«Estoy aquí porque maté a mi amigo»

Zoido achaca al aumento de coches y viajes la subida de muertes en las vías

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

El final del verano y el otoño han sido catastróficos para el cómputo de fallecidos en las carreteras españolas. En septiembre murieron 107 personas (once más que en el mismo mes de 2016); en noviembre se pasó de los 93 del curso pasado a 99. Pero el salto más trágico se produjo en octubre: 122 muertos frente a los 91 de 2016. La tendencia era «muy mala», reconocen fuentes de la Dirección General de Tráfico (DGT), y se esperaba mejorar durante el mes de diciembre para evitar que la cifra de muertos sobrepasara a la del año pasado.

El lunes los peores presagios se hicieron oficiales: las carreteras se habían cobrado la vida de 1.165 personas, cuatro más que durante el curso pasado. Y queda todavía la operación salida de Navidad. El Ministerio del Interior optó por el silencio. Dos días después, el ministro Juan Ignacio Zoido ofreció algunos de los motivos de este aumento de las muertes en las vías. «Ha habido un aumento del parque móvil y de los desplazamientos», indicó el ministro del Interior. «No estamos conformes con estos datos», remachó Zoido que, no obstante, señaló que las cifras generales «no son malas» en comparación con los datos del resto de los países europeos aunque deben ser «mucho mejores».

El titular de Interior indicó que habrá que realizar un examen a final de año con los datos definitivos para ver qué líneas de actuación han funcionado y cuáles no. Explicó, por ejemplo, que desde que se señalizaron las carreteras con más afluencia de ciclistas -138 rutas con más de 4.600 kilómetros- no se han producido accidentes en estas vías. También hizo hincapié en la necesidad de fomentar las campañas, como la presentada ayer junto a la Fundación Abertis para concienciar sobre el consumo de alcohol y otras drogas cuando se va a coger el coche.

Fiesta interrumpida

Zoido recordó las crudas cifras sobre el binomio volante-drogas. El Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses explicó en su último informe que el 43% de los fallecidos en accidentes de tráfico de 2016 dio positivo en las pruebas de alcohol, drogas o psicofármacos de las 589 muestras analizadas. Entre los peatones esta cifra se sitúa en el 32%. Por sustancias, cerca del 69% había tomado alcohol, un 36% drogas y un 21% psicofármacos. En cuanto a grupos de edad, siete de cada diez fallecidos en las carreteras en 2016 tenía entre 25 y 54 años. «Son cifras verdaderamente alarmantes. Se sitúan en el mismo nivel que 2015 y se mantiene la misma tendencia desde 2013», indicó Zoido. «Queremos centrar nuestros esfuerzos en sensibilizar a todos los conductores para acabar con el consumo de alcohol y otras drogas. Quiero hacer un llamamiento que sirva para siempre, pero especialmente para estas fechas navideñas con tantas celebraciones», comentó el ministro.

La campaña #SumatuLuz se basa en un vídeo que protagoniza Carlos Rubio, que lleva más de dos años en la cárcel. «Estoy aquí porque casi mato a dos personas y a una tercera la maté, que era mi amigo, Juan Antonio. El alcohol me hizo que fuera más deprisa de lo normal, me salí en una curva y me di contra otro coche de frente», explica en el anuncio. «Casi pierdo una pierna, perdí el trabajo y a mi mujer. Tengo que pagar indemnizaciones para toda la vida», añade en el vídeo en un mensaje claro y sin adornos.

La curiosidad de la campaña es que este mensaje se emitió a las 2:30 horas de forma simultánea en dos discotecas: Cocoa (Mataró, Barcelona) y Ghetto (Las Rozas, Madrid). «Tenemos que seguir potenciando que haya una persona de la pandilla que no bebe», señaló Zoido.

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