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El Consejo de Cuentas apunta un exceso de oferta en la ULE para una demanda cada vez más baja

Edificio del Rectorado de la Universidad de León.
Edificio del Rectorado de la Universidad de León.
  • El órganismo asesor de las Cortes de Castilla y León destaca la «sobredimensionalidad» en los estudios de máster «en los que no se ocupan ni el 50% de las plazas» y señala un incremento en el gasto de personal

El Consejo de Cuentas de Castilla y León entregó hoy en las Cortes Autonómicas el 'Informe comparativo sobre las universidades públicas de Castilla y León', tras ser aprobado en su última sesión plenaria dentro del Plan Anual de Fiscalizaciones 2015. El documento presenta el análisis de la situación de las instituciones académicas y plantea, como cuestión destacable, la posibilidad de iniciar el procedimiento de supresión de 20 de las 198 titulaciones de grado existentes en la Comunidad, tanto por ser deficitarias en número de alumnos como por estar ofertadas en varios campus.

Del total de los estudios implantados en las cuatro universidades, 57 presentan una media de alumnos en los tres últimos cursos inferior a 35, umbral mínimo establecido en la normativa autonómica, por debajo del cual puede iniciarse la supresión de títulos. Su distribución de alumnos muestra que, entre el 25 y el 30 por ciento no proceden de Castilla y León, con la excepción de Arte y Humanidades en Salamanca y Ciencias Sociales y Jurídicas de León, con una presencia de alumnos de fuera de entre el 45 y el 55 por ciento, respectivamente. Los datos de evolución de la población hacen prever que son las que más posibilidades presentan de recuperación de demanda de alumnos por su capacidad para atraer estudiantes de otras procedencias.

El informe subraya que a pesar de los datos de titulaciones deficitarias, la Consejería de Educación no ha iniciado ningún procedimiento para suprimir titulaciones y las universidades plantean soluciones alternativas como la implantación de dobles grados y enseñanzas semipresenciales, “e invocan las excepciones previstas en el citado decreto para eludir el inicio del proceso de supresión”.

Además, el Consejo de Cuentas plantea que de los 190 títulos de máster ofertados podrían iniciarse los procedimientos de supresión en 79 al tener menos de 15 alumnos de media en los tres últimos cursos. El estudio argumenta que frente a la demanda de alumnos, que muestra una tendencia estable en términos generales, se observa que, desde el curso 2011/12 hasta el 2015/16, se incrementó considerablemente la oferta en León, Salamanca y Valladolid, con un grado de satisfacción que no supera el 50 por ciento y en el caso de la UVA se sitúa en el 30 por ciento.

Mapa de titulaciones

El informe del Consejo de Cuentas apunta que la Universidad de Burgos (UBU) presenta una situación bastante equilibrada en oferta de plazas y matrícula de nuevo ingreso. Tan solo la rama de Ingeniería y Arquitectura está sobredimensionada, con un grado de satisfacción de la oferta del 73 por ciento y decreciente. La oferta de máster, dicen, resulta excesiva para la demanda real, especialmente en Ciencias e Ingeniería y Arquitectura. Ciencias de la Salud es la única en la que la oferta se ajusta a la demanda tanto en grado como en máster en el curso 2015/16.

La Universidad de León (ULE) presenta un exceso de oferta de títulos de grado en las ramas de Arte y Humanidades e Ingeniería y Arquitectura, con una disminución progresiva de la demanda de alumnos de nuevo ingreso. La oferta de títulos de máster está sobredimensionada en términos generales con una demanda que no supera el 50 por ciento. Esta situación es especialmente llamativa, subrayan, en Ciencias de la Salud e Ingeniería y Arquitectura donde la oferta se incrementa hasta en 300 plazas desde el curso 2011/12 y la matrícula de nuevo ingreso no supera el 36 por ciento.

Salamanca presenta una situación equilibrada en los títulos de grado en casi todas las ramas salvo en Ingeniería y Arquitectura, en la que la oferta cuenta con una matrícula de nuevo ingreso inferior al 50 por ciento. La USAL tiende hacia una mayor especialización en la rama de Arte y Humanidades con la mayor oferta de títulos de toda la Comunidad y con un índice de satisfacción de la oferta que evoluciona del 64 por ciento en el curso 2011/12 hasta el 71 por ciento en el 2015/16. La oferta de máster excede con mucho los datos de matrícula, fundamentalmente en Ingeniería y Arquitectura, que incrementó en 105 el número de plazas ofertadas en el curso 2013/14 a pesar de que la tasa de satisfacción de la oferta del curso anterior no llegó al 54 por ciento.

La Universidad de Valladolid (UVA) no presenta desajustes especialmente relevantes entre oferta y matrícula de grado. La rama de Ingeniería y Arquitectura es la que muestra un nivel de satisfacción de la oferta más bajo pero se mantiene en torno al 74 por ciento, la más alta de la Comunidad junto con la UBU. Por el contrario, presenta la oferta de máster más sobredimensionada del conjunto del sistema universitario. En Ciencias Sociales y Jurídicas el índice de satisfacción de la oferta se queda en el 27 por ciento y en Ciencias de la Salud y Ciencias, en el 28 por ciento. En Ciencias de la Salud y en Ingeniería y Arquitectura, los bajos niveles responden a un excesivo incremento de la oferta en los cursos 2012/13 y 2014/15, sin que la demanda fuese creciente.

