Majo incide en la necesidad de frenar el éxodo de la mujer para evitar la decadencia del mundo rural

Majo premia la labor de Corona Fonseca. / Campillo

La Diputación premia a tres mujeres con motivo del Día de la Mujer Rural y traslada el afecto y respeto a todas las mujeres que residen en los pueblos y reconocer el su papel en busca de la igualdad y un desarrollo equitativo

A.C.Valencia de Don Juan

De forma callada, la mujer ha contribuido a la historia del mundo rural. Como jefas de explotación, asalariadas, esposas o miembros de la familia siempre han estado en los sistemas de producción y por ello es importante que se valorice y se reconozca el papel de las mujeres en el campo.

Porque sin el reconocimiento de la aportación de la mujer al mundo rural será imposible lograr un desarrollo equitativo, eficaz y sostenible. Y por ello este sábado han sido ellas, las mujeres del campo leonés, las protagonistas de una gala en Valencia de Don Juan en la que se ha conmemorado el Día Internacional de la Mujer Rural.

Una cita en la que el presidente de la Diputación de León, Juan Martínez Majo, subrayó la responsabilidad que tienen las instituciones para conseguir alcanzar una igualdad de oportunidades para las mujeres que viven en los pueblos.

“Debemos continuar con planes que posibiliten conciliar la vida laboral y la familiar o proyectos con los que realmente se llegue a conseguirla”, dijo durante su intervención en la gala celebrada en la Casa de Cultural y promovida por la institución autonómica.

Freno a la decadencia rural

En este sentido, incidió en la necesidad de frenar la emigración de la mujer a la ciudad, impidiendo la estructuración de familias y reduciendo la natalidad y, por ende, contribuir a la decadencia del medio rural.

“En nuestra mano está la posibilidad de cambiar la situación mediante la aplicación de medidas con las que alcanzar la plena igualdad de la mujer en el medio rural, así como con la ejecución de planes de desarrollo con los que crear un escenario de bienestar y calidad de vida capaz de revitalizar los pueblos de nuestra provincia”, subrayó ante un nutrido auditorio.

Los premios que en su primera edición -nacen con vocación de continuidad- acompañaron la celebración de este Día Mundial de la Mujer Rural, comentó, sirven para trasladar el afecto y respeto a todas las mujeres que residen en los pueblos, representadas en esta ocasión por las tres galardonadas: Paz Díez, a Dolores Calvo y Corona Fernández.

Con esos galardones también se pretende concienciar al conjunto de la sociedad “de que debemos derribar barreras y trabajar en el cambio de mentalidades que, por desgracia, están instaladas en el medio rural y perjudican seriamente la igualdad real entre hombres y mujeres”.

Las distinciones

El premio Arroba, que reconoce proyectos innovadores que primen la economía rural y sean originales, recayó en Mari Paz Díez, de 55 años y natural de Gradefes, aunque vecina de Cifuentes de Rueda, dedicada desde hace años a la elaboración de forma artesanal de yogures que ya se encuentran en el mercado.

El premio Madreña, que reconoce a alguien que destaca fuera de las fronteras del pueblo pero que no ha perdido vinculación con él, fue María Dolores Calvo, de 81 años, que se puso al frente de la empresa de conservas Calvo que fundó su padre.

El tercer galardón, denominado Raíces y destinado a distinguir el mérito de toda una vida en el campo, fue para Corona Fonseca, de 81 años, quien lleva toda su vida dedicada a la agricultura y ganadería en Cubillas de los Oteros.

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