren sentirse como universitario de segunda en un campus en el que, lamentan, se prioriza el gasto en otras infraestructuras, como el reciente renovada pabellón ‘Hansi Rodríguez’, una obra que entienden de imprescindible pero no de urgente como la de la facultad.

“El estado de la Facultad es intolerables pero el rector lo que hace es darnos largas y priorizar el gesto en otras áreas. Estamos hartos de tanta dejadez y por ello le pedimos al rectorado que firme un compromiso”, remarca Fernández.

Y por ello, porque entienden que tienen el derecho de tener los medios suficientes para desarrollarse educativamente y de estudiar en un entorno seguro, inician este encierro de carácter indefinido, que han secundado más de medio centenar de alumnos de la Filosofía, en una facultad donde estos días los libros se entremezclarán con sacos de dormir y proclamas por una digna facultad.

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