Menos alumnos

Los alumnos matriculados en las universidades públicas disminuyeron un 16 por ciento en el periodo 2011-2015. Con carácter general, esta tendencia es más amplia en los que proceden de la Comunidad Autónoma frente a los de fuera, sobre quienes la Universidad de Salamanca es la que presenta mayor capacidad de atracción, posiblemente por su especialización frente al resto, que experimentan una disminución más homogénea del número de alumnos de una y otra procedencia. La previsible evolución hasta 2020 de la población de Castilla y León comprendida entre los 17 y los 24 años es decreciente, por lo que se cree que Salamanca presenta mejores perspectivas que el resto de recuperación de sus niveles de matrícula.

Baja la deuda en 27 millones

En el conjunto de las cuatro universidades los resultados presupuestarios positivos obtenidos de 2011 a 2015 han permitido la reducción del endeudamiento neto en 27,2 millones de euros. Los convenios de saneamiento suscritos entre la Comunidad y las universidades han permitido hacer frente a los desfases entre ingresos y gastos no financieros experimentados en ejercicios precedentes. Con ellos, la Comunidad asumió una parte importante de la financiación de las anualidades de los préstamos formalizados por las universidades públicas con entidades financieras, lo que permitió esa rebaja global del endeudamiento neto.

El Consejo de Cuentas recomienda la implementación de un módulo de contabilidad analítica común y uniforme a las cuatro universidades, que posibilite el cálculo real del coste de docencia sobre el que debe establecerse el precio público que los alumnos tienen que pagar dentro de la horquilla de porcentajes fijados por la LOU. También, dicen, debería indicarse de forma clara en los impresos de matrícula la parte que financian los estudiantes con los precios públicos.

En la liquidación de los gastos por operaciones no financieras también cabe distinguir dos etapas. Entre 2011 y 2012 se produjo una contracción del total del gasto por operaciones corrientes y de capital (-8,7 por ciento). La minoración del gasto por operaciones corrientes se dio en todas las universidade, con las reducciones más importantes en personal (-7,2 por ciento), gastos corrientes en bienes y servicios (-8,9 por ciento) y transferencias corrientes (-19,3 por ciento), mientras que en la de capital se fundamentó exclusivamente en el retroceso de las inversiones reales. Entre 2012 y 2015, el gasto conjunto creció en diez millones de euros (2,1 por ciento), debido exclusivamente al incremento del gasto de personal (29 millones de euros, un 8,9 por ciento) que subió en todas las universidades, ya que el resto de los capítulos de gastos continuó en una senda decreciente.

El gasto de personal representa a nivel conjunto para el período 2011-2015 una media del 69,1 por ciento del gasto total de operaciones no financieras. En este período se produjo una fuerte contención del crecimiento del gasto de personal, ya que en cinco años sólo creció un 1,1 por ciento. A nivel individualizado, subió en la UVA, ULE y UBU y en la USAL bajó. El gasto corriente en bienes y servicios representó a nivel conjunto para el período 2011-2015 una media del 14,6 por ciento del total por operaciones no financieras, habiendo retrocedido su importe un 16 por ciento. A nivel individualizado todas contuvieron de forma importante su gasto, destacando Valladolid que lo redujo un 25 por ciento.

En cuanto a las transferencias corrientes la dinámica entre 2011 y 2015 fue decreciente a nivel conjunto ya que se minora el gasto total ejecutado en 5,9 millones de euros (-33 por ciento). En el período analizado las inversiones reales a nivel conjunto se replegaron en 8,5 millones de euros (-26 por ciento) por los retrocesos de la UVA y la USAL, a pesar de que las inversiones de UBU y ULE se incrementaron conjuntamente en 5,3 millones. No obstante, entre 2013 y 2015 se observó un importante repunte conjunto de 5,5 millones por las mejoras producidas en la UBU y en la ULE entre esos dos años y por la mejora de la UVA entre 2014 y 2015.

En el gasto en investigación, todas han minorado su ejecución con un retroceso conjunto de 11,5 millones de euros (-24 por ciento). No obstante, entre 2014 y 2015 se produjo una mejora de 5,1 millones impulsada por un crecimiento en todas las universidades públicas. Esta dinámica se justifica por la evolutiva de la investigación en base a proyectos (subvenciones), dada la importancia cuantitativa de los proyectos en la labor investigadora.

En el conjunto de las universidades durante el período 2011-2015, la caída de los ingresos por operaciones corrientes en 10,7 millones de euros (-2,2 por ciento) fue afrontada mediante una reducción superior del gasto de la misma naturaleza en 15,8 7 millones (-3,5 por ciento) lo que originó que el ahorro bruto o saldo por operaciones corrientes mejorase un 11,1 por ciento (5,1 millones de euros). Los resultados presupuestarios permitieron saldos positivos por todas las universidades desde 2012, lo que pone de manifiesto la existencia de superávits de financiación. Así, considerando los cinco años analizados, los saldos ascendieron a 79,8 millones.