La censura, el arma de control de los gobiernos en internet

Manifestación contra la censura en internet en El Cairo./Afp
Manifestación contra la censura en internet en El Cairo. / Afp

Dos de cada tres usuarios de la red no acceden a todos los contenidos | Algunos organismos internacionales aseguran que estas prácticas son fenómenos globales en crecimiento

ARANTXA HERRANZMadrid

La censura sigue existiendo y se aplica en internet. Generalmente, son los propios gobiernos los que la aplican, imponiendo restricciones sobre qué información puede publicarse o verse en la red. Las razones son amplias y variadas: desde bloquear el acceso a la información protegida por derechos de autor hasta la prohibición de acceder a determinado tipo de contenido dañino o sensible. Sin embargo, la censura por internet también puede usarse como un método de propaganda para promover religiones específicas y agendas políticas.

Por hacernos una idea, según algunas informaciones, solo en China la Policía emplea a 30.000 agentes que investigan a personas que publican información en internet que puede ser ofensivas para el Gobierno y funcionarios chinos. En Arabia Saudí, los usuarios de la red son grabados y sus nombres facilitados a las autoridades; en Etiopía, solo hay un proveedor de acceso a internet (ISP): el Gobierno, lo que le permite bloquear lo que quiera.

La censura de contenido de internet puede realizarse de muchas formas y en diferentes rangos. En general, son los gobiernos los que bloquean la difusión a la opinión pública de determinados mensajes incluidos en la lista negra. El alcance del filtrado depende mucho de cada gobierno. Puede ser desde sitios web pornográficos y piratas hasta contenidos contrarios a un determinado régimen o de carácter terrorista.

Así pues, la OpenNet Initiative (ONI) establece cuatro categorías de filtrado: contenido político, social pero ofensivo, de seguridad y herramientas de internet. El primero de ellos se aplica en algunos países que no quieren que se difundan mensajes contrarios al Gobierno actual o a sus políticas. Pero también puede referirse a los derechos humanos, la libertad de expresión, los derechos de las minorías o los movimientos religiosos. China sería un ejemplo de este tipo de censura.

Mientras, algunos países restringen el contenido social que, según ellos, puede ser percibido como ofensivo por la población en general, como la sexualidad, los juegos de azar, las drogas ilegales, etc. Rusia sería un claro exponente de este tipo de filtrado. En cuanto a los motivos de conflicto y seguridad, todo aquello que pueda tener que ver con conflictos armados, disputas fronterizas, grupos militantes y movimientos separatistas sería bloqueado por algunos gobiernos. De nuevo, China y su conflicto con Taiwán podrían ser una muestra. Según algunas organizaciones, es el cajón desastre o el motivo en el que se escudan la mayoría de los gobiernos para filtrar todo tipo de información y páginas web.

Por último, parte de la censura también se aplica a las herramientas de internet que permiten a los usuarios comunicarse con otras personas, evitar el filtrado o proporcionar un servicio. Los casos de WhatsApp y Facebook anteriormente señalados entrarían aquí.

Países que más censuran

La principal razón por la que se le pide a los sitios web que se eliminen parte de su contenido o son directamente bloqueados es por difamación, seguido de cuestiones de privacidad y seguridad. Se calcula que el 61% de los usuarios de internet vive en países donde las críticas al gobierno y al ejército están sujetas a censura. O lo que es lo mismo, que el 80% del mundo no tiene acceso a un internet 100% libre de este tipo de filtrado.

Entre los países menos permisivos o más bloqueadores están Irán, China, India y Pakistán. Así, por ejemplo, el 40% del contenido que el Gobierno iraní bloquea son sitios web políticos o gubernamentales y otro 20% del contenido bloqueado tiene que ver con el sexo.

Adaptación de contenidos

Europa es, según la ONI, uno de los continentes donde menos censura se aplica, aunque los discursos difamatorios o que violan los derechos de autor son a veces eliminados. En el Reino Unido, además, los ISP bloquean voluntariamente los sitios web que pueden conducir a la pornografía infantil, mientras que en Francia y Alemania la propaganda nazi es ilegal y el acceso a ella está bloqueado. Los sitios que cuestionan la existencia del Holocausto también pueden ser bloqueados en Europa.

Por otra parte, los gigantes tecnológicos también se tienen que enfrentar a este tipo de controles gubernamentales si quieren seguir operando en diversos mercados. Así, no es la primera vez que surge la polémica porque compañías como Google o Facebook adaptan sus contenidos a los mandatos del Gobierno chino para poder seguir operando en el país sin infringir las leyes. Algo que no siempre es bien recibido por parte de organizaciones de derechos humanos.

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