Leonoticias

Barlovento da la bienvenida al párroco leonés

Rubén Gallego, en su bienvenida con los vecinos de Gallegos.
Rubén Gallego, en su bienvenida con los vecinos de Gallegos.
  • Los vecinos de Garafía no han podido revocar el traslado de Rubén Gallego, natural de San Pedro de los Oteros, que ya ha comenzado con las actividades en su nuevo destino

Unos lloran su pérdida y los otros celebran con él una fiesta de bienvenida. El traslado de Rubén Gallego, natural de San Pedro de Los Oteros (Matadeón), como párroco de Garafía movilizó a los vecinos de la pequeña localidad con el único fin de que el Obispado renunciase a la reestructuración. Una petición que movilizó tanto a vecinos como al Ayuntamiento, que también mostró el rechazo a su traslado a través de diferentes redes sociales.

A pesar de las firmas recogidas a través de una plataforma online, Rubén Gallego del Pozo ha sido finalmente trasladado. En el nuevo destino, también en la isla de Palma, le han recibido con los brazos abiertos. «Pues me recibieron muy bien, francamente muchísimo mejor de lo que me esperaba», explica el sacerdote, quien pensaba que «con el revuelo que se formó en Garafía igual creían que no quería venir aquí».

Garafía muestra estos días la cara más triste de la Isla de Palma, mientras en Barlovento han dado una cálida acogida al nuevo párroco de la localidad. En las tres parroquias que le han dado a Rubén, El Rosario en Barlovento, María Auxiliadora en La Cadena y La Santa Cruz en Gallegos le han recibido con los brazos abiertos. «En todos los sitios han sido muy cariñosos», explica el joven leonés, al que los vecinos del pueblo le han pedido que «siguiera haciendo exactamente lo mismo que hacía en Garafía y que parecía que había dado buen resultado».

Tras la celebración religiosa en La Santa Cruz en Gallegos, en la que le recibieron con una pancarta en la que se leía 'Bienvenido Rubén', las mujeres de la localidad prepararon unos pinchos para celebrar con el sacerdote leonés su nuevo destino. Tras el 'picoteo' las mujeres de la localidad convencieron a Rubén para ir a jugar al bingo con todas ellas.

Una de las primeras medidas del nuevo párroco ha sido el cambio de la única misa del sábado al domingo, «para que así pueda llevar a sus nietos a diferentes eventos» asegura Rubén. El leonés seguirá acercando la iglesia a la juventud con diferentes actividades, a pesar de que él les ha pedido «que fueran, por su bien y el mío un poco más exigentes, que los de Garafía me habían tenido muy consentido».